El ECOSOC requiere un enfoque integral de la Educación para Todos

Dirigentes políticos de todo el mundo abogan en Ginebra por la función esencial de la educación en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio  

En la reunión se ha expresado la preocupación por las persistentes desigualdades en la educación entre los países y dentro de ellos, además de la falta de avances en objetivos específicos de la EPT.

Los países participantes en la serie de sesiones de Alto Nivel del Consejo Económico y Social (ECOSOC) han aprobado una declaración ministerial que reconoce los vínculos entre la educación y al avance de todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que sitúa a la educación como componente esencial del desarrollo. Los Estados Miembros señalan que la Educación para Todos significa algo más que el logro del segundo de los ODM o la enseñanza primaria universal, y piden una perspectiva más amplia e integradora de los sistemas educativos.
 

Madrid.
La necesidad de que los gobiernos mantengan el paso en la consecución de las metas educativas acordadas en el plano internacional ha sido el tema central del Examen Ministerial Anual de 2011 del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) que ha tenido lugar recientemente en Ginebra. La Unesco ha desempeñado una importante función coordinadora en la planificación de este acto, que por primera vez abordó la cuestión educativa. Los ministros que han participado en las sesiones de alto nivel del Consejo Económico y Social aprobaron por unanimidad una declaración en la que se reconocen los vínculos entre la educación y la consecución de todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
La Declaración, aprobada por unanimidad, señala la importancia de ir más allá del segundo ODM sobre la educación primaria universal para pasar a una visión más integral e inclusiva de los sistemas educativos. “Esta Declaración representa un claro reconocimiento por parte de los Estados Miembros del papel central de la educación en el impulso del desarrollo económico y social”, ha afirmado Irina Bokova, directora general de la Unesco, quien ha expresado su confianza “en que la visión expresada en este documento sea una herramienta poderosa para movilizar recursos y acelerar el avance de la Educación para Todos”.
Los Estados Miembros reafirmaron el compromiso adquirido en el Foro Mundial sobre la Educación (Dakar, Senegal, 2000) de cumplir con los seis objetivos de la Educación para Todos y refrendaron el liderazgo de la Unesco para implementar la EPT. Asimismo, se ha recomendado prestar una mayor atención a la transición desde la educación primaria para tener acceso a la educación secundaria, a la formación profesional y la educación no formal, además del ingreso al mercado laboral. Los países también abogaron por la promoción de un mayor acceso a la educación superior de calidad. 

Desigualdades educativas persistentes

Los ministros expresaron su preocupación por las persistentes desigualdades en la educación entre los países y dentro de ellos, además de la falta de avances en objetivos específicos de la EPT, en particular la calidad de la educación, la atención y la educación de la primera infancia, el desarrollo de capacidades y la alfabetización de los adultos, y solicitaron una cooperación internacional más eficaz y eficiente para progresar en dichas áreas.  
En la apertura de la serie de sesiones de alto nivel, Irina Bokova solicitó un nuevo pacto global de solidaridad, e insistió en el compromiso político, la innovación y la colaboración necesaria para salvar las distancias que frenan el avance de la Educación para Todos. “Faltan menos de cuatro años para 2015, y no podemos aceptar la situación actual”, significo la directora general de la Unesco, quien declaró que tiene la seguridad de que “podemos entablar un nuevo pacto global de solidaridad y comenzar a establecer hoy la agenda más allá del 2015”.
En su discurso programático inicial, Bokova recabó un compromiso con la labor educativa por parte de las más altas esferas gubernamentales y los organismos internacionales. En un acto previo, Bokova se reunió con funcionarios de las Naciones Unidas y alumnos de diversas escuelas para pedir a los líderes políticos del mundo que redoblen sus esfuerzos a fin de colocar a la educación en el centro de las tareas del desarrollo.
Durante la sesión inaugural, el presidente de la Asamblea General de la ONU, Joseph Deiss, hizo hincapié en la importancia de la educación para alcanzar la felicidad individual y la prosperidad económica, además de mejoras sociales como la autonomía de las mujeres y la reducción de la pobreza.   
En el desarrollo de las reuniones del ECOSOC se abarcaron una amplia gama de temas, entre ellos el empleo y el desarrollo de capacidades para los jóvenes con el director general de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavía; la participación del sector privado en la educación; el impacto de los conflictos armados; la situación actual de la economía mundial, y la dimensión de género de la educación en los países después de los conflictos.
El ECOSOC es un importante foro en el que se debaten temas mundiales y se preparan recomendaciones en materia de políticas destinadas a los Estados Miembros y al sistema de las Naciones Unidas. Su Examen Ministerial Anual (AMR, por sus siglas en inglés) evaluará los progresos logrados en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la educación y hará hincapié en los nexos existentes entre la educación y otras metas acordadas en el plano internacional: También servirá de catalizador para la consecución de los objetivos vinculados a la educación, alentando a los países a que emprendan iniciativas en apoyo de la enseñanza y a que consigan la participación de múltiples interesados, en particular mediante una serie de reuniones regionales preparatorias.
Todos los años, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU organiza el Examen Ministerial Anual para evaluar los avances en la implementación de los ODM. Esta es la primera oportunidad en la que el ECOSOC se concentra en la educación. La Unesco desempeñó un papel fundamental para definir la agenda, facilitar las reuniones preparatorias regionales y contribuir con el informe de antecedentes del Secretario General de la ONU para el Examen Ministerial Anual.

