Wert presenta en el Congreso las líneas prioritarias de su acción de Gobierno en materia de enseñanza
Nombramientos en Educación y aprobada la nueva estructura orgánica del Ministerio
Los sindicatos critican la escasa oferta de empleo público en la enseñanza
Telefónica presenta su informe La Sociedad
de la Información
en España 2011
Unas jornadas de
FETE-UGT rinden homenaje a las maestras republicanas
La Fundación Mapfre crea el portal "Educa tu mundo", para fomentar hábitos saludables
Certamen de la CECE para fomentar el espíritu emprendedor entre los jóvenes

Primera Conferencia Sectorial de Educación
del nuevo Gobierno

La nueva reforma educativa suprime 4º de ESO y amplía a tres años el Bachillerato

El ministro de Educación se ha reunido con los consejeros autonómicos en el marco de la Conferencia Sectorial y ha anunciado que se adelantará un año el fin de la ESO y se aumenta-

Un momento de la reunión del ministro, José Ignacio Wert, con los consejeros de Educación de las CC.AA. (Foto: EFE)

rá un curso el Bachillerato. Además de debatir sobre la estructura de futuro sistema educativo, en el encuentro también se habló de oposiciones a los cuerpos docentes, que este año sólo mantendrán las comunidades de Andalucía, Canarias y País Vasco.

Madrid. M. GIRON
José Ignacio Wert se ha mostrado muy satisfecho por la “alta convergencia de las comunidades autónomas en la conveniencia de revisar la actual estructura del sistema educativo de cara a conseguir mejores resultados”. Así lo ha manifestado tras la reunión llevada a cabo con los consejeros de Educación de las Comunidades Autónomas. Igualmente, valora muy positivamente que doce autonomías hayan expuesto su intención de no convocar plazas de profesores este año y aplazar la oferta de empleo a 2013. Andalucía, Canarias y País Vasco mantendrán sus ofertas de empleo docente.
Por otro lado, el cambio de la estructura del sistema educativo que propone el Gobierno es que la ESO dure tres años y el Bachillerato otros tres. El ministro no ha querido entrar en detalles sobre como se va a implementar este cambio, sin embargo, si ha insistido en que “de ninguna manera, esto va a suponer rebajar la obligatoriedad de la enseñanzas hasta los 16 años”.
Wert ha explicado que en la reunión con los consejeros se ha solicitado al Ministerio una evaluación del impacto y costes que supone la nueva estructura educativa. No obstante, ha dicho que su intención es que esta medida se apruebe este año. “La ley no se va llevar al Consejo de Ministros mañana mismo, porque queremos hacer compatible la determinación con la paciencia de cara a conseguir el máximo consenso, pero si es muy probable que se apruebe este año” –ha explicado.

Abandono escolar

El ministro y los consejeros han compartido la “preocupación por la tensión financiera que atraviesan la mayoría de las comunidades autónomas y la voluntad para hacer frente a las tasas de abandono temprano del sistema educativo. En este sentido, ha insistido en el “reto exigente” de reducir la tasa de abandono del actual 20% al 10% en el año 2020.
Igualmente, el ministro ha celebrado el “amplio acuerdo” de la Conferencia Sectorial para dar respuesta al paro juvenil que asciende al 47% y ponerlo en conexión con algunas facetas del sistema educativo, para lo que se llevará a cabo una “revisión profunda” tanto de la Formación Profesional reglada como de la formación ocupacional.
Respecto a los desacuerdos, la consejera de Educación de Cataluña, Irene Rigau, manifestó tras la reunión que la medida puede acarrear “más complejidad que beneficios”, puesto que ampliar un año el Bachillerato repercute en el tema de la gratuidad de la enseñanza. Como no se va reducir la edad de escolarización obligatoria, será necesario subvencionar entonces el primer curso de Bachillerato, lo que plantea la pregunta de si habrá que subvencionar todo el ciclo, algo que se oferta en muy pocas comunidades autónomas.

Otras reacciones

En este mismo sentido se han pronunciado algunas de las asociaciones de padres y sindicatos docentes. El presidente de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), Luis Carbonel, ha solicitado al ministro “más concreción” en las medidas y ha advertido de los “innumerables problemas que puede generar esta iniciativa, pues requiere “más profesores y más aulas”, lo que supondrá un problema para los centros concertados pequeños. Además, Carbonell propone que se amplíe la gratuidad de la enseñanza hasta los 18 años, cubriendo así todo el ciclo de Bachillerato.
En la misma línea se ha expresado el presidente de la Confederación de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), Jesús Sánchez, quien ha afirmado que “la información que se ha dado hasta ahora es muy ambigua y comparte con Carbonell la “complejidad” de esta reforma, que supondrá “cambios curriculares y estructurales importantes”.
Por su parte, el sindicato docente ANPE, apoya la ampliación del Bachillerato a tres años, aunque también echa de menos conocer las propuestas “reales” y que estas se aborden en mesas de negociación.

Financiación

Desde la Confederación STES, señalan que la reforma del bachillerato exige una modificación de la estructura del sistema educativo, lo, a su juicio, “no parece muy prudente acometer en estos momentos, cuando las leyes orgánicas que se quieren modificar (LOE y Ley de FP) están concluyendo su aplicación y cuando el sistema educativo está dejando de recibir los fondos necesarios para su correcto funcionamiento”.
Además, este sindicato considera que esta reforma “hará que se aumente la privatización del sistema educativo con la concertación de esta etapa educativa”.
Por su parte, la Federación de Enseñanza de UGT considera necesario flexibilizar el bachillerato en dos o tres años, dependiendo del proceso de aprendizaje del alumnado, pero “nunca perderíamos el cuarto de la ESO, que es un tronco común para todos los alumnos”. Además, entienden que esta reforma genera dudas “sobre la concertación de la postobligatoria” así como una “segregación” del alumnado de 15 años.
Respecto a la reforma de FP, UGT considera que los cambios introducidos en la Ley de Economía Sostenible (LES) este último curso, y que todavía no se han puesto en marcha, ya iban orientados a adaptarse a las necesidades del sistema productivo y al empleo de los jóvenes, por lo que esta reforma “nos genera inquietud, y esperamos a conocer más detalles para hacer una valoración”.