Alfonso IX y su tiempo

La conmemoración de los 1.100 años del Reino de León propicia el acercamiento a un monarca decisivo en su historia

Promulgó los Decreta o Carta Magna Legionensis, convocó las primeras cortes de León en 1188, fundó la ciudad de La Coruña y la Universidad de Salamanca, quitó poder
a la nobleza y se aproximó a las clases
nuevas de la sociedad: Alfonso IX, el llamado Rey Ciudadano, es recuperado por la ciudad donde reinó.

JULIA FERNÁNDEZ
“Lo primero que hizo al llegar al poder fue buscar el favor del pueblo, de los ciudadanos de León”, declara Fernando López Alsina, responsable de la muestra Alfonso IX y su reino, junto a Rocío Sánchez Ameijeiras, respecto a este rey que presidió la primera curia con representación popular y cuya memoria se celebra al fin en su propia ciudad.

“Usaba el giro por la utilidad de mi Reino”, continúa diciendo,lo que indica su auténtica intención de integrar a nuevos sectores de la ciudad a los puestos importantes, quitándoles poder a los señoríos episcopales; en esta exposición hemos querido interpretar el sentimiento que Alfonso IX tenía hacía León”.
Organizada conjuntamente por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y la Comisión Conmemorativa del 1.100 Aniversario del Reino de León, la exposición Alfonso IX y su reino evoca la figura del monarca y la trascendencia histórica de su reinado, en sus diversos aspectos políticos, territoriales y culturales. Una rememoración, que cuenta con el apoyo de la Fundación León Real-Ayuntamiento de León, y que quiere divulgar la figura de Alfonso IX y el largo período de logros que supuso su reinado, escasamente valorado en el estudio de nuestra historia medieval pero que resulta imprescindible para comprender su proceso modernizador.

Heterodoxo

Al aire libre, en la Plaza de Santo Martino, se despliegan los 64 grandes paneles, con fotografías e ilustraciones con leyenda informativa, que muestran la importancia que este monarca, que no participó en la Batalla de las Navas de Tolosa, tildada de Cruzada, por su enfrentamiento con Roma, por lo que fue tratado de heterodoxo e incluso herético por la Historia.
Cuatro grandes secciones temáticas: La tradición urbana de la dinastía regia; Alfonso IX, Rey de León, Galicia y Asturias (1188-1230); La expansión de las ciudades y El arte en tiempos de Alfonso IX, recuerdan a través de reproducciones de piezas especialmente significativas como el Relieve de la Despedida del caballero, del Claustro de la Catedral de León; un fragmento de Códice musical; maravedíes de oro de Alfonso IX; una Lápida hebrea; el Sello de Alfonso IX; el Tumbo del monasterio de San Xusto de Toxosoutos, con la imagen de Alfonso IX y Berenguela o, entre otras muchas más, el Crucifijo policromado del Museo de la catedral de Zamora, la trayectoria de su reinado.
Alfonso IX mantuvo especial relación con Zamora, por ser el lugar de su nacimiento; León, por ser sede regia; Santiago de Compostela, en calidad de centro espiritual; y Salamanca, sede de la Universidad.

Arte, música y literatura

Uno de los apartados más interesantes del recorrido es el que desarrolla el interés cultural que Alfonso IX mostró por las artes, un hecho constatado no sólo en la documentación escrita, sino también en el amplio número de piezas que se conservan de su reinado.
Según narró el cronista leonés Lucas de Tuy, inició una serie de obras tanto en catedrales como en monasterios, para cuya decoración se trajeron escultores locales y otros procedentes de Borgoña o del norte de Francia. Esto último supuso el paso hacia un nuevo lenguaje visual en el que los temas religiosos iban a ser representados a través de la cotidianeidad diaria, como se refleja en el relieve de la Despedida del Caballero, presente en la muestra, tema que deriva del Cantar de los cantares, donde se equipara al caballero con Cristo y a la dama con María como personificación de la Iglesia.
“El monarca mostró al mismo tiempo”, afirman los comisarios, “una gran afición hacia la literatura. En su corte se reunían los trovadores más célebres del momento y se hicieron decoración miniada de manuscritos. También por la música, ya que en su reino se introdujeron novedades como el organum, género de canto polifónico gestado en París”.

Cuna del parlamentarismo

Esta memoria de Alfonso IX y su reino, que después de agosto visitará las ciudades de Zamora, Salamanca y Santiago, ha puesto especialmente énfasis en resaltar el singular método de gobierno que aplicó Alfonso IX en sus territorios y que hacen de España la cuna de un incipiente parlamentarismo.
En una de las ilustraciones de la muestra se reproducen las Actas de la Curia Plena de León de 1188, en las que se manifiesta el deseo expreso del monarca de hacer partícipe de la asamblea al colectivo de los laboratores, los que mantenían con su trabajo la sociedad, como representantes de las ciudades. “El deseo de Alfonso IX de que la población participase en las curias plenas es, de hecho, un síntoma del valor y de la importancia que dicho monarca concedió a las ciudades”, comentan López Alsina y Sánchez Ameijeiras.
Las Cortes, típica institución española, eran asambleas convocadas por el rey, en la que estaban presentes junto a los representantes eclesiásticos y de la nobleza, los procuradores de las ciudades más importantes. Aragón y León convocaron sus primeras cortes en el S. XII y Castilla, con Alfonso X, en la mitad del XIII.

 

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