Gabilondo pide en el Día de la UNED huir de la instrumentalización política de las lenguas

Madrid. El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha contrapuesto la “instrumentalización política de las lenguas a su dimensión social y lingüística como factor de comunicación que se fomenta en la Universidad, y más concretamente en la UNED”.
Gabilondo y el rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Juan Gimeno, presidieron el martes 23 de marzo, en la celebración del Día de la UNED, la investidura como doctores 'honoris causa' de los lingüistas Humberto López Morales (castellano), Antoni Maria Badía y Mergerit (catalán), Jean Haritschelhar Duharte (vasco) y Xesús Alonso Montero (gallego).
El ministro, tras denominar a los cuatro lingüistas “representantes exquisitos de las cuatro lenguas del Estado”, significó, según informa Efe, “que la lengua, que tanta comunidad crea, no debe emplearse nunca como un instrumento de división, sino como una expresión de tolerancia y de suma”.
En esta línea, Gabilondo elogió a la UNED por haber entendido todas las lenguas como un “valor”, pues siempre ha sabido que cada una de ellas “no se cuida combatiendo a las demás”, y evocó al escritor Antonio Muñoz Molina para certificar que “el enemigo del español no es el inglés, sino la pobreza, la pobreza espiritual, la mirada corta y estrecha”.
Gabilondo, tras destacar el trabajo de la UNED, “en la que estudian la mitad de los españoles con discapacidad”, se ha comprometido a trabajar en un plan “concreto y realista” que mejore los cometidos de esta universidad, aunque recordó que “esta cuestión no depende sólo del Ministerio de Educación”.

Informe sobre la convergencia de las
enseñanzas universitarias en España con el
EEES en el curso 2010-11

Madrid. El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha presentado al Consejo de Ministros el informe “Convergencia de las enseñanzas universitarias en España en relación con el Espacio Europeo de Educación Superior. Curso 2010-2011”.
El informe repasa las principales medidas y reformas que el sistema universitario ha puesto en marcha con motivo de la construcción del Espacio Educación Superior (EEES), sus resultados y los retos que debe afrontar en un futuro. El impulso decisivo a este proceso fue la Declaración de Bolonia, firmada en 1999 por 29 países. En la actualidad, el EEES lo forman 46 estados europeos.
España aceleró la implantación del EEES a partir de 2005. Se trata probablemente de la transformación más profunda que se ha producido en la historia de la universidad española. Y tiene ya resultados concretos: en el presente curso 161.000 alumnos estudian un grado universitario. En el curso 2008-2009 eran 18.000. Es decir, casi uno de cada dos alumnos que este año han empezado sus estudios universitarios lo hacen con el nuevo sistema.
En cuanto a los títulos de grado, en estos momentos la práctica totalidad están ya o verificados o en los pasos finales del proceso. Las cifras exactas, según se precisa en el informe, son las siguientes: de las 2.387 titulaciones de grado previstas ya hay 1.582 verificadas por el Consejo de Universidades y otras 789 están en tramitación. Respecto a los estudios ya implantados, es decir, aquellos que ya pueden estudiar los alumnos, hay 1.109 los grados implantados y 2.097 másteres.
Estos datos, por tanto, permiten afirmar, según se precisa en el documento, “que España va a cumplir el objetivo de que en el curso 2010-2011 todas las enseñanzas de grado de primer curso corresponderán a títulos adaptados a Bolonia”.
En relación con los desafíos por afrontar en este proceso, uno de los mayores, se indica en el informe, es “potenciar la dimensión social del Espacio Europeo de Educación Superior; en otras palabras: debemos asegurarnos de que todo el mundo, independientemente de su capacidad económica, participa de los beneficios de este cambio”.
Para ello, es imprescindible seguir trabajando en los siguientes aspectos:
    - Mejorar las becas y ayudas al estudio. Europa debe ser un espacio de igualdad de oportunidades y de diversidad, con sistemas educativos equiparables, comparables y compatibles para el reconocimiento de estudios.
    - Se hace necesario asimismo garantizar esa igualdad de oportunidades mediante una política de becas que promuevan la efectiva movilidad con el objetivo y el compromiso de que para el año 2020, el 20 por ciento de los estudiantes europeos hayan cursado al menos un año de sus estudios fuera de su país.
    - Es de especial importancia el cambio metodológico que se propone, siendo el estudiante el centro de todo el proceso de aprendizaje. Nuestros estudiantes, después de pasar por la nueva universidad, tendrán una capacidad de adaptación mayor para afrontar los retos y exigencias del mundo laboral.
Por otra parte, el Consejo de Ministros acordó en su reunión del 12 de marzo establecer el carácter oficial de 43 nuevos títulos de grado, 193 títulos de máster y 350 programas oficiales de doctorado.

