Los profesores se reciclan ante
el comienzo de curso

XXX edición de la Universidad de Otoño del Colegio Profesional de la Educación de Madrid

Actualizar la formación de los  docentes en el curso que acaba de comenzar es el principal objetivo de la XXX edición de la Universidad de Otoño, que organiza el Colegio Profesional de la Educación de Madrid. El encuentro desarrolla hasta el próximo 8 de octubre en un total de dieciséis seminarios didácticos y acoge a cerca de 600 profesores de todos los niveles educativos.

Los decanos del Colegio y de las facultades participantes, durante la inauguración de la Universidad de Otoño. (Foto: Marta López)

Madrid
Las aulas de varias facultades de la Universidad Complutense de Madrid acogen estos días las jornadas de formación que anualmente y desde hace treinta años organiza el Colegio Profesional de la Educación de Madrid. El lema en esta ocasión, “Porque nunca terminamos de aprender”, sirve para aglutinar a un abanico de seminarios que abarcan prácticamente todas las áreas educativas. Las jornadas abordan temas de actualidad científica y médica, como la utilización terapéutica de las células madre y los trastornos del comportamiento alimentario; el recordatorio a literatos especialmente recordados este año como Miguel Hernández o Delibes; recorridos didácticos por el patrimonio artístico madrileño; y temas específicos del currículum escolar, como la calidad y el
sistema de gobierno de los centros y los nuevos modelos pedagógicos.
Treinta años después de su primera convocatoria, la Universidad de Otoño del CDL sigue respondiendo a las necesidades de formación del profesorado madrileño. El perfil de los asistentes -profesores de enseñanza privada y pública en proporciones prácticamente iguales- responde a docentes en ejercicio que buscan actualizar conocimientos ante el nuevo curso y compartir experiencias con compañeros de profesión.

Reconocimiento social

Los objetivos perseguidos por sus promotores responden a esa necesidad, desde la perspectiva de considerar a la profesión “como una actividad de enorme interés público” y buscar “elevar el nivel de calidad de nuestro sistema educativo”. El decano del Colegio, José Luis Negro, añadía un nuevo propósito durante el acto inaugural de estas jornadas: “El reconocimiento social y económico de los profesores”.
La Universidad de Otoño se convoca este año con el telón de fondo de una fuerte crisis económica cuya salida tiene una respuesta en la formación de los ciudadanos. Según sus promotores, el mensaje lanzado desde las instituciones europeas y desde el propio Ministerio de Educación español es hacer de la educación un punto de apoyo para superar la recensión. Y ese ha sido el mensaje repetido por los decanos de las facultades complutenses durante el acto inaugural de la Universidad de Otoño.
Así, el decano de la facultad de Bilogía de la UCM, Antonio Tormo, expresaba durante su intervención la importancia de responder a los retos del progreso social mediante el proceso de aprendizaje. Se refería en concreto a las posibilidades que nos ofrece el nuevo Espacio Europeo de educación: “Estamos en el segundo año de implantación del Plan Bolonia y, a pesar de las dificultades, creo que es un buen camino para crear un lenguaje educativo común en toda Europa”. Tormo ha hecho una referencia especial al nuevo modelo de enseñanza: “Estamos ya ante un
sistema en el que el alumno que deja de ser un sujeto pasivo para convertirse en protagonista del aprendizaje. También habrá que cambiar la actitud del profesor y su metodología, porque el docente deberá recibir mucho más de sus alumnos y pensar menos en las clases magistrales”. Su mayor crítica, en este sentido, se ha dirigido a algunos los profesores que no están dispuestos al cambio, porque consideran que puede quedar en entredicho su labor docente, la realizada hasta ahora. Y también ha estado dirigida hacia los alumnos “que ven que Bolonia les trae más implicación y más esfuerzo y 25 horas de trabajo semanal”.
Por su parte, el decano de la facultad de Filología de la UCM, Dámaso González, se ha referido a la situación de nuestras universidades y a los análisis internacionales al respecto: “Nuestros centro superiores están mejor de lo que parecen, aunque no figuremos en los ranking internacionales de calidad, porque estos baremos se hacen sobre indicadores que no siempre son adecuados. Miden, por ejemplo, el número de visitas que se hacen a la página web o el número de premios Nobel que ejercen en sus aulas, pero no tabulan cómo actúa un profesor cuando cierra la puerta de su aula”. González ha añadido que no nos debe preocupar no estar en ese ranking, sino avanzar en la calidad.

Avances

Y desde una perspectiva también optimista, otro decano, Enrique Otero Carvajal, el responsable de la facultad de Geografía e Historia, ha explicado que tendemos a hacer una excesiva crítica hacia nuestro sistema educativo, sin asimilar que gracias los avances educativos España está en un puesto importante en el mundo. Otero Carvajal ha asegurado que “somos hipercríticos con nuestra labor diaria, a pesar de que en los últimos treinta años España ha conseguido grandes avances. Y eso es debido a los cientos de miles de profesores comprometidos, sin lo que este país no habría conseguido nada. De hecho el cambio y el progreso que hemos conseguido se debe a la presencia de los técnicos, directivos y profesionales de todos los niveles que están  en las empresas punteras españolas y del resto del mundo y que han salido de las aulas españolas y han sido formados por el sistema educativo español”. El reto para Otero Carvajal es ahora que el PIB destinado a Educación sea el suficiente, porque “los profesionales de la educación hemos cumplido y estamos cumpliendo razonablemente bien”.

 

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