La educación, eje del desarrollo

Durante la serie de sesiones de alto nivel se examinaron un amplio abanico de cuestiones pertinentes para la aplicación del programa de desarrollo de las Naciones Unidas. El examen ministerial anual se ocupó principalmente de la “Aplicación de los objetivos y compromisos convenidos internacionalmente con respecto a la educación”. Once países realizaron exposiciones nacionales de carácter voluntario, y presentaron una evaluación de los progresos hacia el logro de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
El debate temático sobre “Tendencias y desafíos actuales a nivel mundial y nacional y sus repercusiones en la educación” se basó en contribuciones de todo el sistema de las Naciones Unidas, especialmente de la Unesco y del Unicef. En él se examinaron la relación entre la evaluación de los progresos en la educación y las actuales vulnerabilidades a nivel mundial. Concretamente, se examinaron los riesgos potenciales en relación con el acceso a la educación y la calidad de la educación que plantean las desigualdades en la recuperación económica, el aumento de los precios de los alimentos y el cambio climático. En consecuencia, el informe incluye recomendaciones para gestionar el impacto de estas tendencias, tanto a corto como a largo plazo, y pone de relieve las oportunidades de avanzar en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la educación y de los objetivos más amplios de “Educación para Todos”.
En el diálogo normativo de alto nivel, los jefes ejecutivos de las instituciones financieras y comerciales internacionales debatieron sobre la situación de la economía mundial y sus consecuencias para el logro de los objetivos del programa de desarrollo de las Naciones Unidas.
Durante las sesiones se organizaron una serie de diálogos sobre las políticas para abordar los retos en materia de educación, entre los que figuraron “Impulsar la educación para todos: movilizar recursos y alianzas”; “La Educación para el desarrollo sostenible”, y “Problemas de la educación en África y los países menos adelantados”. Asimismo, se presentaron nuevas ideas sobre las formas de mejorar el sistema educativo y conseguir la realización de los derechos humanos y el acceso a la educación, como contribución al segundo Objetivo de Desarrollo del Milenio.

La crisis oculta

Al menos 67 millones de niños en todo el mundo se ven privados del derecho a la educación, especialmente en países donde la tasa de natalidad es muy elevada o en los que se viven conflictos armados, según se constata en el informe “La crisis oculta: Conflictos Armados y Educación" (2011) del Consejo Económico y Social de la ONU.
Según el informe del ECOSOC, entre 1999 y 2008 unos 52 millones de niños se matricularon en educación primaria, lo que supuso un incremento de un tercio con respecto a la década anterior. Sin embargo, pese a este avance, en regiones como el África Subsahariana unos 10 millones de niños abandonaron el colegio anualmente, por lo que en 2008 había todavía 67 millones de niños en todo el mundo sin acceso a la educación básica.
A esto hay que añadir que, en los países menos desarrollados, unos 195 millones de niños menores de 5 años (uno de cada tres) sufre malnutrición, lo que causa daños irreversibles en el desarrollo cognitivo.
Los niños no son los únicos afectados por los problemas de acceso a la educación, ya que alrededor de 796 millones de personas, un 17% de los adultos de todo el mundo, son analfabetas, y de este porcentaje dos tercios son mujeres. Esta diferencia de género es todavía notable entre los niños, ya que, según el ECOSOC, si se hubiera logrado la paridad de género, en 2008, 3,6 millones de niñas más hubieran asistido a la escuela.
El presidente de la Asamblea General de la ONU insistió en la importancia de alcanzar la meta de la educación universal de aquí a cinco años, como indican los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas, fin para el que se necesitan otros 1,9 millones de maestros. El cumplimiento de este objetivo se ha visto afectado por la crisis, especialmente en los países más pobres, ya que siete de los dieciocho países de bajos ingresos analizados por el ECOSOC recortaron su presupuesto para educación y juntos sumaron 3,7 millones de niños sin escolarizar. No obstante, los países de bajos ingresos incrementaron en conjunto el gasto en educación, al pasar de representar el 2,9% de los presupuestos en 1999 al 3,8% en 2008.
El informe analiza también la manera en la que las guerras afectan a la escolarización de los niños, ya que en la última década 35 países sufrieron conflictos armados con una duración media (en los países más pobres) de doce años. En esos años, veintiocho millones de niños (el 42% del total) se vieron obligados a abandonar la escuela primaria a causa de estos conflictos, que destruyen escuelas y convierten en muy peligrosos los trayectos hacia los centros educativos.
Por ejemplo, en Afganistán se registraron al menos 613 ataques a escuelas en 2009; en Tailandia 63 estudiantes y 24 maestros fueron asesinados o heridos entre 2008 y 2009, y, en la República Democrática del Congo, un tercio de las violaciones se cometen contra niñas, de las que el 13% son menores de diez años. Además, en estos países afectados por conflictos armados, el 79% de los jóvenes son analfabetos, explica el informe.
El ECOSOC recuerda por último la responsabilidad de los países ricos, ya que el conjunto de las veintiuna economías más desarrolladas invierten más recursos en armamento que en construir escuelas. Si el 10% de ese gasto militar se desviara a educación, habría 9,5 millones más de niños escolarizados.