Nueva regulación de las enseñanzas de Doctorado

Se impulsa un perfil formativo de los doctores que les permita ser más competitivos en el panorama de la I+D+I nacional e internacional

Con esta nueva normativa se pretende generar los mecanismos necesarios para situar los estudios de Doctorado como centro de las actuaciones de impulso de la I+D+i de las Universidades

El Real Decreto aprobado por el Gobierno recoge la creación de Escuelas de Doctorado que podrán constituir una o varias universidades en colaboración con otros organismos, internacionales o españoles, vinculados al I+D+I, y establece, por primera vez, un plazo máximo de tres años de duración de estos estudios a tiempo completo, dando la opción de cursarlos también a tiempo parcial durante cinco años.

Madrid.
El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto por el que se regulan las enseñanzas oficiales de Doctorado: la nueva normativa presenta una profunda y ambiciosa remodelación con el fin de reforzar la formación en I+D+I desde el ámbito universitario como eje del desarrollo, la innovación, la dinamización de la economía y la creación de empleo.
El texto establece la creación de Escuelas de Doctorado que permitan canalizar de manera más adecuada la actividad de la formación doctoral que desarrolle cada universidad, además de promover mecanismos de colaboración con entidades, públicas y privadas, de investigación o empresariales. Las escuelas facilitarán, a su vez, la organización dentro de su ámbito de gestión del doctorado en una o varias ramas de conocimiento o con carácter interdisciplinar y generarán masa crítica de investigadores de diferentes orígenes con el fin de mejorar las competencias y capacidades de los doctorandos.
Otra de las novedades que introduce la nueva regulación de estos estudios de Tercer Ciclo es el desarrollo de las comisiones académicas de cada programa de doctorado, las cuales serán responsables de la organización, diseño y coordinación de los mismos, así como ejercer una labor de supervisión compartida en el progreso de los doctorandos. Los miembros serán doctores que procederán de la universidad, investigadores de Organismos Públicos de Investigación, así como de otras entidades e instituciones implicadas en la I+D+i tanto nacionales como internacionales.

Estrategia de I+D+I

Los programas de doctorado se conciben como parte de la estrategia de I+D+I de las universidades compartida en su caso por otras instituciones del ámbito de la I+D+I. Es por ello que cada programa de doctorado contará con la figura de un coordinador, que deberá ser un investigador relevante avalado por la dirección previa de, al menos, dos tesis doctorales y la justificación de la posesión, como mínimo, de dos períodos de actividad investigadora o equivalente.
Por otra parte, se implanta el denominado “documento de actividades de doctorando”, concebido como un documento personalizado que debe recoger todas las actividades de interés para el desarrollo del doctorando incluido en el Plan de Investigación, y que será revisado periódicamente por el tutor, el director de la tesis y la comisión académica. Formará, junto con la tesis doctoral, de la evaluación final del doctorando.
Con el fin de potenciar y fomentar los Programas y Escuelas de Doctorado se van a invertir 11´5 millones de euros procedentes del Plan de Acción 2010-2011 del Ministerio de Educación. Esta cuantía se suma a la que destinará el Gobierno al Programa de Formación de Profesorado Universitario entre 2011 y 2015 y que supera los 67 millones de euros.

Plazos, evaluación, y calificación

El Real Decreto establece, además, el plazo máximo de duración de este tipo de estudios en función de la modalidad en que se realicen, bien a tiempo completo, o bien a tiempo parcial. En el caso de la primera opción se fija en tres años el tiempo máximo para su finalización, mientras que será de cinco cuando se elija seguir un programa de doctorado a tiempo parcial, aunque se habilitan prórrogas en casos particulares.
En cuanto a la evaluación de la tesis doctoral, se establece que los tribunales encargados de la misma deberán estar conformados en su mayoría por doctores externos a la universidad y a las instituciones colaboradoras de la Escuela o el programa, teniendo que estar todos en posesión del título de Doctor y contar con experiencia investigadora acreditada.
Al mismo tiempo, se simplifica la escala para su calificación que se fija entre apto y no apto y, en su caso, apto cum laude, distinción esta última que se decidirá en distinta sesión del tribunal. Se deja, por tanto, atrás la tradicional escala de no apto, aprobado, notable, sobresaliente, y sobresaliente cum laude que se aplicaba en la actualidad.
Otra de las novedades que contempla la nueva normativa es la posibilidad de incluir en el título la mención de “doctorado internacional”, en sustitución del hasta ahora “doctorado europeo”. Para ello, el doctorando habrá tenido que realizar una estancia mínima de tres meses fuera de España cursando estudios o realizando trabajos de investigación; parte de la tesis tendrá que estar redactada y ser presentada en una de las lenguas habituales para la comunicación científica distinta a las oficiales en España; haber sido informada por un mínimo de dos expertos doctores pertenecientes a alguna institución de educación superior o instituto de investigación no española; y que, al menos, un experto no español haya formado parte del tribunal evaluador de la tesis.

Adaptación normativa

Los estudiantes que estén cursando en la actualidad estudios de Doctorado conforme a normativas anteriores podrán continuarlos con arreglo a las mismas hasta que se produzca su total extinción, disponiendo desde hoy de un plazo de cinco años para la presentación y defensa de la tesis doctoral.
En cuanto a los nuevos programas de doctorados deberán estar adaptados a esta nueva normativa antes del inicio del curso 2013-2014, curso a partir del cual todos los estudiantes que se matriculen en este tipo de formación lo harán bajo la regulación que la misma establece.
Durante el curso 2009-2010 el número de estudiantes de Doctorado en España ascendía a más de 70.000, siendo más de 8.000 los que a lo largo de ese periodo habían hecho la lectura de su tesis. En cuanto a su vinculación con el mundo laboral, y según datos del Instituto Nacional de Estadística, en diciembre de 2009 el 96´1% de los doctores tenía un puesto de trabajo, y seis de cada diez desarrollaba su labor profesional en el ámbito de la investigación.
Con esta nueva normativa se pretende generar los mecanismos necesarios para situar los estudios de Doctorado como centro de las actuaciones de impulso de la I+D+i de las Universidades en estrecha cooperación con otros organismos e instituciones, son claves para aumentar la empleabilidad en nuestro país gracias al desarrollo de un nuevo modelo productivo basado en el conocimiento, la investigación y la innovación.
 Por otra parte, el Consejo de Ministros aprobó en la misma reunión el carácter oficial de 73 nuevos títulos de grado, 230 de máster, y 94 de programas de doctorado que se incorporan así al Registro de Universidades, Centros y Títulos.
Con el establecimiento del carácter oficial de todos estos títulos son ya 1.810 los títulos de Grado incorporados al Registro de Universidades, Centros y Títulos, además de 1.117 programas de Doctorado y 1.882 los títulos de Máster.