Inauguración oficial del curso académico universitario 2011-2012

Don Felipe insta a la Universidad española a trabajar contra el desempleo juvenil

El Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, acompañado por el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha presidido, en la Universidad de Cantabria, la apertura del curso académico universitario 2011-2012. El nuevo curso comienza con 1.650.000 estudiantes y una oferta académica de 2.413 grados, 2.759 másteres y 1.680 doctorados verificados, adaptada plenamente al Espacio Europeo de Educación Superior.

Ángel Gabilondo en su intervención durante el acto de inauguración oficial del curso académico universitario. (Foto: J.M. del Campo)

 

Madrid.
El Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, instó a la Universidad española a trabajar en favor de una incorporación “más rápida y plena” de sus alumnos al mercado laboral y contribuir así a resolver el “lamentable desempleo juvenil”. Durante su intervención en la apertura del curso universitario 2011-2012 en la Universidad de Cantabria (UC), el Príncipe alentó a la Universidad a reforzar aquellos factores de su formación que permitan que los conocimientos adquiridos en su etapa de formación superior puedan tener “una pronta acogida en el sector productivo” ya que, según resaltó, “todos los esfuerzos para resolver el lamentable desempleo juvenil son y serán siempre fundamentales.
Asimismo, según informa Europa Press, el Príncipe de Asturias expresó la necesidad de seguir dedicando esfuerzos para que los resultados y el reconocimiento de la Universidad española “crezcan sin cesar, tanto internamente como a escala internacional”, un ámbito en el que, en su opinión, “quizás se requiere un mayor impulso”.
En su intervención, Don Felipe hizo referencia a la integración del sistema universitario español en el Espacio Europeo de Educación Superior, algo que, a su juicio, facilita la “empleabilidad y el espíritu emprendedor de los estudiantes, además de permitir una ampliación notable de la funcionalidad social” de esta institución que, según precisó, “ahora forma íntegramente a las personas, ejerce la docencia, desarrolla la investigación y promueve la transferencia de conocimiento”. Por este motivo, el Príncipe animó a la Universidad a “consolidar estos avances, profundizando en el desafío del crecimiento inteligente, sostenido e integrado, y considerando la educación como una contribución decisiva al progreso económico y social”.
En este sentido, manifestó su “pleno apoyo a la comunidad universitaria”, que, en su opinión, “tanto hace por el progreso económico, la cohesión social y la proyección internacional de España”.
En el acto de inauguración oficial del curso académico universitario 2011-2012 estuvieron presentes también el ministro de Educación, Ángel Gabilondo; el presidente de Cantabria, Ignacio Diego; y el rector de la Universidad de Cantabria y presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Federico Gutiérrez-Solana.

Pacto social y político por la Educación

Ángel Gabilondo, en su intervención, incidió en la situación de “enorme complejidad” en la que está inmerso el país y que se configura como “un desafío que la Universidad está dispuesta a afrontar, poniendo todo su conocimiento para abrir nuevos caminos que den respuesta a las necesidades actuales”.
Ante estas circunstancias, el ministro resaltó que considera “imprescindible que España aúne esfuerzos y realice un pacto social y político por la educación, porque, más pronto que tarde, la educación reivindicará su carácter ineludible en la sociedad”.
Gabilondo manifestó asimismo que, al igual que a la Universidad se le requiere que “dé lo mejor de sí, es imprescindible que ésta cuente con autonomía, así como con los recursos necesarios, porque la Universidad ha de recibir los medios suficientes para generar los resultados que se le piden”.
A este respecto, el ministro de Educación instó a los consejeros de Educación de las diferentes comunidades autónomas presentes en el acto a que “los ajustes que las distintas Administraciones hayan de hacer, tengan esta visión y dimensión social a fin de hacer ajustes con prioridades y estrategias que entiendan que la educación no ha de recortarse”.
“Nos hemos dotado de cauces representativos, que conforman la voluntad colectiva -dijo- y tenemos que incidir en la búsqueda de nuevas formas de participación, ensanchar la democracia, siempre la democracia; para ello, la Universidad es institucionalmente determinante. Y sé que con pensamiento activo y crítico aportará buenas y nuevas razones para afrontarlo”.
Finalmente, el ministro de Educación recalcó que “son tiempos para el compromiso, para sacar lo mejor de nosotros mismos, para aunar esfuerzos, para entregarnos a algo otro que lo puramente individual y para ser cuidadosos, generosos, responsables con lo que decimos y hacemos. Todos. Y a ponernos de acuerdo, lo que no significa a pensar de idéntico modo”.
En este sentido, el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, lamentó que el “encendido debate sobre educación en que está sumido el país está teñido de electoralismo”, y criticó que, “en unos momentos en que es extremadamente difícil pagar las nóminas de los funcionarios, y entre ellos las de los docentes, haya personas representativas del mundo de la educación que hagan manifestaciones imprudentes, afirmando que los recortes que sufren las universidades denotan una preocupante falta de visión estratégica por parte de las Administraciones Públicas”. Diego abogó porque la comunidad universitaria haga “un gran ejercicio de optimización del gasto”, tratando de “hacer más con menos”.

