En el presente artículo, su autor, Maestro de Primaria y de Educación Musical y director de un Colegio Público Rural de Jaén, analiza la situación actual de las Escuelas Rurales y desgrana las ventajas e inconvenientes que, a su juicio, se presentan en la actividad de estos centros, que conforman el 6% de la oferta educativa del país.

Escuela Rural: una visión actualizada

Emilio José Muñoz Rubio
Director del Colegio Público Rural “Camilo José Cela” de Jaén

ESDE  la  aparición  de  la  Ley  Moyano, la

escuela actual, como hoy la entendemos, ha sufrido un cambio enorme, adaptándose, algunas veces por necesidad, al cambio económico-social que nuestra sociedad ha experimentado en los últimos 25 años.
Una de las supervivientes en nuestro entramado educativo son la Escuelas Rurales, o Colegios Públicos Rurales, en las que los cambios sufridos por las diferentes leyes (en ocasiones han visto como su principal característica: el enclave en el que se encuentran situadas y sus características socio-económicas) las dejaban relegadas al ostracismo legislativo.
No es hasta la publicación de la LOE ( Ley orgánica 2/2006 de 3 de mayo), que en sus artículos 80.1, 80.2 y 80.3 hace mención específica a las Escuelas Públicas Rurales, que adquieren el protagonismo que otras leyes de igual rango les habían negado. Pero lo más importante de la LOE es que por primera vez una ley estatal de educación dedica un artículo donde aparece, en su título, una referencia clara y explícita a la escuela rural. Así, el Art. 82 “Igualdad de oportunidades en el mundo rural” se establece que “las Administraciones educativas tendrán en cuenta el carácter particular de la escuela rural para proporcionar los medios y sistemas organizativos necesarios para atender a sus necesidades específicas y garantizar la igualdad de oportunidades”. Además, con el fin de evitar que las dificultades de desplazamiento y el aislamiento de los alumnos en sus respectivas residencias familiares impidan o dificulten su desarrollo personal, la Ley prevé también la prestación de los servicios complementarios de transporte, comedor e internado de forma gratuita, para aquellos alumnos que cursen enseñanzas obligatorias, con el objetivo de garantizar la calidad de la educación.
Actualmente las Escuelas Rurales en Andalucía ostentan una situación privilegiada ante la comunidad educativa, solo entorpecida por los bajos índices de natalidad, que en muchos casos obliga al cierre de los sectores que conforman el centro rural. Ese guiño que desde la legislación se realiza sobre los centros rurales favorece la adquisición, la renovación y la introducción de nuevos materiales dentro de los centros, que repercute en la calidad de la educación que los niños y niñas reciben en estos centros, aunque queda mucho camino por recorrer aún.
Pero de igual manera, la modernización de materiales e instrumentos al servicio de la enseñanza en este tipo de centros no hace necesario en sí el cambio de la didáctica en el proceso de enseñanza aprendizaje, dado que las características de las aulas que nos encontramos en este tipo de centros no sufre modificación alguna con el transcurso de los años, y refiriéndome en todo momento a la categoría de aulas mixtas, en las que perfectamente nos podemos encontrar niños y niñas agrupados dentro de un mismo aula de diferentes edades y por tanto de ciclos distintos. Actualmente, según los datos que el INE y el Consejo Escolar de Estado aportan, las Escuelas Rurales en España forman entre el 3% y el 6% del conjunto del sistema educativo
, por lo que el medio rural, aunque cada vez en menor medida, sigue siendo un sector importante en la sociedad española moderna, tanto desde el punto de vista económico como social.

