Asegurar el equilibrio del hombre con su entorno

Nueva convocatoria de ayudas para participar en el programa de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados

El Ministerio de Educación ha vuelto a convocar ayudas para participar el próximo verano en el programa de Recuperación de Pueblos Abandonados, en Búbal, Granadilla y Umbralejo. Con esta iniciativa pretende acercar el entorno rural a estudiantes procedentes mayoritariamente del medio urbano, facilitarles la incorporación de valores  y actitudes de respeto y tolerancia y, en definitiva, favorecer su desarrollo personal.

Los participantes en el programa realizan actividades y talleres sobre recuperación y mantenimiento del entorno, educa- ción ambiental y desarrollo sostenible. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado 10 de abril una resolución de la Secretaría de Estado de Educación y Formación Profesional, promulgada el 31 de marzo, por la que se convocan ayudas para participar en la actividad de “Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados”, que se desarrollará en Búbal (Huesca), Granadilla (Cáceres) y Umbralejo (Guadalajara) entre el 5 de julio y el 4 de septiembre de este año. Se trata de un proyecto formativo que pretende un acercamiento a la vida rural de los jóvenes que, en su mayoría, viven en un mundo urbano, brindándoles la posibilidad de “comprender la necesidad de un cambio de actitudes, para asegurar el equilibrio futuro del hombre con su entorno”.
Podrán participar los alumnos matriculados en centros docentes españoles que cursen 3º y 4º de Enseñanza Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional, Programas de Cualificación Profesional Inicial y estudiantes de Enseñanza Superior, o de secciones españolas en centros de otros países miembros de la Unión Europea, cuya edad no supere los 18 años. Y también los matriculados en centros de otros países de la UE mayores de dicha edad que cursen Enseñanza Secundaria o Superior, y no superen los 25 años.

Solicitudes

Quienes deseen participar deberán solicitarlo individualmente cumplimentando el modelo de instancia que figura en la página web www.educacion.es, a través de los siguientes enlaces “Servicios-Becas y Ayudas”; “Ayudas y subvenciones para actividades extraescolares”; “Programa de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados (período estival)”; en la opción “Acceso al servicio online” y siguiendo las instrucciones recogidas en dicha página. Los participantes desarrollarán sus actividades en períodos de 13 días, de acuerdo con un calendario determinado en la propia convocatoria, y el plazo de presentación de solicitudes finalizará el próximo 5 de mayo.
A la hora de adjudicar las ayudas se valorará el rendimiento académico del solicitante durante el curso 2008-2009, que será valorado por su nota media, así como el hecho de que no haya participado anteriormente en los turnos de verano, o en el Programa durante los últimos tres años. En casos excepcionales, se tendrá en cuenta asimismo la existencia de informes de los departamentos de Orientación, tutores o profesores de los alumnos, que aconsejen y justifiquen su participación “en función de sus circunstancias personales”. También se favorecerá la participación de estudiantes que residan en comunidades autónomas distintas a la de la localidad en la que se quiera realizar la actividad, y en el supuesto de algún empate en la valoración de las solicitudes se podrá tener en cuenta la procedencia urbana de los aspirantes.

Desarrollo personal

Con esta iniciativa, los ministerios de Educación, de Medio Ambiente y de Vivienda, y las comunidades autónomas de Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura, intentan ofrecer “alternativas y modelos de actuación y relación que favorezcan el desarrollo personal de los participantes”. Todo ello a través de ámbitos de trabajo como la salud, la recuperación arquitectónica y cultural, la animación y la convivencia, la educación ambiental y el reconocimiento del importante papel que juega el medio ambiente en la vida de las personas y, por tanto, la adopción de medidas y formas de vida que eviten su deterioro.
Además, esta iniciativa tiene una serie de objetivos de carácter educativo, como “facilitar la incorporación de valores y actitudes de respeto y tolerancia, que conduzcan a una ética ambiental y social desde una perspectiva de equidad, solidaridad y desarrollo sostenible”. Y también “contribuir al desarrollo de la competencia social y ciudadana, fomentando la madurez personal y social que permita actuar de una forma responsable y autónoma”; desarrollar la iniciativa personal, el espíritu crítico, la capacidad de planificar, la toma de decisiones y la resolución pacífica de los conflictos; desarrollar destrezas, hábitos de disciplina y de trabajo individual y en equipo, y conocer las diferentes posibilidades de “utilización saludable del ocio y el tiempo libre”.

Actividades

Para ello, el programa se estructura en cuatro grandes áreas de actividades: recuperación y mantenimiento, educación ambiental y desarrollo sostenible; educación para la salud, animación y convivencia. Para desarrollarlas funcionan diferentes actividades y talleres sobre antropología, carpintería, cerámica, expresión corporal, danzas, salud, reciclaje y transformaciones, etc. Además, estos pueblos cuentan con espacios como casas del alumnado y profesorado, comedor y sala de proyecciones, museos, minipolideportivo, auditorio al aire libre e invernadero.
Además, Búbal está situado en la margen derecha del río Gállego en el corazón del Valle de Tena, uno de los paisajes más interesantes del Pirineo Aragonés que ofrece una posibilidad excepcional para estudiar las características de la vida en la montaña. La villa de Granadilla está enclavada en una roca de durísima pizarra a 400 metros de altitud, en una península con una única vía de acceso por el lado norte ya que las vegas del río Alagón y Aldobara que la rodeaban quedaron cubiertas hace años por las aguas del embalse de Gabriel y Galán. Su clima es continental con influencia mediterránea. Y Umbralejo se encuentra en plena Sierra de Ayllón, a 1.260 metros de altitud en el valle recorrido por el río Sorbe, y tiene clima característico de montaña con inviernos fríos y largos y veranos cortos y calurosos.

 

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