Los universitarios europeos se muestran
muy críticos con la situación global

Un estudio de la Fundación BBVA ofrece las opiniones de los estudiantes sobre su experiencia académica, condiciones de vida, valores y perspectivas

Más de 18.000 estudiantes de seis países (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Suecia y España) han participado en un estudio de la Fundación BBVA que examina las opiniones de los universita- rios sobre su experiencia académica, condiciones de vida y perspectivas de futuro. Los resultados muestran una visión muy crítica sobre la situación global y de sus países y claramente optimista sobre su situación personal.

Un 70% de los universitarios españoles residen con sus padres, porcentaje que sólo es de un 10% entre los estudiantes suecos, según el estudio de la Fundación BBVA. (Foto: Marta López)

Madrid.
Este estudio internacional de la Fundación BBVA constituye una novedad al examinar las percepciones y valoraciones del segmento de estudiantes universitarios en un amplio número de países, con tamaños muestrales muy altos en cada país que permiten desagregar los perfiles de los estudiantes según área de conocimiento.
El estudio examina las percepciones y valores del que será el segmento profesional mayoritario de los próximos años y analiza las similitudes y diferencias en seis países europeos sobre su experiencia académica actual, sus condiciones de vida y sus perspectivas futuras. Ofrece también un rico retrato de las similitudes y las diferencias de los estudiantes de distintas áreas de conocimiento, desde las ciencias de la salud a las humanidades, pasando por las ingenierías, las ciencias experimentales, la economía y gestión de empresas, y las ciencias sociales.
Los estudiantes han respondido a esas y otras cuestiones centrales sobre su visión del mundo actual y de la experiencia académica, hábitos de estudio, y sobre su visión del futuro. Asimismo se ha indagado sobre cuestiones como la religión (si hay pertenencia o no a alguna y cuál es el grado de religiosidad) o nuevas formas de relación afectiva y de familia (la vida en pareja sin casarse, ser padre o madre soltero, el matrimonio homosexual) y sobre prácticas sociales como el aborto y la eutanasia, la aceptación de la propiedad intelectual en el contexto de las nuevas tecnologías (tal como bajarse música de Internet sin pagar).
Los resultados del estudio evidencian una visión muy crítica sobre el marco global y de sus respectivos países y claramente optimista sobre su situación personal presente y futura, una disparidad explicable por las estructuras del Estado del bienestar y la red de apoyo familiar.

Vida personal y valores

El trabajo se articula en dos grandes bloques, uno referido a la vida personal y los valores de los universitarios; otro, a su visión y experiencia en la propia universidad. Del primero, destaca que frente al contexto económico y social actual, los estudiantes perciben de forma negativa su visión del mundo, fundamentalmente los de España, Francia e Italia, pero en general están satisfechos con su vida personal.
Los estudiantes españoles son los más escépticos con la formación, pues un 54% cree que la Universidad “no prepara adecuadamente” para la vida profesional (62% en Económicas), frente a un 22% de los matriculados en el Reino Unido, según el estudio de la Fundación BBVA.
Pese a ello, los españoles se sienten satisfechos con los estudios que cursan (7,3 puntos en una escala de 0 a 10) y confían moderadamente (6,6) en encontrar un trabajo afín a los mismos. Junto a los italianos, los españoles son quienes más aprecian cursar enseñanzas superiores; los alumnos españoles conceden una valoración de 6,6 a su propia universidad, mientras lo menos valorado es la bolsa de trabajo y orientación profesional (5,3).
Sobre el Espacio Europeo de Educación Superior, los españoles respaldan fundamentalmente la movilidad (7,2 puntos), pero no aprueban el sistema de tres ciclos (grado, máster y doctorado), igual que los alemanes. En general, los universitarios de estos seis países consideran insuficiente la información de cómo llegar a ser investigadores, principalmente los españoles (4,1 puntos).
Los alumnos de Italia, Francia y España “suspenden” el apoyo de los poderes públicos a los científicos. Aparte, españoles e italianos están a la cabeza de quienes viven con los padres, un 70%, frente a un 10% de suecos.
Los estudiantes del sur son los que menos trabajan de forma remunerada o con prácticas en empresas: 64% en España y 59,5% en Italia, así que sus recursos principales proceden de la familia. En Suecia, los créditos del Gobierno representan el 29% de los ingresos del alumno.

