Proyecto de Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición
Incluye medidas para controlar la alimentación en el ámbito escolar y la prohibición de discriminación por razón de obesidad
El Gobierno ha aprobado el proyecto de Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, cuyo objetivo principal es reforzar la seguridad de los ciudadanos en materia alimentaria y promocionar hábitos saludables para prevenir enfermedades. El proyecto prohíbe la discriminación por razón de peso y establece controles de alimentación en los centros educativos.
Madrid.
El Consejo de Ministros ha aprobado diversas iniciativas relacionadas con la salud, entre las que destaca la remisión a las Cortes del proyecto de Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha avanzado que la norma pretende “asegurar la protección efectiva e integral del derecho a la seguridad alimentaria”. La ley “introduce nuevas garantías de calidad y seguridad nutricional”, según señaló De la Vega, quien precisó al respecto que “es una Ley para alimentarnos mejor, con más confianza y con más garantías en beneficio directo de nuestra salud”.
Por su parte, la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, ha indicado que el proyecto de Ley “permite unificar por primera vez la legislación sobre alimentos y nutrición para abordar de manera integral la seguridad alimentaria”.

Observatorio

En el ámbito nutricional, la ley propone mecanismos para luchar contra la obesidad, en especial la infantil, y prevenir las enfermedades crónicas derivadas, como la diabetes tipo II y los problemas cardiovasculares. Así, se prevé la creación del Observatorio de la nutrición y el estudio de la obesidad.
La Ley establece asimismo la prohibición de discriminación por razón de peso, sobrepeso u obesidad, e incluye medidas específicas para controlar la alimentación en el ámbito escolar. Trinidad Jiménez recordó que uno de cada dos adultos tiene sobrepeso y uno de cada cuatro niños españoles también lo tiene o está obeso.
La ministra ha señalado que las autoridades competentes deben velar para que la comida que se sirva en los centros educativos “responda a criterios de equilibrio nutricional”. Además, los alimentos deberán de ser supervisados por profesionales sanitarios y los padres serán informados sobre los menús preparados para sus hijos.
Asimismo, no se permitirá la venta de alimentos y bebidas en el ámbito escolar que no cumplan con una serie de criterios nutricionales. También estará prohibida la publicidad de alimentos dirigida a menores, excepto en aquellos casos en los que las autoridades escolares y sanitarias estimen que es beneficioso para la salud de los alumnos.

Composición de los alimentos

En lo que respecta a la composición de los alimentos y la alimentación en el entorno escolar, la Ley también propone medidas concretas. Así, en lo relacionado con las grasas trans que son producidas en las operaciones industriales y que han demostrado ser perjudiciales para la salud (aumentan los niveles de colesterol, etc.), el texto establece la obligación de las industrias de utilizar tecnologías e ingredientes que minimicen el contenido de dichas sustancias en la cadena alimentaria.
Para ello, las empresas tendrán que modificar los procesos en los que los alimentos se enriquezcan con estas sustancias dañinas para la salud.
En cuanto a la alimentación en el ámbito escolar, la ley promueve que la oferta alimentaria de los centros escolares sea variada y adecuada a las necesidades nutricionales de los alumnos. Para ello, se incorporan las siguientes medidas:
- Los responsables de la supervisión de los menús serán profesionales acreditados en las áreas de nutrición y dietética.
- Los centros escolares proporcionarán a los padres o tutores información detallada sobre los menús y directrices para que la cena sea complementaria.
- En las instalaciones que lo permitan, se elaborarán menús escolares adaptados a las necesidades especiales de los alumnos que padezcan alergias e intolerancias alimentarias.
- No se permitirá en el ámbito escolar la venta de alimentos y bebidas que no cumplan con una serie de criterios nutricionales que se establecerán reglamentariament
La nueva norma promueve que la alimentación en los centros escolares sea variada y adecuada a las necesidades de los alumnos.