Optimización de recursos

Por su parte, el rector de la Universidad de Cantabria (UC) y presidente de la CRUE, Federico Gutiérrez Solana, animó en su intervención a que, “a pesar de la actual coyuntura económica, no se reduzca el ritmo ni el esfuerzo en el proceso de modernización e internacionalización de la Universidad para lograr una adecuada gestión del conocimiento”.
Aunque reconoció la necesidad de realizar un “ejercicio de optimización de los recursos, de austeridad y de eficiencia”, Gutiérrez-Solana invitó a acompañarlo con “estrategias claras de planificación conjunta”. A este respecto resaltó que “si este es nuestro recurso de futuro más importante, la apuesta por el mismo debe considerarse una inversión estratégica y no un mero gasto corriente”.
El encargado de impartir la lección inaugural del nuevo curso ha sido el presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, Juan Antonio Zufiria, quien afirmó que “la mejor manera de abordar tiempos de complejidad extrema como los actuales es a través de la creatividad”.
En el curso académico universitario 2011-2012 realizarán estudios 1.650.000 alumnos, casi 80.000 alumnos más que en el curso anterior, de los que casi un 60% son mujeres. En cuanto a la oferta académica, los estudiantes podrán elegir entre 2.413 grados, 2.759 másteres y 1.680 doctorados, que ya están verificados y autorizados y que suponen un cumplimiento de los compromisos curriculares asumidos en la declaración de Bolonia.

Condiciones de vida y participación de los estudiantes

Por otra parte, el secretario general de Universidades, Màrius Rubiralta, dio a conocer, el pasado día 23 de septiembre, los datos de la primera encuesta que se realiza en España sobre Condiciones de Vida y Participación de los Estudiantes Universitarios, que tiene como objetivo conocer el perfil de los estudiantes, sus condiciones académicas y sociales, sus vinculaciones con el oficio de estudiar, así como los diversos aspectos relacionados con la participación en la vida universitaria.
El estudio se ha presentando en el marco de la II Jornada sobre la Dimensión Social de la Educación Universitaria en España que se ha celebrado en la Universiat de València, donde además se ha presentado la encuesta Eurostudent.
De los indicadores de ambas encuestas, el Observatorio de la Vida y Participación de los Estudiantes concluye que la Universidad española se encuentra en una posición de transición pero una transición que camina en una buena dirección hacia ser más equitativos como algunos países de Europa.
Entre los estudiantes entrevistados hay más de un tercio que procede de un entorno familiar con bajo nivel formativo. El porcentaje de alumnos cuyos padres tienen un nivel de estudios medios (26%) o bajo (25%) supera a los que tienen un nivel de estudios superior (49%). Por tanto, se puede concluir que en la educación universitaria española se ha producido movilidad social, ya que esta existe cuando los hijos de madres y padres que no han alcanzado estudios universitarios, consiguen acceder a este nivel y sus oportunidades. No obstante, los condicionamientos del origen social siguen pesando y actuando de una manera decisiva en el acceso a los estudios universitarios. Los hijos de familias con baja formación continúan estando infrarrepresentados en la universidad, mientras los que proceden de familias con elevada formación están sobre-representados.
Cuando se comparan las cifras relativas al nivel de estudios de los progenitores de los universitarios con la proporción de los hombres y mujeres de la generación a la que pertenecen la mayor parte de progenitores de estudiantes, se concluye que los condicionamientos del origen social siguen pesando y actuando de una manera decisiva en el acceso a los estudios universitarios. Los hijos de familias con baja formación continúan estando infrarrepresentados en la universidad (en el caso de las madres la distancia entre el peso que tienen en la sociedad y en la universidad es de 17 puntos porcentuales y en el caso de los padres de 19 puntos), mientras los que proceden de familias con elevada formación están sobre-representados (10 puntos más para las madres y 13 para los padres). Existe reproducción y exclusión social, lo que permite concluir que la movilidad social es relativa.
Un aspecto importante en este sentido -analizar la dimensión social de la educación- se halla en el estudio de las rutas seguidas por los estudiantes para acceder a la Universidad y en concreto, el 88% de los encuestados, la mayoría por tanto, ha seguido el de las pruebas de acceso, sin dilación temporal a la Universidad (a los 18 años aproximadamente).
En la encuesta de Condiciones de Vida y Participación de los Estudiantes Universitarios en España (ECoViPEU) han participado más de 45.000 estudiantes procedentes de 50 universidades españolas, mientras que en la encuesta Eurostudent, que tiene un carácter internacional, participan 25 países de Europa siendo en torno a 6.000 los estudiantes de la Universidad Española que han colaborado con la misma.
Ambos estudios han sido elaborados por el Observatorio de la Vida y Participación de los Estudiantes que se coordina desde la Universitat de València por el profesor Antonio Ariño, y han estado financiadas por el Ministerio de Educación.