Un colectivo cada vez más necesitado

El informe de Unicef “Infancia en España 2012-2013” examina el impacto de la crisis en los menores

Más de dos millones de niños viven por debajo del
umbral de la pobreza. Según el informe “Infancia en España 2012-2013” de Unicef, por primera vez los menores se convierten en el colectivo más necesitado y el más afectado por la crisis económica. Esta organización reclama un Plan Nacional contra la Pobreza Infantil.
Unicef denuncia en este informe la debilidad del sistema público hacia los menores

Madrid. R.C.
La pobreza infantil, estabilizada durante años entorno al 24% de la población menor de edad, ha superado el 26%, un porcentaje que está casi cinco puntos por encima de la media nacional en 2011 y que nunca se había alcanzado para esta franja de edad, desde que existe la Encuesta de Condiciones de Vida (2004).
Según este informe sobre el impacto de la crisis en los niños, en dos años hay casi 205.000 niños más que viven en hogares cuyos ingresos son inferiores a 16.000 euros anuales para una familia formada por dos adultos y dos niños. Además, señala que el número de hogares con niños con todos los miembros adultos sin trabajo ha crecido un 120% entre 2007 y 2010, lo que viene a demostrar que el impacto de la crisis está siendo más fuerte en las familias con menores que en aquellas donde no hay niños.
En esta línea, el informe revela que se ha intensificado la vulnerabilidad en aquellos hogares que ya padecían una situación de pobreza crónica, aquellos que llevan tres de los cuatro últimos años bajo el umbral de la pobreza.

Reducir gastos

Durante la presentación de este informe, Paloma Escudero, directora de Unicef España, ha expresado que “la pobreza tiene rostro de niño” y que los menores sufren la crisis especialmente en aquellos hogares que se han visto obligados a reducir sus gastos en productos de primera necesidad, como la alimentación, la atención médica o el material escolar.
Asimismo, el número de familias con bajos ingresos que reciben ayuda de la Seguridad Social por cada hijo a cargo se sitúa en más de un millón en 2011, lo que supone un crecimiento de casi 100.000 en los dos últimos años. Estos datos han producido un cambio en las costumbres de consumo, afectando en un primer momento a actividades de ocio, pero se ha extendido a la educación, las actividades extraescolares y alimentación.

Colectivo con futuro

Esta organización advierte al Gobierno que sitúe a los niños y a sus familias en el “núcleo de las decisiones políticas” para que pasen de ser “un colectivo invisible a un colectivo con futuro”.
“Hay más niños pobres y son más pobres”, asegura Escudero, que ha explicado que la intensidad de la pobreza en España es muy alta. El porcentaje de menores de 18 años que viven en hogares españoles con pobreza alta (ingresos por debajo de unos 11.000 euros para cuatro miembros) es la más elevada de todos los países de la UE-15, sólo superado por Rumania y Bulgaria en la Europa de los 27. Este informe precisa que el crecimiento de la pobreza crónica en la infancia entre 2007 y 2010 ha sido del 53%. En los dos últimos años, los niños encabezan el grupo de edad que es más pobre, superando al de los mayores de 65 años, que han descendido los niveles de riesgo de pobreza.

Servicios públicos

Asimismo, Unicef denuncia “la debilidad de la protección del sistema público hacia los menores, que se ha visto acrecentada por la reducción de las ayudas y servicios públicos, especialmente a partir de 2010”.
Numerosas comunidades han reducido las ayudas, sobre todo en aquellas que “habían tenido una apuesta más ambiciosa por las familias”. Mientras que en Cataluña el presupuesto de ayudas a familias con niños disminuyó un 74,6% en 2011, en Extremadura la ayuda por nacimiento de 6.600 euros hasta los 1.200 y en Cantabria se limitó la renta para percibir 100 euros mensuales durante los tres primeros años.
“Los costes no actuar ahora, no sólo afectan a los niños y a las familias más vulnerables de forma inmediata, sino que comprometen el crecimiento y el bienestar de toda la sociedad a medio y largo plazo”, afirma Escudero.
Este informe también incluye el indicador que se utiliza en Europa para medir la pobreza y la exclusión social, AROPE, que eleva a un 29,8% de niños que estarían en es situación, lo que coloca a España en el 20 de la UE-27.   

Factor psicológico

Esta organización propone recuperar el rostro humano del impacto que la crisis económica está suponiendo en la infancia, cuando son los últimos responsables de esta coyuntura y los que menor capacidad tienen para enfrentarse a sus consecuencias. De este documento se desprende que los niños perciben y en ocasiones sufren el incremento de estrés de los adultos, que aumenta el nivel de tensión en las relaciones intrafamiliares y que se modifican las expectativas de futuro de padres e hijos, lo que provoca una transformación en los roles de los adultos y muchos de los niños se sientan culpables de la situación creada.
Unicef hace hincapié en la necesidad de proteger los derechos de los niños y considera que es “urgente e importante” apostar por la infancia y reclama que las políticas de la infancia vuelvan a la agenda política, porque la apuesta por este colectivo es “estratégica y conservadora”. Por lo que la directora de Unicef España se dirige a los responsables políticos para que tomen ejemplo del trabajo con otros colectivos como la tercera edad o las víctimas de violencia de género. Entre otras propuestas figuran la protección de las inversiones destinadas a la infancia, situar a los niños y sus familias en el núcleo de las decisiones políticas, mejorar la coordinación, la eficacia y la coherencia en la gestión de la salud, la educación, la protección de la infancia y la lucha contra la pobreza, así como elaborar un Plan Nacional contra la Pobreza Infantil.