Conductas morales e ideología

Los españoles se encuentran entre los europeos que muestran más aceptación de conductas sociales que en la actualidad son objeto de “controversias morales”, después de los suecos, como es vivir en pareja sin casarse, las uniones matrimoniales entre homosexuales, la adopción de niños por parte de estas parejas, el aborto o la eutanasia.
En cuanto a la ideología, los alumnos de los seis países coinciden en su mayoría en situarse en el centro-izquierda. También la mayoría reconoce pertenecer a una religión, aunque expresan un nivel bajo de sentimiento religioso, sobre todo, los suecos y los españoles con 2,7 puntos y 3,2 puntos sobre 10, respectivamente.
Si bien la mayoría no son relativistas con la ética, pues consideran que hay principios claros de lo que está bien o mal, en cambio, los universitarios de casi todos los países coinciden en afirmar que estos principios “deben aplicarse según las circunstancias del momento”. En este punto, los italianos se muestran más inflexibles y los suecos, menos.
La mayoría de los estudiantes encuestados coincide en afirmar que “ser universitario es un privilegio”, una creencia, sobre todo, de los italianos, franceses y españoles (más de 6 puntos sobre diez), mientras que desciende unas décimas entre los británicos (5,8) y los alemanes (5,6) y los suecos (4,9).
En cuanto al modo de vida, las diferencias son marcadas. Mientras el 70% de los españoles e italianos viven en casa de sus padres, en el caso de los suecos sólo lo hace el 10%, en Alemania y Reino Unido, el 20%, y en Francia, el 30%. El caso de España “no ha variado en los últimos años nada”, según indican los autores del trabajo.
La independencia familiar está relacionada con la económica. Así lo demuestra este estudio, pues la mayoría de los alemanes trabajan a la vez que estudian (65%), al igual que los suecos (55%), y, en menor medida, los británicos (47%) y la mayoría relativa de los franceses (43%).
Sobre la elección de universidad, los españoles destacan por decantarse por la cercanía frente al resto de los europeos entrevistados, ya que el 49% menciona esta razón, por encima del prestigio de la institución académica, una circunstancia con peso para los ingleses (30%).

Preparación profesional

La valoración de la preparación profesional ofrecida por las universidades difiere mucho según el país. Mientras el 71% de los estudiantes ingleses cree que les preparan “adecuadamente” para el mundo laboral, más de la mitad de los españoles (54%) opinan lo contrario.
No obstante, existen diferencias entre las ramas de conocimiento, pues los estudiantes de Ciencias de la Salud, creen que sí salen bien preparados (54%), los de Ciencias Económicas y Ciencias Sociales, consideran, en su mayoría (más del 60%), que no, seguidos de los de Humanidades (57%) y Ciencias Experimentales (55%).
Los españoles son los estudiantes europeos que se muestran más favorables a adoptar conductas ilegales relativas a la propiedad intelectual y las nuevas tecnologías, como bajarse películas y música de Internet sin pagar, descargar software o instalar copias de los mismos en el ordenador en lugar de los originales.
Con una puntuación de 7,7 puntos sobre diez, los españoles encabezan la lista de mayor aceptación a la hora de descargar sin pagar películas y música, seguidos de los suecos (6,3), italianos (6,1) y franceses (5,9). En cambio, estas conductas ilegales sólo son rechazadas por los ingleses y los alemanes, ambos con una puntuación de 4,8.
La compra de CD y DVD copiados o pirateados es la conducta más rechazada por el conjunto de los estudiantes universitarios entrevistados, aunque sólo en España (5,8) y, en menor medida, en Italia (5) justifican o aprueban esta acción.