Financiación. Por otro lado, el Consejo de Ministros, en reunión celebrada el viernes 19 de marzo, ha aprobado un acuerdo que formaliza la distribución de once millones de euros para la adaptación de las instituciones universitarias al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Contando con esta partida, en el periodo 2005-2010 el Gobierno de España ha aportado más de 62 millones de euros para este fin.
Asimismo, en el citado acuerdo se aprueban los criterios de distribución entre las Comunidades Autónomas de esta financiación. Estos criterios se acordaron en la Conferencia General de Política Universitaria del pasado 22 de febrero, organismo en el que están representadas todas las Comunidades Autónomas y el Ministerio de Educación.
Entre esos criterios figuran el número de nuevos grados a ser implantados en el curso académico 2010-2011, así como otros referidos al número de estudiantes, el número de universidades en mismo ámbito geográfico o el número total de titulaciones oficiales.

La UIMP convoca el XXIV Premio Internacional Menéndez Pelayo

Madrid. La Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP),  ha convocado el XXIV Premio Internacional Menéndez Pelayo, que en su nueva edición tendrá una importante presencia de las instituciones mexicanas. Así, por primera vez en su historia, la Fundación Cervantina de México y el Colegio de México (COLMEX) se han sumado a la organización del prestigioso galardón, que cada año distingue a personalidades destacadas en el ámbito de la creación literaria o científica, cuya obra escrita presente una dimensión humanística capaz de evocar a la del eurito cántabro (Santander, 1856-1912).
Hasta el próximo 1 de mayo permanecerá abierto el plazo de presentación de candidaturas al premio, dotado con 48.000 euros en metálico -aportados por la Fundación Cervantina de México- y la Medalla de Honor de la UIMP, que será entregada en un solemne acto, que tendrá lugar en el Paraninfo de la Magdalena el próximo verano.
En su XXIV edición, el Premio Internacional Menéndez Pelayo vuelve la mirada hacia el país azteca y refuerza, aún más si cabe, los lazos culturales que impulsó el mecenas cántabro Eulalio Ferrer con la creación de este galardón en 1987. De hecho, al jurado -que preside el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez- se incorporan los presidentes del Colegio de México, la Fundación Cervantina de México, la Academia Mexicana de la Lengua Española y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) o personas en quien deleguen.
También formarán parte del jurado los presidentes de la Real Academia Española, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Grupo PRISA; un ex rector de la UIMP; el último galardonado con el Premio Internacional Menéndez Pelayo y el secretario general de la UIMP, que actuará como secretario del mismo, con voz pero sin voto.
Según establecen las bases del premio, publicadas por el Boletín Oficial del Estado, podrán optar a él los autores en lengua española o portuguesa que hayan sido propuestas de acuerdo a lo establecido en éstas y que, además, no lo hayan recibido en anteriores convocatorias. Las propuestas de candidaturas al galardón serán realizadas por las Universidades y Academias, así como otros Centros o Instituciones vinculados a la cultura literaria, humanística o científica.
Todas las propuestas, convenientemente documentadas en cuanto a méritos de los candidatos, deberán remitirse al rectorado de la UIMP (C/Isaac Peral, 23. 28040 Madrid), antes del 1 de mayo de 2010. El fallo del jurado, cuya actuación se regirá por un reglamento interno elaborado y aprobado por el Consejo de Gobierno de la UIMP, será inapelable y se dará a conocer antes del próximo 15 de junio.

Galardonados. En anteriores ediciones, el Premio Internacional Menéndez Pelayo recayó en el poeta mexicano y Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz (1987); el arabista y traductor español, Conde de los Alixares, Emilio García Gómez (1988); el antropólogo, historiador, lingüista y ensayista español, Julio Caro Baroja (1989); el escritor español Martí de Riquer i Morera (1990); el historiador Pedro Laín Entralgo (1991); el escritor mexicano Carlos Fuentes Macías (1992); el filólogo español José Manuel Blecua Teijeiro (1993) y el  lingüista y ex director de la Real Academia Española, Fernando Lázaro Carreter (1994).
El Jurado también concedió este galardón al historiador y humanista mexicano José Luis Martínez Rodríguez (1995); al jurista y politólogo español Luis Díez del Corral (1996); al escritor argentino Ernesto Sábato (1997); al filólogo y académico de la lengua española Francisco Rico (1998); al escritor peruano y Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Mario Vargas Llosa (1999); al historiador José María Jover Zamora (2000); al antropólogo e historiador mexicano Miguel León-Portilla (2001) y al ensayista y filósofo Julián Marías Aguilera (2002).
La escritora brasileña Nélida Piñón recibió el Premio Internacional Menéndez Pelayo en 2003; el filósofo español Emilio Lledó en 2004; el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti en 2005; el jurista español Eduardo García de Enterría en 2006; el ex presidente de Colombia, Belisario Betancur, en 2007; la catedrática de Ética en la Universidad Autónoma de Barcelona Victoria Camps en 2008 y la académica y filóloga mexicana Margit Frenk en 2009.

