El porcentaje de jóvenes que abandona los estudios postobligatorios se reduce a un 27%
España supera la media de la OCDE en número de alumnos que cursan titulaciones superior, según el informa Panorama de la Educación 2010
Pese a registrar una mejora de 4 décimas en el último año, la Formación Profesional de Grado Medio es el punto débil de la educación española, según el último informe de la OCDE. Sin embargo, el número de jóvenes de entre 25 y 34 años que hoy tienen un título de Bachillerato, FP, o enseñanzas superiores (65%) es más del doble del de hace 30 años (29%).
Eva Almunia durante la presentación de los datos del informe de la OCDE. (Foto: Marta López)
Madrid. M. GIRON
La secretaria de Estado de Educación y Formación Profesional, Eva Almunia, ha presentado los datos del último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) “Panorama de la Educación 2010”, según el cual España mejora la media de los países europeos en estudios superiores. Almunia ha destacado que “los datos de escolarización y de titulación en etapas post obligatorias nos permiten ser optimistas ante la evolución del abandono temprano, el principal reto del sistema educativo español”.
En este sentido, el informe muestra que en el curso 2007/08, el 81% de los alumnos de entre 15 y 19 años sigue estudiando después de la Secundaria, ocho puntos más que en 2001. Asimismo, señala el incremento en el número de alumnos que obtienen el título de Bachillerato o Formación Profesional de Grado Medio en el año que les corresponde y que se sitúa en un 73%, frente al 66% que lo lograba en 2001.
Si bien los indicadores españoles en educación postobligatoria son inferiores a los de la media europea y la OCDE, el informe también indica el importante avance en el nivel de formación de la población adulta en nuestro país: el número de jóvenes de entre 25 y 34 años que hoy tienen un título de bachillerato, FP de Grado Medio o enseñanzas superiores (65%) es más del doble del de hace 30 años (29%). Como consecuencia de ello, la esperanza de vida escolar en España se sitúa en 17’2 años, acercándose a la media de la Unión Europea (17’7) y de la OCDE (17’6).

Avances rápidos

Asimismo, la secretaria de Estado manifestó que “la apuesta que los jóvenes hacen hoy por la educación ha logrado que España haya mejorado su nivel de formación más rápido que cualquier otro país, que tengamos más titulados superiores que la mayoría y que estemos dando el empujón definitivo a nuestra gran debilidad, la Secundaria postobligatoria y, especialmente, la FP de Grado Medio”.
Según la OCDE, existe un número modesto de alumnos que se gradúan en ciclos formativos de grado medio si se compara con el resto de países de la organización, aunque el porcentaje de graduados ha aumentado en el último año en cuatro puntos. En concreto, en España, el 38% de los jóvenes se gradúan en FP, mientras en la OCDE dicho porcentaje es del 44% y en la UE asciende al 52%. Estas cifras españolas contrastan con las de los países que alcanzan los porcentajes mas elevados como Finlandia (88%), Italia (64%) y Países Bajos (69%). Por el contrario, si se atiende a las cifras del Bachillerato, España (45%) se encuentra ligeramente por debajo de la media de la OCDE (47% de graduados), y supera la media de la UE (43%) y la de países como Italia (34%), Países Bajos (36%), Alemania (42%) o Suecia (33%).

Invertir en educación

Como novedad en el informe de este año, la OCDE ha dedicado especial atención a la rentabilidad de la inversión en educación, llegando a la conclusión de que es “absolutamente rentable” ya que “se recupera con creces”. “Aunque en España ese retorno no alcanza los niveles más altos –explica Almunia- podemos asegurar que por cada euro que invertimos en educación, recibimos dos. Los beneficios duplican el coste de la inversión”.
El presupuesto destinado en nuestro país a la educación supone un 13% del gasto total del Gobierno y desde 1995 el incremento del gasto por alumno ha sido del 40%. De hecho, el presupuesto en este campo se sitúa con respecto al PIB en el 5’11%, sólo a 2 décimas del promedio de la OCDE, por lo que el gasto por alumno es superior en España que en la mayoría de los países.
Sólo desde un punto de vista económico, la suma del beneficio individual y colectivo que produce un hombre con una titulación superior supone en España más de 180.000 dólares (la media de la OCDE son 350.000 dólares).
Por otro lado, el estudio demuestra que la educación se convierte en la clave para que los jóvenes tengan un futuro mejor y un empleo mejor pagado. Así pues, tanto en España como en la OCDE y en la UE, la tasa de desempleo disminuye según aumenta el nivel educativo y lo hace con mayor intensidad en el caso de las mujeres. En este sentido, en España el desempleo ha crecido más de un 6% en el caso de personas que solo completaron la educación obligatoria y poco más de medio punto para aquellos que tienen un título superior. Lo que muestra que a menor formación, menores son las expectativas laborales y salariales.

Faltan cuadros medios

El informe también destaca que el 40% de los licenciados españoles ocupa un empleo que requiere menor nivel de estudios del que posee. Ello se debe a la falta de cuadros medios en nuestro país, que empuja a los universitarios a empleos que no requieren tanta formación. Además, aunque el sueldo de los universitarios es un 30% más que el de los que solo han acabado la primaria, esta diferencia es muy inferior a la media de la OCDE, donde los licenciados ganan hasta tres veces más que los trabajadores con estudios básicos.
Por otro lado, el informe dedica una parte de su análisis al entorno de los centros y del aprendizaje. Los datos asignan a España un buen resultado, con profesores mejor remunerados que la media de la OCDE y la UE, más veteranos en Primaria y más jóvenes en Secundaria que en la mayoría de los países. También con un mayor número de horas lectivas para los alumnos y mejores ratios que el resto de países.
Además de la FP y eL Grado Medio, España tiene como asignatura pendiente los idiomas extranjeros. Al respecto, la OCDE destaca que los alumnos de primaria reciben más clases de lengua extranjera que la mayoría de los países y sin embargo en Secundaria esa proporción se invierte y el número de horas dedicadas a la lengua extranjera es inferior al resto de países. Almunia asegura que este es un dato que “sin duda” el Ministerio de Educación tendrá en cuenta en el diseño del Plan de Idiomas que va a poner en marcha el nuevo curso que comienza.