Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

El refranero y la crisis

Alumnos de un instituto sevillano recopilan dichos o sentencias que pudieran ayudar a entender el momento económico actual

La actual crisis económica puede ser analizada aprovechando esta singular herramienta. Por ello, a largo de un curso académico, en las clases de Economía de 1º y 2º de Bachillerato de un instituto sevillano, se han recopilado, con la colaboración de las familias de los alumnos, aquellos dichos o sentencias que pudieran ayudar a entender el momento
económico actual. El resultado es una experiencia enriquecedora que aleja a la materia de ese confuso mundo de la terminología y las teorías academicistas y lo acerca al del conocimiento común.

La sabiduría popular, singularmente la vinculada al refranero, guarda un vasto acervo aplicable a distintos campos del conocimiento. Hay términos con múltiples significados, dando cada uno de ellos lugar a una acepción singular y enriquecedora. Existen conceptos para los que la lengua, en realidad quienes la labran, han creado una diversidad de voces que embocan en una idea común. Todos sabemos lo que con un refrán se pretende, pero no debemos olvidar que: dicho, sentencia, aserto, proverbio o aforismo, giran en torno a una misma categoría, la de resumir en una frase o pequeño argumento un saber consagrado o una particular visión del mundo.
La manera más sencilla de hacer una cosa sencilla es hacerla con sencillez
Todos los escritos confusos son largos; breves, todos los claros (Juan Ramón Jiménez)

Paradójicamente las diferentes concepciones de la vida encuentran su trasunto en esta colección de saberes. Hay frases para todo, hasta para desdecirse se encuentra eco.
A quien madruga Dios ayuda
No por mucho madrugar amanece más temprano

Ciertamente cabe pensar que cualquier expresión está amparada por una previa vivencia, ya sea real o incluso imaginaria, no resultando extraño que desde diversos campos se hayan traído experiencias que en el transcurso del tiempo han devenido en supuestas verdades.
Nada se vuelve real hasta haber tenido su experiencia; ni siquiera un proverbio es un proverbio hasta que vuestra vida haya dado de él un ejemplo (Keats)

He aquí que la religión o lo cinegético han hecho aportaciones que, tamizadas por la sabiduría popular, han pasado a engrosar esa colección de frases que todos en algún momento hemos tenido la tentación de utilizar, incluso desconociendo el trasfondo en el cual se situaban.
Estás como la lámpara de San Marcos
Después de la liebre ida, palos a la cama

Si alguna vez una utilización abusiva pudo asimilarse a un infantil cultismo superficial, hoy tristemente asistimos a un desconocimiento casi generalizado en los componentes de nuestras bases escolares, cosa que incide además en un empobrecimiento que les impide comprender expresiones figuradas o composiciones dichas en ese doble sentido tan característicamente humano.
A los nietos de la negra el dinero los blanquea
Al pobre soberbio limosna de palo

Lo popular

Asfixiados por la presión mediática que sufrimos, derivada de la brutal crisis económica que padecemos, decidimos adentrarnos en ella desde otra perspectiva en nuestras clases de Economía: el prolijo campo del refranero.
En nuestro país “lo popular” ha tenido mala prensa. Para unos era uno de los recursos que el poder utilizaba para domeñar a las masas, para otros la vulgaridad personificada en ausencia de reflexión. Sin embargo grandes intelectuales han sabido servirse de la sabiduría popular,  convirtiéndose en proselitistas de su causa; valga el caso de Antonio Machado, precedido en este campo por su propio padre, Antonio Machado  Álvarez, bajo el sopesado pseudónimo de  Demófilo (amigo del pueblo), bien es verdad que influidos por el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza. Este último se empleó en la recopilación y difusión de todas las manifestaciones de folclore español existentes, y a ello dedicó su vida. Así también en esta categoría tenemos a Juan Ramón Jiménez, considerado por algunos el mejor hacedor de aforismos de la literatura española
Todo necio confunde valor y precio (Antonio Machado)
Hay algo más que no tener una cosa: no acordarse de tenerla (Juan Ramón Jiménez)

Cualquier excusa es buena para conocer lo que el común saber aporta a una determinada circunstancia o problemática, no siendo extraño comprobar que las más elementales enseñanzas son ignoradas por los que en el gobierno de lo individual o lo colectivo afrontan determinados acontecimientos.
La economía es riqueza como el derroche pobreza
El trabajo y la economía son la mejora lotería
Quien paga débito, gana crédito
Los árboles nunca llegan al cielo

Conociendo los resortes que manejan las entidades crediticias no es ajeno que existan críticas o recomendaciones para no sucumbir a ellas, así como a aquellos singulares productos financieros en los que muchos han encontrado su ruina.
De enero a enero, el dinero es del banquero
A jugar y perder, pagar y callar
Dinero que naipe ha traído, hay venido mañana ido
Hasta el santo desconfía cuando la limosna es grande

A vueltas con la crisis

Cotidianamente nos enfrentamos de manera dramática a la situación extrema que afrontan determinados colectivos, ocultos a veces tras las más grandes y complejas estadísticas. Conocemos medias, índices o tasas, pero olvidamos realidades que rompen ilusiones y traen tragedias. Hoy miles de personas somatizan en nuestro país la crisis económica.
Aunque la bolsa esté exhausta el día de gastar se gasta
Ningún perro lamiendo engorda
Si da el cántaro en la piedra, mal para el cántaro; y si la piedra en el cántaro, mal para el cántaro
Al miserable y al pobre, todo les cuesta el doble

Pautas básicas para enfrentarse al mercado vienen dadas en los siguientes dichos. En todos ellos además se abordan cuestiones para los que la ciencia económica ha construido complejos teoremas, muy fáciles de visualizar desde el saber popular.
Lo que pienses comprar no lo has de alabar
Cuando vayas al mercado todo pagado
Quien vende barato, vende doblado
Por lo que uno tira, otro suspira
Comprar al son del cañón y vender al son del violón

Y una adenda para los más clásicos
Pan para hoy, hambre para mañana
Nadie da duros a cuatro pesetas
Echa bien tus cuentas para que después no te arrepientas
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita
La avaricia rompe el saco
Al sabio no le iguala ningún tesoro
Para terminar un recuerdo agradecido a aquellos, alumnos e hijos, que han colaborado en esta modesta empresa didáctica.

Emilio Balbuena Urbano
Profesor de Economía de Educación Secundaria en el IES “Isbilya” (Sevilla)

 

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