La Educación, objetivo prioritario
de la Estrategia Europa 2020

El último encuentro sobre Educación de la Presidencia Española de la UE, celebrado en Salamanca, incide en la Educación como motor socio-económico

La Educación será el objetivo prioritario de la Estrategia Europa 2020 y el eje central para el crecimiento y el empleo en los próximos 10 años. Así lo han ratificado los jefes de Estado y de Gobierno de la UE durante el último Consejo Europeo celebrado bajo la Presidencia española. Reducir el abandono escolar a menos del 10% y conseguir que al menos el 40% de la población de entre 30 y 34 años finalice sus estudios de formación superior o equivalente son los dos ejes prioritarios de los objetivos educativos europeos.

La última reunión de Salamanca incide en la educación como motor socio-económico. (Foto: Marta López)

Madrid.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han incluido, por primera vez en la historia, a la Educación como uno de los cinco objetivos prioritarios para conseguir una salida sostenible de la crisis y para el cambio de modelo que se ha de producir en la próxima década en todos los países miembros.
Además, el Consejo Europeo ha cuantificado los objetivos educativos a conseguir por la Unión Europea para mejorar los niveles de educación: En el año 2020 la Unión Europea deberá reducir el abandono escolar a menos de un 10%, y al menos el 40% de la población de entre 30 y 34 años deberá haber finalizado sus estudios de formación superior ó equivalente.
El acuerdo alcanzado por los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea responde a la labor realizada durante los últimos seis meses por el presidente de turno del Consejo de Ministros de Educación de la UE, Ángel Gabilondo, que desde la primera reunión, celebrada a principios de año, ha venido trabajando para conseguir el acuerdo de los 27 países miembros y de la Comisión.
El Ministerio de Educación, en una nota informativa, precisa al respecto que “comparte con sus socios comunitarios la satisfacción por haber conseguido convertir la Educación en uno de los motores del crecimiento económico y del empleo desde el cambio de modelo que requiere la crisis para la próxima década”.

Universidades 2020

Por otra parte, el último encuentro sobre Educación de la Presidencia Española de la Unión Europea, celebrado en Salamanca durante la pasada semana, incide en la Educación como motor socio-económico.
La Hospedería de Fonseca de la Universidad de Salamanca ha acogido durante los días 17 y 18 de junio la última de las reuniones sobre Educación de la Presidencia Española de la Unión Europea “Universidades 2020”, Una actividad dirigida hacia el desarrollo del Espacio Europeo del Conocimiento.
Al acto de inauguración, que tuvo lugar en la Sala Menor de la Hospedería Fonseca el pasado día 17, asistieron el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, y el secretario general de Universidades, Màrius Rubiralta. Contó, además, con una intervención en vídeo por parte de la directora general de Investigación de la Comisión Europea, Anneli Pauli.
Posteriormente, se presentaron el Informe de actividades de la Presidencia Española de la UE sobre Universidades por parte del subdirector general de Modernización y Promoción de la Investigación Universitaria, Luis Delgado, el Informe sobre la Visión para la Investigación y la Innovación en 2020 por parte de Erika Widegreen del Atomium Culture (una plataforma europea integrada en España por medios de comunicación, como El País, empresas, como Telefónica, y universidades) y el Informe sobre Universidades del Comité Económico Social Europeo, presentado por Joost Van Iersel.
También tuvo lugar la presentación del libro ‘España. Campus de Excelencia Internacional’ por su autor, el profesor de la Universidad San Pablo-C.E.U. Pablo Campos Calvo-Sotelo y Luis Delgado. Esta publicación, editada por la Secretaría General de Universidades, tiene como objetivos convertirse en testimonio editorial del proceso de reestructuración y modernización de las universidades españolas e instar a la continuidad del programa ministerial ‘Estrategia Universidad 2015’, así como difundir internacionalmente el valioso patrimonio artístico y arquitectónico que poseen las universidades en España e incidir en sus fundamentos cualitativos, como su misión formativa, innovación compartida e implicación social.
La reunión 'Universidades 2020' continúa el trabajo emprendido por las reuniones previas mantenidas en ciudades de toda España y es el único encuentro de estas características organizado en Castilla y León, en el que han participado representantes de universidades, ministerios, empresas, organizaciones y expertos de toda Europa con el objetivo de implementar en 2020 el Espacio Europeo del Conocimiento que potencie la innovación desde las universidades como uno de los motores socio-económicos de Europa, facilitando la creación de empleo y la cohesión social.

