Gabilondo seguirá trabajando
para alcanzar acuerdos

Mantendrá reuniones con los diferentes grupos políticos, agentes sociales y representantes de la comunidad educativa

Ángel Gabilondo mantendrá encuentros, a lo largo de estas semanas con los agentes políticos y sociales, las comunidades autónomas y con representantes de la comunidad educativa para seguir trabajando en el pacto educativo, aunque advirtió que sin el apoyo del PP, “el proceso será más largo y se tardará más en alcanzar las metas propuestas”.
Gabilondo, en un momento de la rueda de prensa.
(Foto: Marta López)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
El ministro de Educación manifestó que entiende y respeta los motivos de los populares para rechazar el acuerdo, pero ha afirmado que, sin su apoyo, el proceso será más largo. “Espero que no lleguemos demasiado tarde, pero mantendremos el mismo compromiso con los ciudadanos, que es un compromiso con el futuro del país”, puntualizó.
Del igual modo, aludió al cambio de modelo educativo que reclama el PP, del que no cree que coincida con lo que los ciudadanos demandan para el sistema. En su opinión, “los ciudadanos quiere mejoras y medidas concretas” y también dijo que “no se puede cerrar un sistema para abrir otro nuevo” y que al cambio de modelo del principal partido de la oposición “le falta realismo”.
Gabilondo considera que ningún diagnóstico que se haga de la educación debe partir de análisis desastrosos, aunque “hay aspectos que pueden mejorar para estar a la altura de los nuevos retos de la enseñanza”.
También anunció que discutirá con la Conferencia Sectorial de Educación sobre el presupuesto de 1.570 millones de euros que recogía el pacto para los próximos tres años y aclaró que “pusimos esa cantidad no para un pacto, sino para mejorar la educación”, y señaló que, si es necesario, el Ministerio de Educación “reorientará” sus propios presupuestos, para que se destine esta inversión a los doce objetivos que especificaba el pacto.

Grupos políticos

Para la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, el pacto “no es posible”, porque el Gobierno no ha querido reformar un modelo educativo “fracasado” y porque un pacto de Estado debe ser “ambicioso y en profundidad”. Según el principal partido de la oposición, el Ministerio de Educación no ha atendido ninguna de sus propuestas de fondo, como garantizar que el castellano sea lengua vehicular de la enseñanza en toda España y ampliar las libertades educativas. Así como, considera que tampoco recoge un sistema de vertebración con enseñanzas comunes, ni la existencia de cuerpos nacionales de educación y apostó por crear un sistema nacional de evaluación y por defender la figura del profesor y su autoridad como eje fundamental del sistema educativo.
Por su parte, el PNV afirmó que el pacto “ya no tiene ningún sentido” y pide al ministro de Educación que lo descarte y que concrete las 22 reformas legislativas que pretende llevar a cabo para mejorar el sistema educativo.
Mientras Rosa Díez, de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), acusaba al Gobierno de “engañar a la gente con el Pacto para aparentar que se estaba haciendo algo” y opinaba que “era una estrategia destinada a fracasar desde el principio, porque el Ejecutivo no ha querido revisar a fondo la política educativa”, la responsable de educación de Izquierda Unida, Loles Dolz, ha expresado que el documento es un “cheque en blanco”, que no contempla mejorar la calidad de la enseñanza pública ni de la formación y condiciones laborales de los profesores y la diputada del BNG, Olaia Fernández Davila, valoraba negativamente el pacto por ser “una insuficiente apuesta por un modelo educativo público y porque no se hace un reconocimiento de los derechos lingüísticos”.

Sindicatos

En un comunicado, ANPE “lamenta profundamente la oportunidad perdida para alcanzar el pacto, que demanda la sociedad” y propone, al menos, una búsqueda de acuerdos que permitan poner en práctica medidas de mejora del sistema educativo. No obstante, anuncia que seguirá trabajando para lograr un acuerdo social y mantendrá con firmeza sus reivindicaciones en aras de mejorar el sistema educativo, las condiciones laborales de los docentes y su consideración social.
Por su parte, CCOO ha expresado sus críticas al PP por anteponer sus intereses partidistas a los del Estado, al no suscribir el pacto. Según reitera en un comunicado, la propuesta final ha sido el resultado de una labor de consenso y de síntesis de las distintas aportaciones. Así como, destaca que “por primera vez todos los representantes de la sociedad española nos habíamos puesto de acuerdo en ceder posiciones ante la necesidad de acometer una reforma de la enseñanza e introducir las mejoras encaminadas a combatir los elevados índices de fracaso y abandono escolar temprano y ofrecer una educación pública de calidad para todos, compensando las desigualdades”.

Aportaciones y carencias

Para CSI-F Enseñanza, “el fracaso del pacto es un fracaso de toda la sociedad” y señala que el documento final contiene alguna de las medidas que este sindicato había propuesto, como la exigencia del esfuerzo, la mejora de la FP, la introducción de itinerarios en 4º de la ESO, el Estatuto Docente y la implantación de las pruebas de diagnóstico, entre otras. Sin embargo, afirma que es insuficiente el apoyo que tiene la escuela pública en el texto, los pocos avances en autoridad y el escaso compromiso con la prórroga de la jubilación.
Según un comunicado, FETE-UGT “ya venía anunciando de lo era “una muerte anunciada”. El pacto es muy difícil porque el PP está en la estrategia del “no” a todo”, pero este sindicato considera necesarios acuerdos puntuales que contemplen medidas que recoja el documento redefinido. No obstante, dice que el documento sigue sin potenciar la educación pública de gestión directa, la mejora del servicio y la calidad de la enseñanza en el medio rural y no se recoge ningún compromiso para que la Administración Central, junto con las comunidades autónomas, establezca los requisitos mínimos básicos en Educación Infantil.
Por otra parte, las organizaciones patronales y sindicales de la enseñanza concertada (FERE-CECA, EyG, CECE, FSIE y USO) valoran los esfuerzos realizados por el Ministerio de Educación, los partidos políticos y demás organizaciones de la comunidad educativa en los últimos meses y consideran posible aprovechar el camino recorrido mediante acuerdos de mejora sobre aspectos concretos y con los recursos necesarios, sin olvidar la aportación cualitativa y cuantitativa que desarrolla la enseñanza privada concertada y sus trabajadores, la complementariedad de las redes y la libertad de creación y elección de centro.

Padres de alumnos

Asimismo, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) declara que, desde el momento en que el Ministerio de Educación planteó la idea de un Pacto, ha colaborado aportando sus propuestas y que si el pacto político ya no es posible, el pacto social es imprescindible. CEAPA se compromete ante el Ministerio y la sociedad española a estar en las mesas de diálogo y desarrollo del pacto social.
En este sentido, coincide la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA) y, según su presidente, Luis Carbonel, “a la vista de que no va a ser un pacto político, vamos a ver si puede ser uno social” y manifiesta que su asociación está dispuesta a trabajar, si bien “la pelota está en el tejado del Ministerio”.
Por último, la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE) lamenta que no haya habido un acuerdo político para el pacto y considera que “el Partido Popular no ha afrontado este debate educativo con una visión de Estado y poniendo en primer lugar los intereses de los estudiantes, como principales beneficiarios del servicio público educativo, sin que se han basado en un interés electoralista y de debilitamiento del Gobierno”. 

 

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