La Universidad Complutense presenta el primer Barómetro Universidad-Sociedad

Madrid.- El Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid ha abierto una página web con los resultados de esta primera edición del Barómetro. Al tratarse de un estudio con carácter anual, el “Barómetro Universidad – Sociedad 2010” nace con el objetivo de ser un referente social de la opinión de los estudiantes universitarios, cuyos resultados se irán actualizando periódicamente.
El Barómetro aborda diez grandes tendencias que tendrán influencia en los cambios sociales del futuro: Espacio Europeo de Educación Superior (acuerdos de Bolonia), Crisis, Nuevas Tecnologías, Futuro Laboral, Medio Ambiente, Inmigración, Sistema Energético, Expectativas y Futuro, Valores Geopolíticos y Solidaridad. El estudio cuenta con la opinión y análisis de conocidos y prestigiosos profesionales, como Rafael Puyol, Carlos Berzosa, Joaquín Leguina, Fernando Becker, Carlos Seoane, José María Marín Quemada, Mercedes de la Merced, Antxón Sarasqueta, Carlos Álvarez y Luis Perdices de Blas.    
La “mala gestión financiera” es, para el 95% de los universitarios, la causa principal de la actual crisis económica que padece España, mientras que el 90% la asocia también a una crisis del sistema en general y a una mala gestión política. En este contexto, el 96,7% de los estudiantes universitarios de Madrid vincula la crisis actual con la incertidumbre, y otro 83% la asocia a la confianza.
Así mismo, también perciben con “incertidumbre” su futuro laboral ocho de cada diez estudiantes, el mismo porcentaje que sitúa la “falta de transparencia” como otro indicador de la actual crisis, que, en su opinión, no es sólo económica, sino social (90,4%). Casi siete de cada diez la asocia a una “crisis de valores”.
La mitad de los universitarios (el 49,2%) califica como “mala” la situación actual del sistema educativo español, mientras que otro 45,7% le pone nota de “regular”, según se desprende de la encuesta realizada por el Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid a 1.200 universitarios, y que forma parte de la primera edición del “Barómetro Universidad – Sociedad 2010”. Sólo un 5% de los estudiantes da un aprobado al actual sistema educativo, mientras que el 87% cree que el nivel educativo de nuestro país está por debajo del de los países de la Unión Europea.
Así mismo, el 55% de los encuestados dice ser contrario al proceso de Convergencia Europea de Estudios de Enseñanza Superior, más conocido como proceso de Bolonia. Mientras que casi la mitad de los encuestados (41,8%) no deposita grandes expectativas en que la adaptación de los estudios a Europa favorezca en el futuro su inserción laboral, más de la mitad se muestra partidario de que España no se quede al margen de la homologación de los planes de estudio en la Unión Europea.

Nivel tecnológico. La visión general respecto de la actual situación del desarrollo tecnológico de España tampoco es muy optimista, pues el 87,6% de los encuestados cree que el nivel tecnológico de España está por debajo de la media de las naciones europeas. Paralelamente, un porcentaje similar de encuestados cree que la tecnología “favorece el desarrollo humano”, que la innovación “genera más oportunidades para la población”, y que la ciencia “mejora nuestra calidad de vida”.
Otro dato que se extrae del Barómetro es que casi el 90% de los encuestados entiende que la Inmigración forma “parte íntegra de la sociedad en que vivimos”, y casi la mitad de ellos (el 48,3%) la vive como un factor de progreso y desarrollo.
Precisamente, más del 90% de los encuestados asocia el progreso y la calidad de vida de la sociedad con un “modelo económico de desarrollo sostenible” (92,2%), con la aplicación de los avances científicos a la vida cotidiana (91,4%), y con la conservación del medio ambiente (el 87,5%). El 73% lo vincula a la competitividad de España como país.
En este período de crisis económica, los estudiantes universitarios creen que la “solidaridad entre los españoles” es “débil” (65,5 %), y que una nación fuerte favorece la “convivencia entre todos” (96,7%), el bienestar y la paz social (93,5 %), y la seguridad ciudadana (87,1 %).
Esta encuesta ha sido realizada mediante entrevistas directas a 1.220 estudiantes matriculados en la Universidad Complutense de Madrid durante el mes de marzo de 2009

 
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