España es el país europeo que más estudiantes Erasmus envió y recibió durante el curso 2009-2010

Siete universidades españolas, entre las diez de toda Europa que más becarios de este tipo reciben

España se convirtió en el curso 2009-2010 en el país que más estudiantes Erasmus envió a la Unión Europea, 31.158, según los datos difundidos por la Comisión Europea, y mantiene el primer puesto, que alcanzó en el curso 2001-2002, como primer país receptor de estos becarios en la UE. Más de 213 000 estudiantes europeos obtuvieron una beca Erasmus para estudiar o formarse en el extranjero durante el curso académico 2009-2010, cifra que constituye un nuevo récord y supone un incremento del 7,4 % con respecto al año anterior.

En el curso académico 2009-2010, un 61% de los becarios del programa Erasmus fueron mujeres.  

Madrid.
Erasmus es el programa de intercambio de estudiantes de más éxito en el mundo y, de mantenerse las tendencias actuales, la UE alcanzará en 2012-2013 su objetivo de becar a 3 millones de estudiantes europeos desde el inicio del programa en 1987. Los tres destinos más populares entre los estudiantes en el curso 2009-2010, en el que la UE dedicó 415 millones de euros para el programa Erasmus, fueron España, Francia y el Reino Unido. España, además, fue el país que mayor número de estudiantes envió al extranjero, seguida de Francia y Alemania.
En el curso 2008-2009, Francia era el país que más estudiantes Erasmus enviaba al exterior, ocupando España la tercera posición, pero el pasado curso España superó a Francia, que pasó a segunda posición seguida de Alemania. En cuanto a recepción, España fue de nuevo el país más popular como destino Erasmus en 2009-2010, al recibir 35.389 alumnos, seguido de Francia y Reino Unido. A nivel europeo, teniendo en cuenta las cifras acumuladas en el año 2010, 2.278.414 estudiantes europeos han disfrutado de esta beca desde 1987.
Con respecto a los profesores o al personal académico que realiza estancias en el extranjero a través de Erasmus, otra de las opciones disponibles en el programa, España es el país que más personas envía (seguido de Alemania y Polonia) y el segundo que más profesores o personal académico recibe (precedido de Alemania y seguido de Italia).
Otro dato relevante del informe anual lo constituye el hecho de que el 61 % de los estudiantes de Erasmus de este curso fueron mujeres. A lo largo de sus 23 años de historia, España ha aportado el 14% del total de los estudiantes Erasmus por lo que sitúa en tercer lugar sólo después de Francia (15,24%) y Alemania (15,21%). En total, 319,397 estudiantes españoles disfrutaron de una beca Erasmus de movilidad estudiantil para completar sus estudios en el extranjero.

Participación por universidades

En cuanto a las cifras de las universidades, en el curso 2009-2010, siete universidades españolas están presentes el ranking de las diez  universidades europeas que más estudiantes reciben. La Universidad de Granada, con 1.858 estudiantes, fue la universidad europea que más estudiantes Erasmus recibió, seguida de la Universidad de Valencia y la Universidad Complutense de Madrid.
De las diez universidades europeas que más estudiantes Erasmus envían, cinco son españolas. La clasificación la encabeza la Universidad Complutense de Madrid, que en el curso 2009-2010 envió 1.473 estudiantes a universidades europeas.
“El programa Erasmus es uno de los grandes éxitos de la Unión Europea. Las cifras más recientes hablan por sí solas: Erasmus es más popular que nunca y me comprometo a asignarle más recursos en el futuro. Estudiar o formarse en el extranjero favorece el desarrollo personal y las oportunidades de empleo, por lo que está justificado que seamos ambiciosos cuando se trata de invertir en nuestros jóvenes”, ha manifestado Androulla Vassiliou, comisaria europea de Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud, durante la presentación de los datos del programa Erasmus del pasado curso.
Del total de estudiantes becados por Erasmus en 2009-2010, 178 000 pasaron parte de su programa de Grado en una universidad u otro centro de enseñanza superior extranjero, en uno de los 32 países que participan en la iniciativa Erasmus (los 27 Estados miembros, Croacia, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Turquía. Suiza se convirtió este año en el país número 33 que se une a Erasmus). El número de estudiantes que eligieron la opción del estudio aumentó en un 5,7 % en comparación con 2008-2009.
Las prácticas en empresas en el extranjero vienen siendo apoyadas a través de Erasmus desde 2007, y cada vez son más populares. En 2009-2010, eligieron esta opción 35 000 estudiantes (uno de cada seis), lo que representa un incremento del 17,3 % con respecto al curso anterior.
El importe medio mensual de la beca Erasmus recibida por los estudiantes disminuyó en un 7 %, situándose en 254 euros, dado el aumento del número de beneficiarios. La demanda supera ampliamente la disponibilidad de becas Erasmus en la mayor parte de los países participantes.
Un estudio realizado para el Parlamento Europeo en 2010 afirmaba que sólo un 24 % de los estudiantes que no habían participado en Erasmus decían no estar interesados por un programa de estudio en el extranjero. Además, se concedieron 38 000 becas a personal y profesores universitarios para enseñar o recibir formación en el extranjero, un 4 % más que el año anterior.

