Durante el mes de febrero Micrópolix
se convirtió en una escuela ciudadana
de educación vial.
Atlas de la movilidad en familia
Con el fin de reducir la mortalidad vial, desde el año 2004, el Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre establece, como objetivo prioritario, educar en la responsabilidad a toda la población y, especialmente, a la infancia y juventud. Además del trabajo de numerosos profesionales y de otras áreas de la Fundación, resulta fundamental la aportación de los más de 20.000 niños y sus familias que constituyen el Club Cebra.  
En 2007, se realizó el Primer Informe Cebra, enmarcado en los Derechos de la Infancia.
“Atlas de la movilidad en familia” es el segundo informe que analiza la realidad vial en España desde la óptica de los niños. Entre los datos más relevantes figura que el 95% de los agentes Cebra le gusta viajar y conocer sitios nuevos, así como, más de la mitad viaja más de tres veces al año, aunque no llega a al mitad la proporción de quienes han salido de España. De este informe se desprende que pensar en los viajes antes de hacerlos, ayudar a elegir los lugares de destino y participar en la preparación son factores que contribuyen a que el recorrido parezca más divertido y apetecible.
Los socios infantiles del Club Cebra reconocen que el medio de transporte más utilizado es el coche (99%), seguido del autobús (85%), tren (66%), avión (47%), barco (38%) y moto (22%). A pesar de que los medios de transporte no suelen dar miedo, algunos Agentes Cebra confiesan cierto temor ante el avión (34%), el barco y la moto (26%). La inmensa mayoría de los encuestados usa el cinturón de seguridad siempre que viajan en coche, ya que la sensibilización es bastante superior a la que existía hace años, pues los padres usaban mucho menos el cinturón de seguridad cuando tenían la edad de sus hijos.
No obstante, existen otros aspectos relacionados con la seguridad que no se cuidan tanto. Más de la mitad asegura haber visto con cierta frecuencia al conductor hablando por el móvil y más de la mitad de los Agentes Cebra protesta de vez en cuando, con la molestia que supone para la persona que conduce. Los chicos prefieren, en mayor proporción que las chicas, que los medios de transporte vayan rápido. También viajan más solos y salen solos a la calle en mayor medida, pero a las chicas les gusta más participar en la planificación del viaje.
Según Miguel Muñoz Medina, presidente del Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, este Atlas es la síntesis de un arduo pero divertido trabajo de intercomunicación con los niños y sus familias, invitándoles a expresar de distintas formas sus ideas al respecto. “En dicho informe hemos tratado de plasmar la gran capacidad de observación, imaginación, crítica y entusiasmo que han mostrado”, afirma.  

La fiesta de la rueda y la zapatilla

Peatones, pasajeros y conductores participan en actividades de Educación Vial

Más de 21.000 adultos y niños han acudido a Micropolix para celebrar “La fiesta
de la rueda y la zapatilla”, dirigida a promover actitudes viales positivas. Por otra parte, la Fundación Mapfre acaba de publicar el Atlas de movilidad en familia, que recoge las opiniones de los Agentes Cebra.
 

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Micropolix es una réplica de una ciudad, a medida de los niños, que dispone de su propio ayuntamiento, autoescuela, plató de TV, supermercado, biblioteca, hospital y otros edificios emblemáticos. Construido en un recinto cubierto de 9.000 metros cuadrados en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, este centro desarrolla un programa de actividades relacionadas con casi un centenar de profesiones. Educación vial, convivencia, medioambiente o salud constituyen los ejes educativos de esta alternativa de ocio familiar de calidad.
Durante el mes de febrero Micropolix se convirtió en una escuela ciudadana de educación vial en la que participaron 21.377 adultos y niños. A lo largo del año, Micropolix ofrece a los visitantes distintos espacios como una autoescuela, un microcircuito, una red vial y el club de buenos conductores, para fomentar una buena educación vial entre los más jóvenes. Pero, en esta ocasión se organizaron  actividades orientadas a tratar otros aspectos de la seguridad vial y se identificaron con las señales de tráfico más reconocibles por los niños, como STOP, zona escolar, paso de cebra y señales direccionales.
En la central de reciclaje, los alumnos fabricaban con pasta de papel y pintaban sus propias señales de tráfico, las ya existentes y otras inventadas por ellos, así como otros elementos de la circulación como semáforos.

Seguridad vial

En el Ciber, los niños de 5 a 7 años participaron en una actividad especialmente diseñada para los más pequeños, quienes, con apoyo de material informático de la DGT,  identificaban distintos aspectos de las vías públicas relacionados con la seguridad vial.
Con el objetivo de incidir en la importancia de la visibilidad del peatón, en la Facultad de Ciencias de la Imaginación y en colaboración con la iniciativa de Antena3 “Ponle freno Junior”, se llevó a cabo un taller de reflectantes para niños y adultos.
Mientras que los alumnos descubrían el grado de responsabilidad característico de algunas profesiones, en las que la conducción tiene un papel muy importante, como la de mensajero, en el Servicio de Transporte Urgente los participantes obtuvieron el sello de “transporter responsable”.
Niños y adultos colaboraron en la cadena de señales, un juego para transmitir mensajes en cadena a otros visitantes de Micropolix, hasta conseguir una gran cadena ciudadana.
Desde el trabajo de diferentes escuelas de educación vial, los resultados de estudios relacionados con la percepción infantil sobre la conducción de los padres, hasta una muestra de vehículos de la policía local de San Sebastián de los Reyes, este proyecto incluía también una exposición fotográfica y de material, que mostraba diferentes iniciativas de instituciones públicas y privadas en el campo de la seguridad y educación vial.

 

arriba