La mejor Universidad de la historia, pero aún lejos de la excelencia

El informe “La Universidad Española en Cifras 2010” confirma un buen rendimiento académico y significativos desajustes entre oferta y demanda

La conversión al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) ha supuesto una reducción del 11% del conjunto de las enseñanzas.

 

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, asistió a la presentación del informe “La Universidad Española en Cifras 2010”, elaborado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE). El estudio confirma que el sistema universitario español se encuentra entre los de mejor rendimiento académico del panorama internacional, con un índice de 79 en este apar- tado mientras la media de la OCDE se encuentra en 70.

Madrid.
El informe “La Universidad española en cifras 2010”, elaborado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) confirma que el sistema universitario español se encuentra entre los de mejor rendimiento académico del panorama  internacional,  ya  que  mientras  la  media  de  la

OCDE el índice de valoración en este apartado se encuentra en 70, en España se sitúa en 79. Esto significa que en España, 79 de cada 100 estudiantes que accedieron a la Universidad obtuvieron su título, mientras que en la OCDE lo consiguieron 70 de cada 100 estudiantes.
Junto al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, participaron en la presentación del informe, que tuvo lugar el pasado 15 de febrero, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y el presidente de la CRUE, Federico Gutiérrez-Solana.
El objetivo que persigue la publicación “La Universidad española en cifras” es, fundamentalmente, según se precisa en el informe, “el de completar las informaciones actualmente disponibles, tanto del sistema como de las instituciones universitarias, buscando, a la vez, añadir valor a estas informaciones con la incorporación de una única fuente documental y la aplicación de un proceso de elaboración uniforme que introduzca un mayor grado de rigor a la información institucional, que con frecuencia se ofrece y se trata de manera poco homogénea”.
Esta publicación pretende por lo tanto ser un punto de encuentro para las personas que quieren aproximarse a las instituciones universitarias públicas y privadas con intención de conocer su comportamiento productivo y financiero. El objetivo final es crear un espacio transparente que requiere el debate y la reflexión, un foro y un ámbito de análisis para el desarrollo de ideas que desemboquen en programas y proyectos.

Reordenación de la oferta y la demanda

Uno de los datos más significativos del informe hace referencia a que la oferta de enseñanzas universitarias oficiales de Grado en España ha aumentado un 43,4% desde 1996 hasta 2008, mientras que la demanda, en ese mismo espacio de tiempo, ha disminuido un 15,1%. A este respecto, en el estudio se concluye que “hay que intensificar el proceso de adecuación de la oferta a la demanda y reducir el número de titulaciones de pequeño tamaño”.
“La oferta de títulos ha crecido como consecuencia de la diversificación de títulos y en ausencia de una planificación global en un momento de asentamiento y crecimiento de algunas universidades”, explicó el director de la publicación, Juan Hernández Armenteros, profesor de la Universidad de Jaén, quien puntualizó que los sistemas regionales presentan la misma dinámica de retroceso en la demanda de estudios y una expansión de la oferta de grados.
Hernández, según informa Europa Press, señaló con respecto a esta situación que “esto debería corregirse en el proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), de modo que impulse la reordenación de la oferta académica y un uso más eficiente de los recursos”, y añadió que en el actual curso 2010-2011, la oferta se ha reducido 11% y la demanda de ingreso se ha incrementado en un 10%.
La conversión al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) ha supuesto una reducción del 11% del conjunto de las enseñanzas, aunque está por ver cuánto corresponde a las universidades públicas, explicó Hernández Armenteros.
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, pidió en su intervención “una gran reflexión” sobre este asunto, así como “pensar el mapa de titulaciones, especialmente de másteres”, y  sobre la necesidad de especialización y cooperación entre universidades y movilidad de estudiantes. Gabilondo ha defendido más recursos y que las titulaciones respondan a la demanda de la sociedad, con garantía de empleabilidad, mientras que la titular de Ciencia, Cristina Garmendia, ha pedido que la innovación sea la señal de la comunidad universitaria.
Gabilondo, subrayó en relación con estos datos que “si bien la creación de empleo no es responsabilidad de las universidades, de éstas sí depende el establecimiento de una oferta de titulaciones que responda a la demanda de la sociedad, con garantías de empleabilidad”.
“No hablamos de mercantilización, ni de utilitarismo, sino de la implicación social y de la responsabilidad social, que es dar respuesta y eficiencia lo que hemos de hacer”, significó Gabilondo en su intervención, y agregó que “bien sabemos que la Universidad no está para hacer dóciles empleados, sino ciudadanos activos y libres, pero con oficio y empleo”.
También reclamó una mayor especialización el presidente de la CRUE, Federico Gutiérrez Solana, “para conseguir la excelencia y la internacionalización”, mientras que la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, resaltó en su intervención la necesidad de que “la innovación sea la señal de la comunidad universitaria”.

