Inquietud en la comunidad educativa por los recortes de plantillas y recursos
Sindicatos y asociaciones de padres muestran su preocupación por las repercusiones de la crisis en el desarrollo del nuevo curso escolar
Los principales sindicatos de profesores y las asociaciones de padres han mostrado su preocupación por los recortes anunciados por el Gobierno central y casi todas las comunidades autónomas, que ya han concretado en disminuciones de las plantillas de profesores y de recursos didácticos. Todos creen que, tal y como ha recordado la OCDE, una de las mejores iniciativas para salir de la crisis actual es invertir más en educación, y potenciar la formación y cualificación profesional.

Madrid. G. A.
El sindicato ANPE cree que “acabamos de empezar un nuevo curso escolar que se presenta lleno de dificultades políticas, sociales y económicas, y de grandes retos en lo educativo”. Recuerda que “el curso pasado se perdió la oportunidad de acometer las reformas necesarias por medio de un pacto de Estado por la educación”. Y se apoya en el último informe de la OCDE para afirmar que “la enseñanza en España no funciona bien”, e insistir en que los puntos débiles de nuestro sistema educativo son “la escasa inversión, la rigidez de la estructura, un modelo pedagógico que favorece el abandono de los alumnos, y una Formación Profesional poco valorada”.
Por todo ello, ANPE vuelve a pedir que se incremente el gasto público destinado a educación hasta el 7% del PIB, como mínimo, y dice que es “imprescindible” acometer una reforma educativa “eficaz” que, partiendo del refuerzo a las materias instrumentales básicas en la Enseñanza Primaria, diseñe una nueva estructura de la Secundaria y el Bachillerato y prestigie la Formación Profesional, sobre todo la de Grado Medio. Todo ello en el marco de un modelo educativo “que se fundamente en la exigencia y el esfuerzo en el aprendizaje y en la evaluación rigurosa”. Por último, recuerda que los profesores españoles imparten un número de horas lectivas por encima de la media de la OCDE, y reclama un estatuto docente “que contemple sus derechos y deberes, su valoración y dignificación ante la sociedad, y una verdadera carrera profesional que haga la docencia más atractiva y motivadora”.

Menos profesores

La Federación de Enseñanza de CC.OO denuncia que el nuevo curso “comienza con una sustancial reducción de la plantilla de profesores en la mayoría de las comunidades autónomas, y un aumento de 140.000 alumnos en todos los niveles de la enseñanza no universitaria”. Cree que dicha reducción de profesorado “responde a los recortes sociales acometidos por los gobiernos autonómicos, y van en la misma dirección de los que emprendió el Gobierno central en mayo pasado”. Y avisa que las primeras consecuencias negativas que van a originar son “el aumento de la relación profesor-alumno en el aula, y la reducción de unidades escolares dedicadas a la educción compensatoria, de desdobles de grupos y de programas de apoyo a los estudiantes con necesidades educativas especiales”.
CC.OO dice que en algunas comunidades hay que sumar la supresión de plazas docentes en el mismo comienzo del curso a “la pésima gestión educativa, la descoordinación y el deficiente funcionamiento”. También vuelve a insistir en la necesidad de “potenciar la formación y reforzar la inversión educativa, como uno de los recursos más eficaces para combatir el paro ocasionado por la crisis”. Y añade que “esta necesidad resulta especialmente acuciante en nuestro país, donde, además de soportar unas elevadas tasas de fracaso escolar y de abandono prematuro del sistema educativo, tenemos un alto porcentaje de jóvenes que carecen de una cualificación profesional de calidad”.

Dificultades

El Sector Nacional de Enseñanza de CSI-F cree que “probablemente éste es uno de los comienzos de curso más difíciles de los últimos años”, ya que, en su opinión, se va a caracterizar por unos recortes aplicados al sistema educativo “a causa de las dificultades económicas de las administraciones, y que ya han empezado a vislumbrarse en la confección de cupos, apoyos, programas específicos, prolongación de aulas prefabricadas, etc.” Esta organización lamenta el “sonado fracaso del tan demandado pacto por la educación, que aunque no era la panacea sí que nos podría haber ayudado a circular por un camino común”, al proporcionar una línea a seguir “que, por primera vez, nos habría dado argumentos para exigir el cumplimiento de lo pactado y habría conseguido que los objetivos a alcanzar estuviesen escritos, acordados y respaldados por todos”.
CSI-F también se apoya en el último informe de la OCDE para lamentar “la escasa mejoría que el sistema educativo español ha conseguido en los últimos años,” cuyos resultados “siguen estando por debajo de lo que se espera de una sociedad desarrollada y moderna”. Pide un impulso para la Formación Profesional, y una carrera profesional que motive al profesorado y sirva para dignificar la labor docente. Y recuerda que dicho organismo ha destacado que, ante la actual situación de crisis, es necesario que los Estados inviertan más en educación, porque hacerlo “es reinventar el propio Estado proporcionando además más empleo y más mano de obra”, adecuadas a “las demandas económicas y sociales de un mercado en continuo crecimiento”.