Dictamen del CESE

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) recomendó a la UE que todas las instituciones académicas superiores logren un nivel de calidad similar evitando con ello las desigualdades actuales.
El dictamen fue dado a conocer en la última reunión de expertos de Educación y Universidades que se clausura este viernes en Salamanca y que se celebra con motivo del semestre de la Presidencia española de la UE.
El ponente general del CESE, Joost Van Iersel, destacó que el objetivo es “buscar un campo común de acción para todas las universidades europeas” y evitar con ello las diferencias existentes en este momento “que son muchas”,  matizó.
De acuerdo con el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo, existen tres motivos por los que buscar esta unificación, entre los que se encuentra que las instituciones académicas universitarias son “claves en el futuro de cualquier sociedad”.
En segundo lugar se subraya la creciente competitividad académica de naciones como China, Rusia, Brasil y Estados Unidos, “contra las que hay que competi”, subrayó Van Iersel.
Como tercer motivo, el dictamen señala a las universidades como elementos “clave” para salir de la crisis, aunque en este sentido el ponente general advirtió de que “es posible que los gobiernos recorten sus gastos en universidades y esto es un error que no se debería producir".
Para Van Iersel “es realmente importante” mejorar las universidades europeas y dotarlas de mayor independencia del poder político en busca de una excelencia de todos sus campus.
En su opinión, debería haber un ránking de universidades europeas "para fomentar la competencia entre ellas y luchar cada una por mejorar su calidad", lo que supondría que los centros académicos sean más transparentes y se sometan a criterios de evaluación común.

Conclusiones y recomendaciones

El CESE considera que las universidades desempeñan un papel fundamental en el triángulo del conocimiento: educación, investigación e innovación. Es preciso que se perciba que revisten una importancia clave para el desarrollo socioeconómico sostenible de Europa. En el actual sistema universitario, que no es el óptimo, el gran potencial de las universidades está insuficientemente desarrollado. En la Estrategia de Lisboa para después de 2010 debería contemplarse una mejora en ese sentido, según se precisa en sus conclusiones.
Desde la celebración de la Conferencia de Bolonia en 1999 y, posteriormente, la adopción de la Estrategia de Lisboa, a nivel de la UE se viene otorgando una prioridad cada vez mayor a las universidades. Pese a que los Estados miembros y las universidades han fijado nuevos objetivos, existe un creciente sentimiento de preocupación entre los universitarios y en la sociedad ante la fragmentación de la educación superior europea y la lentitud con que se adoptan las necesarias reformas.
El CESE destaca la necesidad de reformar las universidades europeas dado que la evolución económica, tecnológica y educativa mundial, y la actual crisis financiera, exigen una mayor rentabilidad, un entorno mejorado y mayores oportunidades para estudiantes, catedráticos e investigadores. 
Los ajustes necesarios incluyen una mayor autonomía y que las universidades respondan ante la sociedad del modo en que cumplen la tarea pública que les ha sido encomendada, la ampliación de los métodos de financiación (suficiente), una mayor transparencia y apertura, el partenariado con la comunidad empresarial, el fomento de la excelencia (que debe situarse a un nivel de prestigio mundial) en la docencia y la investigación, y unas prácticas adecuadas de gestión de los recursos humanos.
El CESE defiende una integración coherente de las universidades en la Estrategia de Lisboa renovada, en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (EHEA) y del Espacio Europeo de Investigación (ERA).
Finalmente, entre las conclusiones se precisa asimismo que en toda Europa debería utilizarse un enfoque abierto con respecto a terceros países, tanto en lo que respecta a los profesores universitarios, investigadores y estudiantes como a las universidades de vanguardia desde el punto de vista científico.

 

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