Ventajas

Este tipo de escuelas presenta una serie de ventajas que no debemos obviar a la hora de comenzar a trabajar en ellas, ya que será la base que estimule nuestro trabajo diario y nos ayude a vencer las dificultades y limitaciones de trabajar en estos centros. De forma resumida vamos a ver algunas de estas potencialidades:
    * Las relaciones con el alumnado y su entorno familiar son más estrechas.
    * El alumnado suele ser más receptivo y por lo tanto genera menos problemas de comportamiento y disciplina.
    * Los maestros de las escuelas rurales pueden impartir una enseñanza personalizada y una adecuada atención a la diversidad, debido principalmente al bajo número de alumnos.
    * La escuela rural favorece el desarrollo de una pedagogía activa, facilitando la participación del alumnado, en el contacto directo con la realidad social y natural, ya que su situación geográfica lo permite.
    * Debido a la proximidad entre profesor y alumno, hay una comunicación más fluida a la hora de elaborar y desarrollar de forma conjunta un mayor número de actividades.
    * Necesario intercambio de experiencias con otros maestros.
    * Los maestros de las escuelas rurales son polivalentes e integrales, en tanto que responsables de más de un nivel educativo, tienen una visión más global de la educación, del sistema educativo y de los problemas de la escuela, porque son los encargados de realizar todo tipo de labores, como pedagogos, psicopedagogos, orientadores, conserjes, monitor de actividades extraescolares, secretarios de la gente del pueblo ayudándoles a resolver papeleo, realizando trámites burocráticos, etc.
    * Facilita un sistema de enseñanza circular o concéntrico. Al haber distintos cursos en una misma clase, a los alumnos mayores, las explicaciones dirigidas a los de primeros niveles, les ayudan para afianzar conocimientos de años pasados, mientras que a los más pequeños, las dirigidas a niveles superiores, les sirven para familiarizarse con los contenidos que verán en cursos posteriores.
    * Refuerza la cultura local y contribuye a crear vida en el pueblo.
    * Pueden participar personas del entorno rural, que pueden enseñarles a los alumnos conocimientos que nosotros, los maestros, no conocemos con tanta precisión.
    * La abundancia y diversidad de parajes naturales próximos al colegio y que a su vez tienen fácil acceso, los cuales podemos utilizar como recurso educativo.
    *Facilidad para reconvertir el poco espacio del que se dispone.
Por otro lado no quedan exentos de desventajas lógicas, al encontrarse en enclaves físicos de difícil comunicación en algunos casos de ellos.

Desventajas

A pesar de esta gran cantidad de ventajas, no hay que olvidar las limitaciones e inconvenientes que nos encontramos al llegar a una escuela rural y que normalmente suelen ser más fáciles de observar. A continuación vamos a establecer algunas de ellas:
    * Nos encontramos alumnos de varios niveles en una misma clase e incluso de dos etapas (infantil y primaria) lo que va a dificultar en gran medida nuestra labor diaria como educadores.
    * El currículo establecido por el estado y por las respectivas comunidades autónomas no se dirige a las particularidades y necesidades de las escuelas rurales, por lo que hay una escasez de material curricular específico que nos pueda servir de referencia o como complemento a nuestra labor docente.
    * El diseño y desarrollo curricular requiere más trabajo. Hay que realizar diferentes programaciones en función de las características de los alumnos y la variedad de niveles que tenemos en clase.
    * Dificultad para llevar a la práctica aquellos juegos o actividades que requieren un grupo numeroso de alumnos. Esto es especialmente complejo en las áreas de música y sobre todo educación física. En esta área en particular hay que añadir las grandes diferencias a nivel de desarrollo físico y psicomotor que hay entre los alumnos.
    * El material e instalaciones resulta insuficiente, afectando principalmente a áreas como música y educación física que necesitan de un material más concreto y específico. Esta falta de material limita o dificulta la realización de actividades y la consecución de algunos contenidos básicos del currículo.
    * Escasa formación inicial sobre cómo trabajar en una escuela rural. En la mayor parte de éstas, el personal es joven e inexperto, siendo este tipo de escuelas su primer destino.
    * Se programan pocas actividades de formación del profesorado, a pesar de ser una realidad que afecta a muchos profesionales de la educación y a un gran número de alumnos.
    * Inestabilidad y falta de continuidad del profesorado.
    * Pocos incentivos económicos y de reducción horaria por trabajar en estas escuelas.
    * Los gastos y riesgos de las itinerancias están cubiertos, pero de manera insuficiente.
Estas ventajas e inconvenientes forman parte del día a día de la escuela rural, constituyendo un mosaico de piezas que conforman una realidad tan atractiva como desdeñable y cuyo buen funcionamiento depende, en la mayoría de casos, de la buena disposición del maestro. Pero lo curioso, es que la visión tan particular del maestro se convierte en una visión que adquiere dimensiones dantescas si nos fijamos en la realidad de otras escuelas, en otros países.
El futuro de la escuela rural pasa por conseguir la mayor parte de las propuestas anteriores y la elaboración de un plan para la escuela rural, en el que se incluyan actuaciones para compensar desigualdades y garantizar a su alumnado las mismas posibilidades que al urbano, sin olvidarnos nunca de la incluir en este plan la participación activa de la comunidad igual de importante o más que en el resto de centros de la geografía española de distinto enclave.

Bibliografía

-Roxer Boix Tomás, La Escuela rural: Funcionamiento y necesidades. Edit Praxis 2004
-Casassus Juan, La Escuela y la desigualdad. Edit Colección Escafranda, 2003