Más de 35 millones de niñas en el mundo están sin escolarizar

Según denuncia la Campaña Mundial por la Educación, se necesitaría “voluntad política” y una financiación externa de 16.000 millones de euros anuales para revertir esta situación

Del total de de 67 millones de niños residentes en países en vías de desarrollo que están todavía sin escolarizar, más de la mitad (35 millo- nes) son niñas, y una de cada cuatro mujeres en el mundo no sabe leer ni escribir, según denuncia la Campaña Mundial por la Educación (CME).

Las niñas y las mujeres en el mundo tienen menos oportunidades educativas que los varones.

 
 

Madrid. M. GIRON
A pesar de todas las buenas intenciones y declaraciones de los organismos internacionales y de las administraciones educativas, la consecución de la igualdad educativa entre ambos sexos siegue siendo un deseo. Así lo pone de manifiesto el último informe de la Campaña Mundial por la Educación, denominado “Hagámoslo bien”. Para revertir esta situación, los expertos consideran imprescindible contar con la “voluntad política” y con una financiación externa de 16.000 millones de euros anuales.
La CME es una coalición internacional formada por ONG, sindicatos educativos, centros escolares y movimientos sociales, que se formó a raíz de la aprobación de los Objetivos del Milenio, y que, en su último informe ha analizado la situación de la educación desde una perspectiva de género. De esta forma, poniendo la lupa en la mutación educativa de las niñas respecto a la de los niños, concluye que pese a los logros conseguidos, el acceso a la educación en igualdad de condiciones está aún lejos de conseguirse.

Llamamiento mundial

El estudio pretende ser un “llamamiento a los países del Sur para que inviertan en educación y al os del Norte para que cumplan con sus compromisos de cooperación”, ha subrayado en nombre de la CME, Leticia Silvela, miembro de la ONG “Entreculturas”.
“La crisis no puede ser utilizada como excusa para no invertir en educación, porque sí hay dinero para otras cosas”, ha señalado Silvela, quien añade que para garantizar la escolarización de todas las niñas en el mundo se necesitarían unos “16.000 millones de dólares anuales, que es lo que consiguió reunir Estados Unidos en un solo día para salvar sus bancos”.
Silvela también ha explicado que aunque las cifras oficiales reflejan un cierto equilibro entre niños y niñas escolarizados, este es un dato engañoso, por que en muchos países las niñas sólo acuden a la escuela poco más de un año, lo justo para figurar en las estadísticas. “En cuanto surgen los problemas o aprieta la crisis, las primeras que dejan de asistir a la escuela y se quedan en casa ayudando a sus familias son las niñas”, ha apuntado.
En cuanto a los países donantes, el informe subraya la importancia de que adquieran “compromisos firmes” de financiación y de apoyo a las políticas de género que garanticen la permanencia de las niñas en la escuela.
A los organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, o el Banco Mundial, les pide que sus políticas “sean sensibles” a la perspectiva de género y conscientes de que las restricciones en gasto público que recomiendan perjudican principalmente a la educación y, en especial, de las niñas.

Promesas incumplidas

Por su parte, el representante de la ONG Ayuda en acción, Alberto Casado, denuncia el incumplimiento de los compromisos de cooperación adquiridos por los países donantes, y acusa al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial de considerar la educación “un gasto y no una inversión”, y su financiación como un proceso “puramente mercantilista”.
El estudio, elaborado en un total de 80 países en vías de desarrollo y denominado “Hagámoslo bien”, sostiene que las mujeres que han recibido educación son más capaces de exigir sus derechos y de mantener a sus familias más sanas. Una niña que completa la educación básica tiene tres veces menos posibilidades de contraer el VIH que otra sin esa formación. Igualmente, los hijos de madres educadas tienen el doble de posibilidades de sobrevivir más allá de los cinco años. Además, un incremento del 1% en el número de mujeres con educación secundaria supone un incremento económico anual per cápita de un 0’3%.

La educación en Africa

Uno de los aspectos del informe analiza la labor de los gobiernos africanos a favor de la educación de las niñas, y valora no sólo la disponibilidad de la educación infantil, primaria y secundaria, sino también la “aceptabilidad” de las maestras y alumnas en la sociedad, y si la oferta educativa se adapta a las necesidades específicas de las niñas. En este sentido, advierte que en 47 de los 54 países de África, las niñas tienen un 50% menos de oportunidades de asistir a la escuela secundaria.
“Hagámoslo bien” aborda también la denominada Iniciativa de Vía Rápida, consistente en una ayuda más directa a los gobiernos para invertir en educación, uno de los mecanismos que se ha mostrado más eficaz a nivel mundial para el desarrollo de la educación. A este respecto, se subraya la reducción en la aplicación del mismo debido a la crisis económica. Por ello, los expertos recomiendan la necesidad de seguir invirtiendo en educación y, en especial, en planes que permitan el acceso de las mujeres a la misma, puesto que la crisis ha hecho que las cifras previstas para 2015 rompan la tendencia de mejora.