Antecedentes y futuro

La movilidad en el aprendizaje es un objetivo clave de la estrategia Europa 2020 para el crecimiento y el empleo, además del punto focal de la iniciativa “Juventud en movimiento” de la Comisión Europea, que se apoya en el éxito de Erasmus.
Se calcula que el 10 % de los estudiantes europeos estudian o se forman actualmente en el extranjero en el marco de su educación superior; el 4 % de ellos disfruta de una beca Erasmus. El mes pasado, la Comisión dio a conocer sus planes sobre un nuevo objetivo europeo cuyo propósito es que el nivel global de la movilidad de los estudiantes aumente hasta por lo menos un 20 %.
Una reciente encuesta del Eurobarómetro (IP/11/567) pone de manifiesto que muchos estudiantes ven frustrada por falta de fondos su ambición de estudiar o formarse en el extranjero. Según sus resultados, el 33 % de los que desean salir al extranjero no pueden permitírselo y casi las dos terceras partes (el 63 %) de los que lo hacen tienen que recurrir a la financiación privada o a sus ahorros. “Estos resultados subrayan la necesidad de reforzar nuestros programas de movilidad, cuya rentabilidad es excelente”, señaló la comisaria Vassiliou.
Estudiar o formarse en el extranjero ayuda a los jóvenes a adquirir aptitudes que los empleadores valoran: desde el aprendizaje de idiomas y una mayor conciencia de los aspectos interculturales al liderazgo y la adaptabilidad. Los estudiantes de Erasmus suelen estar más dispuestos a trabajar en el extranjero en etapas posteriores de su vida.
Erasmus ha contribuido también a que la educación superior en Europa sea más internacional, así como a mejorar la calidad, comparabilidad y transparencia de los cursos.
El mes pasado, los ministros de educación de la UE adoptaron un plan conjunto para suprimir los obstáculos que dificultan la movilidad en el aprendizaje y para impulsarla a través de financiación adicional y reformas en los planes de estudio.

Cambiar de país para trabajar 

Por otra parte, el 98% de los jóvenes con alguna experiencia académica internacional estaría dispuesto a marcharse al extranjero para trabajar, según el informe 'Preferencias del Colectivo Erasmus' elaborado por la consultora PeopleMatters entre más de 15.000 participantes.
Para un tercio de los encuestados, la crisis ha afectado negativamente a su incorporación de trabajo, y para otro 15% la situación es tal que cree debe aceptar "lo primero que le propongan". En este sentido, casi un 40% afirma que “hay más oportunidades fuera que dentro de España".
No obstante, y en cuanto a sus expectativas laborales, siete de cada diez consultados todavía busca encontrar un trabajo relacionado con sus estudios universitarios, ya sea dentro (41%) o fuera (31%) de España. Sobre las salidas laborales de los estudios por ramas de conocimiento, el 39% de los encuestados piensa que tienen más futuro las ingenierías, mientras que un 22% opina que son los estudios de Administración y Dirección de Empresas, y un 16% señala la Formación Profesional. Por sectores, la tecnología, con un 23%, es para los jóvenes el área “más segura” para trabajar, seguida de la energía (19%) y la Función Pública (16%).
La opinión cambia cuando se les pregunta por la atracción que sienten hacia estos y otros sectores. Si pudieran elegir, aunque tecnología (el 87%) y energía (81%) se mantienen en los primeros puestos, les seguirían otros como consumo (76%) o automoción (68%). Por el contrario las áreas menos atractivas para los encuestados los servicios (un 69% afirma no trabajaría nunca en este sector), la construcción (51%) y la banca (41%).
Entre los factores que hacen a una empresa deseable para el futuro candidato, se encuentran las posibilidades de promocionar dentro de una compañía (76%), el ambiente laboral agradable (76%) y la proyección internacional (70%). Cabe destacar que este colectivo relega al cuarto y al séptimo puesto todo lo relacionado con salarios (69%) y horarios (45%).
Por el contrario, los aspectos que más rechazo generan a la hora de entrar a trabajar en una empresa son las “pocas oportunidades de crecimiento” (77%), el trabajo “poco interesante” (75%) y el ambiente laboral “enrarecido” (66%), seguidos de una remuneración “poco competitiva” (58%), los horarios “interminables” (54%) y los “escasos” programas formativos (40%).
Según los autores del estudio, hay “grandes desfases” entre las respuestas de los consultados de una u otra comunidad autónoma de procedencia. Así, mientras los estudiantes valencianos se muestran más optimistas (el 44% cree que la situación puede ir a mejor), el 69% de los catalanes cree que ha empeorado sustancialmente.
También hay diferencias, según informa Europa Press, en lo que se refiere a su percepción sobre sectores con más futuro: si bien desde Madrid la banca y los seguros se ven como “poco fiables”, para los estudiantes de Castilla y León estos sectores son sus principales apuestas tras la tecnología, la energía y el sector público. Éste último, en cambio, sería el favorito de los valencianos por encima de cualquier otro. En Cataluña, por su parte, el consumo y fama tienen más peso que en el resto de Comunidades Autónomas.