Rendimiento académico

Otro de los aspectos más relevantes del trabajo se refiere al rendimiento académico de los alumnos españoles de universidades públicas consiguen el título a la edad prevista, que es del 79%, nueve puntos más que la media de los países de la OCDE y de la Unión Europea. En comparación con el curso académico 2007-2008, en el curso 2008-2009, al que se refiere el estudio, el rendimiento académico mejora 2,2 puntos porcentuales en el total de las enseñanzas, siendo las de la rama de la Salud la que presentan un rendimiento del 76,3%.
Sin embargo, esta tasa de rendimiento es superior en 10 puntos en las universidades privadas frente a las públicas. A juicio de Hernández, entre las causas se encuentra la conducta del estudiante cuando llega el momento de la evaluación, y precisó a este respecto que “en las universidades públicas, los estudiantes no se presentan a muchas evaluaciones porque no sienten la implicación del coste del pago de los servicios, ni la que se deriva de las normas de progreso y permanencia en la enseñanza que, con carácter general, se muestran generosas”.
Otra de las conclusiones de este trabajo se refiere a la actividad de la I+D+i en las universidades españolas que triplicado sus resultados en el plazo de una década y ha crecido un 50% más que la variación de la riqueza nacional (PIB).
No obstante, los autores del estudio sugieren la creación de un entorno científico-tecnológico público y, sobre todo empresarial, “mucho más potente”, ya que “ello permitiría alcanzar a nuestra producción científica los niveles de relevancia y visibilidad de nuestros competidores”.
Asimismo, en el informe se apunta la necesidad de impulsar una expansión “rápida” de la actividad de transferencia e innovación de las universidades, que ayude al “imprescindible” cambio del modelo productivo de la economía española., y se indica asimismo que las universidades, tanto públicas como privadas, necesitan realizar una revisión estratégica que les permita identificar los ejes vertebradores de su especialización académica, así como el diseño de las políticas institucionales de investigación.
Sobre la situación financiera de las universidades, los responsables de la publicación advierten de que “sin mejorar en términos de su participación en el PIB, presentan, salvo excepciones, unos resultados saneados, que constituyen una fortaleza para afrontar los cambios que requiere la Universidad para contribuir a la sostenibilidad de la economía española”.
Otra de las conclusiones del informe hace referencia a la necesidad de que la Universidad española cuente con más recursos e inversión privada, pero también políticas públicas diseñadas “para que les ayuden en la gestión de las políticas de cambio interno que son imprescindibles”.
La universidad española, según se precisa en el estudio, necesita más recursos, sobre todo privados, para alcanzar el 1,5% del PIB (1,1% en 2007).
A modo de conclusión, en el informe se indica que la Universidad española es la mejor que ha habido nunca, pero su comportamiento y sus resultados “están lejos de la excelencia”.

Más de 1.600.000 alumnos 

Gabilondo precisó en su intervención, según informa Efe, que la Universidad española ha registrado un aumento de 385.000 alumnos universitarios en el curso 2009-2010, hasta alcanzar 1,6 millones de estudiantes.
A este respecto, Hernández Armenteros y el profesor José Antonio Pérez García, integrante del equipo que ha realizado el informe, señalaron que el crecimiento de la oferta pública de titulaciones y plazas, junto al aumento vinculado de personal y la bajada de demanda de algunos estudios, ha llevado a situaciones de alta “subactividad y/o ineficiencia” en los costes.
En el informe se señala que “el exceso de oferta académica ha ido acompañado por una sobrecarga docente en los planes de estudio”, y se precisa que el 42% de enseñanzas universitarias públicas tuvieron en el curso 2008-2009 menos de cincuenta alumnos de nuevo ingreso, y un 16% menos de veinte.
Los programas plurianuales de financiación universitaria establecen en al menos cincuenta y cinco el número de estudiantes por grupo para asegurar una eficiencia mínima de los recursos.
Entre las Comunidades Autónomas afectadas por este tipo de desajustes sobresalen Extremadura y Castilla-La Mancha, donde el aumento de oferta universitaria fue del entorno del 160%, con una demanda que apenas creció.