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Las asociaciones de padres españolas, divididas

ante los deberes en casa

Mientras que CEAPA los considera una sobrecarga, CONCAPA los ve como una ayuda contra el fracaso escolar

La polémica ha surgido a raíz de la convoca- toria de quince días de “huelga de deberes” por parte de la FCPE, la mayor asociación de padres de alumnos de Francia, como protesta por la excesiva carga de trabajo escolar de los niños de Primaria. Critican los deberes en casa como una forma de “subcontratación pedagógica” para las familias, que genera conflictos diarios entre padres e hijos.
Según datos oficiales, los niños dedican cada vez más tiempo a hacer los deberes en casa.

Madrid. M. GIRON
La Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) estudia convocar una huelga de deberes escolares en casa para denunciar la “sobrecarga” que suponen los mismos, emulando así la iniciativa de la Federación de Consejos de Padres de Alumnos de Francia (FCPE) que ha convocado quince días de huelga de deberes por considerar que son fuente de conflictos familiares y suponen la “subcontratación pedagógica” de los padres.
La organización española critica que en los últimos años se ha incrementado el tiempo que los menores han de dedicar en casa a realizar las tareas escolares, lo que demuestra, a su juicio, que la escuela “no responde adecuadamente a las necesidades educativas”.
Los últimos datos oficiales, proporcionados por el Instituto de Evaluación dependiente del Ministerio de Educación, muestran que ha aumentado el tiempo que los niños dedican a hacer los deberes en casa. El porcentaje de alumnos que emplea más de tres horas diarias se ha incrementado de un 6% en el año 2003 a un 10% en 2007, así como ha crecido de un 18 a un 22% el de aquellos que emplean entre dos y tres horas. Esto significa que un tercio de los niños de 6º de Primaria dedica más de tres horas diarias a estudiar en casa, después de haber estado en el colegio de 9 de la mañana a 5 de la tarde.
CEAPA, que junto a la FCPE forma parte de la Confederación Europea de Padres y Madres de la Escuela Pública (CEPEP), asegura que recibe “habitualmente” quejas de familias por los deberes que el profesorado de las distintas materias encarga diariamente a los menores, “que a muchos crea verdaderos problemas para afrontarlos con éxito”.

Fracaso del sistema educativo

A juicio de esta organización, la sobrecarga de deberes “representa en gran medida un fracaso del sistema educativo”, pues es un trabajo que el alumno tiene que desempeñar en la escuela. “Los niños deberían cumplir el proceso de enseñanza y aprendizaje en la escuela y en el horario escolar”, afirman desde CEAPA.
Asimismo, consideran que el alumnado encuentra en las aulas una enseñanza “poco motivadora”, poco práctica y alejada de la cultura audiovisual en la que ha crecido, que sigue fundamentándose en el libro de texto y en el aprendizaje memorístico”.
Además, también aseguran que el exceso de deberes provoca “desigualdades sociales”. A su entender, que un niño los ejecute mejor o peor depende del nivel socioeconómico y cultural de su familia y su entorno. “Mientras unos padres intentan ayudar a sus hijos, otros recurren a clases particulares o academias y otros muchos no tienen ni el nivel educativo para ayudarles, ni el dinero para pagar esos apoyos”, añade.

Tensiones familiares

Por otro lado, CEAPA indica que los deberes crean “tensiones” entre padres e hijos, constituyen “un problema” para muchos progenitores que salen tarde de trabajar y no  disponen de tiempo. Además, los menores necesitan tiempo para realizar actividades deportivas, culturales o de esparcimiento, que también contribuyen a su desarrollo personal.
Por todo ello, propone reformar el curriculum educativo, para establecer una enseñanza “más motivadora, práctica y centrada en la adquisición de competencias básicas”, y pide al Gobierno que adecue los decretos de enseñanzas mínimas de Primaria y ESO a la LOE, de manera que contemplen la adquisición de competencias básicas, y que forme al profesorado para que las incorpore a la práctica docente.
También plantea que los deberes solo estén constituidos por una formación complementaria, con el apoyo de las bibliotecas, museos, asociaciones y recursos del entorno escolar, con actividades relacionadas con la lectura, la investigación y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación y que puedan hacerse sin la ayuda de un adulto.

Clases de apoyo

Asimismo, esta organización de padres de la escuela pública propone que todos los centros educativos oferten programas de refuerzo educativo, de manera que al término de la jornada escolar los alumnos con más dificultades se queden un tiempo limitado en la escuela y reciban alguna clase de apoyo en las materias que lleven más atrasadas.
Por su parte, la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), mayoritaria en la escuela privada concertada, ha rechazado la convocatoria de quince días de “huelga de deberes” de la Federación de Consejos de Padres de Alumnos de Francia (FCPE), ya que opina que contribuye a aumentar el fracaso escolar.
Esta organización se manifiesta en contra de cualquier huelga que suponga la pérdida de horas de clase de los estudiantes, pues precisan todo lo contrario: más días lectivos y mayor esfuerzo para poder igualar su rendimiento con los europeos si quieren evitar la precariedad laboral.
CONCAPA diferencia entre lo que es comprender la lección -actividad que depende tanto de la buena formación del profesorado como de la adecuada atención por parte del alumno- de lo que es aprender, que supone tanto realizar ejercicios como memorizar los contenidos de la asignatura. “Los deberes diarios ayudan a crear un hábito de trabajo, de orden y superación, en el que la familia debe implicarse, estimulando el aprendizaje junto con el colegio”, argumentan en CONCAPA.

Disciplina y esfuerzo

Igualmente, consideran que las tareas escolares realizadas en casa conllevan “disciplina y esfuerzo”, pero aportan a los alumnos un valor pedagógico “incuestionable” como aprender a ser responsables diariamente y reforzar la capacidad de razonamiento y la memoria.“Quienes pretenden suprimir los deberes escolares –aseguran- no ofrecen alternativas para suprimir el fracaso escolar y mejorar el rendimiento de nuestros alumnos”, así que sería una “gran irresponsabilidad” y un perjuicio formativo.
Por su parte, la Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA) pide “modular” la carga de trabajo de los estudiantes en casa, sin menoscabo de la implicación de los padres en la educación de sus hijos.“Lo importante en estos momentos en los que las familias muestran su preocupación por el fracaso escolar, es transmitir a los alumnos valores como el esfuerzo, el trabajo, el estímulo y la responsabilidad ante sus estudios”, agrega COFAPA.