La Real Academia de la Lengua comienza a editar una selección
de las obras más significativas de la literatura española

Tesoros de la Corona española. Excepcional y grandiosa es la síntesis de la historia de las colecciones reales españolas que hasta el día 9 de octubre exhibirá el Museo Nacional de Cracovia, producto de la colaboración existente entre este museo y la institución Patrimonio Nacional de España, y que ya tuvo como fruto la exposición en el Palacio Real de Madrid, Polonia. Tesoros y Colecciones Artísticas, o La época dorada de la Mancomunidad Polonia-Lituania. El recorrido contiene algunas de las obras maestras realizadas por El Greco, Goya, Ribera, Tiziano, Veronés y Zurbarán, además de piezas de especial importancia para el público polaco como los retratos del futuro Rey Zygmunt Vasa III y la Princesa Anna María Vasa realizados por Marcin Kober, y otras de orfebrería, armaduras, porcelanas, objetos de vidrio y muebles.

Huellas de La Barraca. Como cada julio y agosto de los últimos seis años, vuelve a los caminos de España el proyecto diseñado por Acción Cultural Española, inspirado en la experiencia educativa y cultural llevada a cabo por intelectuales y artistas de la II República. En esta edición, Las huellas de la Barraca cuenta con seis grupos no profesionales de teatro –dos hispanoamericanos y cuatro españoles- y el conjunto de obras La égloga de Plácida y Victoriano, de Juan del Encina; El Caballero de Olmedo, de Lope de Vega; El Joven Burlador basada en El Burlador de Sevilla, de Tirso de Molina; El maravilloso retablo de las maravillas europeas, inspirada en el entremés de Cervantes El retablo de las maravillas; Las almenas de Toro, de Lope de Vega y La vida es sueño, auto de Calderón de la Barca. Las representaciones se harán en seis rutas, a través de más de 150 localidades de trece Comunidades Autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Navarra, País Vasco y Valencia.

Ciencia e inocencia. La particular relación con América que tienen los más jóvenes iberoamericanos residentes en la Comunidad de Madrid ha nutrido el programa sociocultural “Yo soy América”, y su extensión “Trae tu historia al museo”, dirigido a una mejor integración de los niños entre 8 y 12 años. La conclusión final llega ahora a las salas del Museo de América, con el proyecto Ciencia e Inocencia, respaldado por UNICEF,  en el que se ha establecido un diálogo entre piezas del museo y las aportaciones de los niños, reuniendo la “visión científica” sobre las piezas precolombinas con la “visión inocente” de sus relatos, dibujos y objetos. Un trabajo coral entre adultos y niños, que reconstruye una identidad moderna, producto de años de mestizaje cultural. Hasta el 30 de octubre.

Picasso y París. Desde su llegada en 1900 a la capital francesa, Picasso se abrió a los descubrimientos que le hacía la floreciente comunidad artística internacional que en ella vivía. Durante siete años, hasta que asumió el papel de líder de la vanguardia parisina, el pintor malagueño fue descubriendo nuevo temas y técnicas pictóricas y gráficas, en contacto directo con las obras de Gauguin, Van Gogh, Cézanne, Toulouse-Lautrec, Steilen o Forain. Ahora, el Museu Picasso de Barcelona rememora en la muestra Devorar París. Picasso 1900-1907 este periodo a través de unas setenta obras de Picasso realizadas en soportes diferentes, y obras de artistas como Cézanne, Toulouse Lautrec, Rodin, Steinlen, Gauguin y Van Gogh. Abierta hasta el 16 de octubre, la exposición incluye también fotografías y otros materiales documentales sobre el París de la época.

Arte y Arquitectura en Rusia. El Estado soviético surgido de la Revolución Rusa de 1917 promovió un nuevo lenguaje visual para construir una nueva sociedad basada en el ideal socialista. La década y media que siguió a la Revolución fue un periodo de intensa actividad e innovación en el campo de las artes —y sobre todo entre los arquitectos—, marcado por las formas geométricas puras. El nuevo Estado requería nuevos tipos de edificios, desde casas comuna, clubes y equipamientos deportivos para el proletariado victorioso, hasta fábricas y centrales eléctricas para hacer frente a los ambiciosos planes de industrialización, o centros de operaciones para la promulgación de políticas de Estado y la difusión de propaganda, entre los que cabe destacar el Mausoleo de Lenin. La exposición organizada por Obra Social La Caixa Construir la Revolución. Arte y arquitectura en Rusia, 1915-1935, expuesta en Caixaforum Madrid hasta el 18 de septiembre, descubre este período excepcional de la historia de la arquitectura y de las artes visuales, a través de 230 obras, entre maquetas, obras plásticas (pinturas y dibujos) y fotografías actuales y de la época.