Hábitos saludables desde los primeros años
Educación y Sanidad presentan la guía “Ganar en salud en la escuela", elaborada en colaboración con las CC.AA
Entre los objetivos de esta guía se encuentra luchar contra la creciente obesidad infantil, promocionando la actividad física de los escolares mediante el ejercicio y el deporte, y elaborando dietas saludables. También se plantea favorecer la educación emocional, así como ofrecer información adecuada sobre los efectos del consumo de drogas, y mejorar la educación afectivo-sexual
de los alumnos.

Madrid. M. GIRON
El ministro de Educación, Angel Gabilondo, y la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, han presentado el documento “Ganar en salud en la escuela. Guía para conseguirlo”. Se trata de un texto fruto de la colaboración entre ambos ministerios, cuyo objetivo fundamental es reforzar la educación en la salud de forma transversal en los centros escolares.
Entre sus contenidos incluye, entre otros, aspectos relacionados con la actividad física y la alimentación saludable, así como con las relaciones sexuales y la prevención de drogodependencias.
Durante el acto de presentación, el titular de Educación mostró la decisión de su Departamento a apoyar los planes contra la obesidad infantil que ha puesto en marcha el ministerio de Sanidad y Política Social, asegurando que el próxima Conferencia Sectorial se analizará la recomendación de eliminar de las máquinas expendedoras de los colegios los alimentos altos en grasas, sales y azúcares. Además, señaló la importancia de “escuchar a los expertos” e impulsar la implantación de dichas medidas en coordinación con las comunidades autónomas y dejando libertad de decisión a los propios centros.

Mayor conciencia

Por su parte, Trinidad Jiménez, reiteró que “no se trata de imponer nada” y recordó que “muchas autonomías y muchos centros escolares ya habían puesto en marcha medidas como estas”. “La conciencia en este sentido es cada vez mayor”, aseguró la ministra, quien añadió que, “sobre todo en el caso de los niños más pequeños” parece “responsable” que se les advierta sobre los riesgos de consumir alimentos con alto contenido en sales, azúcares y grasas, que “pueden producir hipertensión a los 14 o 15 años”. Del mismo modo, explicó, “parece conveniente promover menús más saludables en la escuela” o informar de los peligros de tabaco.
La guía forma parte de un proyecto en el que ambos ministerios llevan trabajando desde 2006, con la participación de todas las Comunidades Autónomas (tanto en el ámbito educativo como sanitario), para fijar criterios de calidad en los programas de promoción y educación para la salud en el sistema educativo.
El documento está dirigido a toda la comunidad educativa (padres, profesores y alumnos), así como a los profesionales sanitarios. Su objetivo fundamental es garantizar “capital básico de salud a toda la población escolar” y orientar a los profesionales para una mejor introducción de todos los aspectos de la educación para la salud, de forma planificada, en los centros educativos.

Contenidos

En cuanto a los contenidos, se pretenden que sean homogéneos en todos los centros, y hacen referencia a diversas cuestiones como la relacionada con la necesidad de promocionar la actividad física de los alumnos, mediante el ejercicio y el deporte. También se incide en la importancia de establecer dietas saludables que permitan combinar una adecuada alimentación con la prevención de trastornos y enfermedades.
En cuanto al bienestar y la salud mental, se aboga por mejorar la educación emocional de los alumnos, favoreciendo el conocimiento personal, las habilidades de comunicación, la resolución de conflictos y aumentando la autoestima y el aprecio personal.
Otro contenido fundamental, se refiere a la educación afectivo-sexual, evitando la discriminación por cuestiones de género y trabajando la prevención de enfermedades de transmisión sexual.
Aumentar los niveles de seguridad es otro de los objetivos, para ello, se trata de evitar accidentes y lesiones no intencionadas, promoviendo el uso de dispositivos de seguridad tanto en la conducción de vehículos como en actividades deportivas.

Prevención de drogas

Por último, se pretende ofrecer una adecuada educación sobre consumo de drogas, alcohol y tabaco, reduciendo su incidencia y enseñando estilos de vida libres de su uso.
Cada uno de estos contenidos se desarrollará alrededor de cuatro dimensiones de intervención: la curricular, el entorno interno del centro, la familiar y la de coordinación y aprovechamiento de los recursos externos. En función de las necesidades específicas de cada centro, la guía recoge la posibilidad de profundizar más o menos en cada uno de estos contenidos.
Por otro lado, los datos actuales muestran que uno de los mayores problemas entre el alumnado español es el aumento del sedentarismo y el sobrepeso. Por eso, la lucha contra la obesidad, sobre todo en la infancia, es una de las prioridades para el Gobierno y las administraciones públicas. Su abordaje está en línea con los objetivos de la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición que prepara el Ministerio de Sanidad y Política Social, y que se encuentra en su última fase. En este sentido, la guía orienta sobre cómo promover una alimentación saludable o cómo incrementar la dedicación del tiempo libre de los alumnos a la actividad física, tanto dentro, como fuera de la escuela, al tiempo que se implica también a las familias.
La guía se va a difundir ampliamente entre los colectivos a los que se dirige, especialmente en el ámbito educativo, aunque también está disponible en las páginas web de los ministerios de Sanidad y Educación.

La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, y el titular de Educación, Ángel Gabilondo, durante el acto de presentación de este documento.