Los profesores vuelven a pedir la jubilación anticipada

Los sindicatos entregan en el ministerio más de 300.000 firmas apoyando la prórroga indefinida del sistema establecido en la LOE

Los sindicatos de la enseñanza pública han entregado en el Ministerio de Educación más de 300.000 firmas de profesores, reclamando la prórroga indefinida del actual sistema de jubilacio- nes anticipadas y voluntarias a los 60 años de edad, cuya aplicación debería finalizar en agosto de 2011. Quieren negociar el tema de forma institucional en la Mesa sectorial y advierten que, en caso contrario, no firmarán ningún documento sobre el Pacto por la enseñanza que promueve el Departamento.

Los sindicatos han apoyado la entrega de firmas por la jubilación anticipada voluntaria con una concentración de delegados ante la sede del Ministerio de Educación. (Fotos: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
Los sindicatos de la escuela pública ANPE, CC.OO-Enseñanza, CIG-Ensino, CSI-F, FETE-UGT, y STEs-Intersindical, han entregado en el Ministerio de Educación “más de 300.000  firmas de profesores  y 15.000 pronun-

ciamientos de centros educativos”, exigiendo la prórroga del actual sistema de jubilaciones voluntarias anticipadas e incentivadas para los docentes. Esta posibilidad de jubilación para quienes hayan cumplido los 60 años de edad estaba vigente desde 1991 y, según lo establecido en la Disposición transitoria segunda de la Ley Orgánica de Educación (LOE), dejará de aplicarse el 31 de agosto de 2011.
Una concentración de delegados sindicales celebrada ante la sede ministerial el pasado 21 de abril ha apoyado la entrega de estas firmas, que avalan “una reivindicación ampliamente sentida por el colectivo docente”.  Y justifican la petición de las citadas organizaciones de negociar con carácter institucional, en el marco de la Mesa sectorial de Educación, una nueva prórroga de este sistema de jubilaciones. Una medida que, consideran, debería incluirse de forma concreta en el futuro Pacto Social y Político por la enseñanza que promueve el Departamento.
El presidente nacional de ANPE, Nicolás Fernández, ha mostrado su esperanza de que se pueda llegar a algún acuerdo, aunque ha advertido su sindicato no suscribirá ningún texto sobre dicho “si no hay un compromiso de que se va a solucionar este tema y se va a elaborar un Estatuto docente”. También el  máximo responsable del sector de enseñanza de CSI-F, Eliseo Moreno, ha dicho que si en la propuesta sobre el Pacto que iba a presentar el Departamento al día siguiente “no hay ninguna referencia concreta a la jubilación anticipada ni a la regulación de las condiciones laborales de los docentes”, será “muy difícil” que esta organización apoye un documento que debería ser “básico” para regular la educación en el futuro. Por ello, ha pedido compromisos “concretos y temporalizados”.

Compromiso

El secretario general de la Federación de Enseñanza de CC.OO, José Campos, se ha manifestado en esta misma línea y ha anunciado que no firmarán ningún documento si no se establece un “compromiso laboral en torno al estatuto docente, al tema de la autoridad del profesor y, fundamentalmente, a la renovación de plantillas que facilita la jubilación anticipada, una demanda muy importante de este sector, con un elevado nivel de trabajadores que superan los 50 años”. Y el máximo dirigente de FETE-UGT, Carlos López, ha manifestado su preocupación ante las propuestas del Ministerio, a quien ha pedido que se comprometa a convocar la Mesa sectorial de Educación para concretar la prórroga de las jubilaciones anticipadas.
Después de diversas iniciativas particulares, todas estas organizaciones sindicales aunaban sus esfuerzos el pasado 18 de marzo, cuando presentaban públicamente un manifiesto conjunto a favor de la prórroga indefinida de la posibilidad de que los profesores que hayan cumplido los 60 años de edad puedan optar por la jubilación “anticipada, voluntaria, incentivada y gratificada” (la llamada “jubilación LOE). Consideran que esa medida ayudaría a la renovación de las plantillas, ya que muchos de los  docentes que están actualmente en activo tienen entre 50 y 60 años de edad. Y careen que beneficiaría sobre todo a quienes han tenido que adaptarse a los numerosos cambios normativos y a las transformaciones que han experimentado la sociedad y la enseñanza durante las dos últimas décadas.

 

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