La solidaridad internacional permite el desarrollo educativo en Haití

Tras el terremoto de hace dos años, España es el tercer país donante de ayuda económica y humanitaria al país caribeño

Haití ha reconstruido 653 escuelas y ha creado 612 nuevos centros educativos desde que un terremoto asolase, hace dos años, el país. Además, el Gobierno haitiano ha iniciado un programa de escolariza- ción universal, gratuito y obligatorio que ha supuesto la escolarización de 903.000 niños, de los cuales 142.000 eran nuevas plazas.

Pese a los avances, aún quedan miles de niños sin escolarizar en Haití.

 
 

Madrid. M. GIRON
Pasados dos años desde la catástrofe de Haití, aún quedan 550.000 personas en campos de desplazados; los afectados por el brote de cólera ascienden a 496.337; la mitad de los escombros aún no han sido recogidos; y el 57% de los fondos prometidos todavía no han sido desembolsados por los organismos multilaterales. Estos son algunos datos ofrecidos por la ONG “Entreculturas” cuando se cumple el segundo aniversario del terremoto que asoló Puerto Príncipe.
Entre las buenas noticias, y en lo que a educación se refiere, destaca la implantación por parte del Gobierno de Haití de un programa de escolarización universal, gratuito y obligatorio, cumpliendo con el derecho constitucional que ya existía pero que no se había puesto en práctica por anteriores Gobiernos. Para ello se han reparado un total de 653 escuelas afectadas por el terremoto, y se han construido 612 nuevos centros educativos, aunque 469 de ellos tienen carácter semipermanente (barracones provisionales). Ello ha supuesto la escolarización de 903.000 niños, de los cuales 142.000 eran nuevas plazas.
Hay que tener en cuenta que la oferta educativa pública es de sólo un 20%, el 80% restante es de iniciativa privada. En ambos casos, las infraestructuras educativas son de muy baja calidad y la formación del profesorado es muy deficiente (algunos de los profesores de Primaria son, a su vez, estudiantes de Secundaria).

Escuelas destruidas

En cualquier caso, después del terremoto fueron 5.000 las escuelas destruidas o gravemente dañadas, y más de 300.000 los niños que se quedaron sin acceso a la educación. Antes del terremoto, la inscripción en escuelas primarias solo alcanzaba al 67% de la población infantil y la matrícula en las escuelas secundarias se reducía al 20% de la misma. Además, la tasa de alfabetización del país se sitúa en el 62%.
El coordinador de Proyectos de la ONG “Entreculturas”, Ramón Almansa, ha señalado las líneas generales de actuación en materia educativa que deberían tenerse en cuenta. La principal es fortalecer el Estado Haitiano. En estos momentos el 70% del presupuesto nacional depende de la ayuda internacional. “Es el Gobierno de Haití el que tiene que liderar el desarrollo educativo de su país”, explica Almansa. “Las ONGs debemos secundar el plan de escolarización universal del ministerio de Educación haitiano y establecer convenios de colaboración con el mismo”, ha añadido.

Descentralización

Asimismo, las ONGs señalan la importancia de descentralizar la educación y llevarla a todas las zonas del país. Hasta el momento del terremoto, todos los servicios estaban centralizados en Puerto Príncipe. Cuando el seísmo sacudió la capital, todo el país se paralizó, puesto que nada había fuera de ella, excepto zonas rurales con un tremendo atraso económico y social. Se trata de evitar que vuelva a producirse una situación similar. Ahora se están construyendo hospitales y escuelas en todo el territorio.
Otra línea de actuación consiste en mejorar la formación del profesorado. “Hacen falta, más y mejores maestros (muchos murieron durante el terremoto), así como mejorar sus salarios”, explica Ambroise Dorino, director en Haití de la ONG “Fe Alegría”. Para ello, se están llevando a cabo programas de formación continua así como visitas de seguimiento y apoyo en el aula.

Reconstruir entre todos

La preparación técnica de los jóvenes es otro frente educativo importante. En este sentido, se han puesto en marcha numerosos cursos y talleres que les enseñan, carpintería, electricidad y albañilería, entre otros oficios, no solo con el objetivo de que tengan una profesión y puedan conseguir trabajo, sino también para que ayuden en las tareas de reconstrucción del país.
También parece de vital importancia fomentar la colaboración binacional entre Haití y República Dominicana. En apariencia ambos países, pese a ser vecinos y compartir isla, viven “uno de espaldas al otro”, sin embargo en los momentos de catástrofes naturales (huracanes y terremotos) la ayuda y apoyo se hacen muy patentes. “Se trata de fomentar esa buena vecindad en todo momento –explica Dorino- llevando a cabo intercambios educativos de alumnos y profesores, así como establecer programas curriculares que fomenten este sentimiento”.
Para seguir trabajando en el país y apoyando su desarrollo a largo plazo, las ONGs consideran necesaria una mayor coordinación y liderazgo del gobierno haitiano, pero también urge que los fondos comprometidos por los países donantes se hagan efectivos. Aun restan por entregar el 57% de los 4.600 millones prometidos. En cuanto a España, los recortes en cooperación recientemente anunciados les hacen temer que se reduzca el papel destacado que nuestro país ha tenido y tiene en Haití, siendo el tercer donante en ayuda económica.

La labor de Save the Children

Por otro lado, la ONG Save the Children también está jugando un papel destacado en la reconstrucción de Haití tras el terremoto y sus acciones han llegado a 1.200.000 personas en estos meses. Por un lado, más de 31.000 niños y niñas se han inscrito en las más de 176 escuelas a las que esta ONG ha llegado con la Iniciativa de Educación de Calidad (QEI, en sus siglas en inglés), centrada en formación a profesorado y personal administrativo, provisión de materiales de enseñanza y aprendizaje y formación de grupos de apoyo entre los padres y madres. También ha ofrecido formación a más de 1.240 profesores y directores de colegio sobre administración y supervisión educativa y sobre el currículum educativo nacional, y ha apoyado a 23 escuelas para la elaboración de sus planes de emergencia y formamos en primeros auxilios a sus Equipos Escolares de Respuesta a Emergencias. Las acciones incluyen la formación de 176 profesores y más de 7.268 estudiantes en Reducción de Riesgo en Desastres
En otros ámbitos, Save the Children ha ofrecido formación en Desarrollo Temprano entre más de 195 facilitadores y directores de escuelas y apoyo al desarrollo de grupos de padres y madres. Asimismo, 20.781 niños y niñas de más de 108 escuelas recibieron acceso completo a los programas de Salud y Nutrición Escolar, y se han construido 229 clases en 38 escuelas en las zonas afectadas por el terremoto, beneficiando a más de 19.575 niños y niñas. Paralelamente a ello se ha posibilitado que tengan acceso a agua potable, saneamiento e instalaciones para el lavado de manos en 38 escuelas y se ha formado a más de 300 profesores en promoción de higiene y prevención del cólera.