Tijeretazo

La Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT (FETE-UGT) considera que “el peso de la fuerte crisis económica va a marcar este inicio de curso, donde lo más llamativo va a ser la falta de financiación”, lo que en la práctica supondrá un auténtico “tijeretazo presupuestario” que habrá que añadir la disminución en nuevas infraestructuras. A este sindicato le preocupan “de manera especial” los recortes de plantillas que se están realizando, prácticamente, en todas las comunidades autónomas, sobre todo en Canarias, Cataluña, Galicia, Madrid y Valencia; la disminución de ayudas para la formación del profesorado, principalmente en Castilla-La Mancha, Castilla y León y La Rioja; y la oferta insuficiente de plazas de Formación Profesional, muy acusada en Canarias, Cataluña, Galicia, Murcia y en la Comunidad Valenciana.
FETE lamenta asimismo “la disminución de las partidas destinadas a los gastos de funcionamiento de los centros educativos, extensible la todo el territorio nacional, así como la paralización en muchos casos de las nuevas infraestructuras previstas”. En su opinión, este reajuste “es el resultado del giro radical efectuado por el Gobierno en su política económica, que ha convertido en paganos de la crisis a los empleados públicos y pensionistas, adoptando además fórmulas neoliberales que inciden en los gastos sociales, educativos y sanitarios, en vez de centrarse en la reforma fiscal, la especulación financiera y en la economía sumergida como respuesta para salir de esa crisis”.

Poca calidad

La Confederación de Asociaciones de Padres Católicos (CONCAPA) es otra de las organizaciones que esgrimen los últimos datos facilitados por la OCDE para denunciar la “escasa calidad” de la educación española. Cree que la enseñanza superior “no se adecua a las expectativas profesionales”, ya que, afirma, nuestro país es de los que menos se beneficia de los estudiantes universitarios, mientras que la Primaria, Secundaria y la Formación Profesional sufren una elevada tasa de abandono escolar e incluyen “contenidos educativos de experimentación, como la Educación para la Ciudadanía o la Educación Afectivo-Sexual”. Además, cree que los estudiantes españoles tienen una asignatura pendiente con respecto a los demás países europeos, que son los idiomas.
Por todo ello, y de cara al presente curso, CONCAPA pide que se eliminen “las restricciones a los colegios concertados para permitir la verdadera libertad a la hora de elegir centro”; una mayor transparencia en los resultados académicos; que se haga efectiva la gratuidad de la enseñanza hasta los 18 años en todos los centros (estatales y concertados); y una mayor colaboración de la empresa en la Formación Profesional y la Universidad. También reclama un mayor número de horas de idiomas, un reajuste del calendario escolar, la supresión de las citadas “asignaturas ideológicas”, la potenciación de la FP y el reajuste de los estudios a la demanda laboral, un mayor apoyo a la formación y participación de las familias, y la potenciación de la enseñanza personalizada.

Ampliar el horario

La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) también ha lamentado los recortes presupuestarios en materia educativa anunciados en la mayoría de las comunidades autónomas, salvo, de momento, en Andalucía, Cantabria, Extremadura. El presidente de los padres laicos, Pedro Rascón, ha vuelto a pedir la ampliación del horario lectivo, de manera que las clases comiencen la primera semana de septiembre y terminen la última de junio, para facilitar la conciliación familiar. Y aunque han celebrado que este curso todas las comunidades autónomas van a cumplir “sobre el papel” los 175 días lectivos que marca la LOE, ha advertido que en algunas “hay hasta seis días desatinados a actividades no lectivas, como pruebas extraordinarias o presentación y final del curso, y todavía no se alcanzan en todos los casos las 875 horas lectivas de manera real.
La CEAPA ha propuesto una serie de medidas a favor de la conciliación familiar, como paralizar la jornada escolar continua, la apertura de los centros públicos doce horas al día y siete días a la semana durante once meses al año, el establecimiento de permisos laborales para que los padres acudan a las reuniones, y la creación de más plazas públicas de Educación Infantil. También ha reclamado la total gratuidad de los libros de texto y el material escolar en los niveles obligatorios, como un “derecho constitucional” y no como “algo asistencial”. En este sentido, defiende la fórmula de préstamo y reutilización, que se aplica plenamente en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha y La Rioja, y sólo parcialmente en Baleares, Canarias, Cataluña, Extremadura, Euskadi y Navarra. Y lamenta que las demás comunidades se hayan decantado por conceder ayudas económicas para adquirir los libros, que oscilan entre 110 y 190 euros, lo que considera totalmente insuficiente.

Los sindicatos creen que el aumento del número de alumnos y la disminución de las plantillas y recursos, pueden originar unas ratios mayores y una disminución de la calidad de la enseñanza. (Foto: Efe)