La dirección, clave del éxito escolar

Las jornadas de la Asociación de Directores de IES de Cantabria inciden en la importancia del liderazgo y la autonomía de los centros

Madrid.
La selección de la dirección, la dirección participativa y la formación de los responsables de los centros educativos han centrado los debates de las jornadas de la Asociación de Directores de IES de Cantabria (Adiescan), celebradas en la localidad de Camargo. Según se despren-de de las conclusiones del encuentro, en los últimos años ha ido cobrando protagonismo en el lenguaje de los centros

educativos el objetivo de alcanzar el “éxito educativo” y se buscan alternativas a los modelos de intervención habituales que faciliten a todos los alumnos el máximo desarrollo de sus capacidades.
“Pese a sus limitaciones, en tanto no se conozcan las relaciones entre los modelos de intervención escolar y el éxito en la vida, parece razonable identificar el éxito en la educación de los alumnos a través de los efectos constatables durante el período escolar. Eso sí, estos efectos no se deben limitar a la adquisición de conocimientos sino que deben incluir el desarrollo de capacidades y competencias cognitivas, sociales y afectivas que se suponen asociadas con el logro de una vida adulta satisfactoria”, según explican los participantes en este encuentro.
Asimismo, sostienen que entre los factores que más influyen en la consecución del éxito escolar no todos tienen el mismo peso a lo largo del tiempo. “La familia ocupa en primer momento una mayor relevancia, perdiendo peso paulatinamente en  favor de la sociedad y de los centros educativos, en los que además del profesorado, la organización y el funcionamiento ocupan un lugar de gran trascendencia”. Asimismo, “los indicadores internacionales relacionan la autonomía, la evaluación, la responsabilidad y la capacidad de liderazgo con la mejora del rendimiento de los alumnos. No surgen dudas sobre la importancia que el liderazgo tiene para favorecer la eficacia del trabajo de los profesores, así como para integrar la actividad de la comunidad educativa en su conjunto, dentro de la planificación educativa del centro”.
Según se desprende de las conclusiones de estas jornadas, el denominado “éxito educativo” de los alumnos es consecuencia, en gran medida, de una dirección que propicie una buena práctica docente, un correcto funcionamiento administrativo y que, al mismo tiempo, garantice un espacio de seguridad y convivencia, en el que los alumnos puedan madurar intelectual, emocional y socialmente.

Parámetros de la OCDE

Según los debates, el modelo global de esta dirección para conseguir el “éxito educativo” debería ir en línea con los parámetros fijados por la OCDE en su informe Mejora del liderazgo escolar, en el que se contemplan, entre los puntos clave a desarrollar:
-La selección de la dirección. Dada la complejidad de los centros educativos actuales, es imprescindible que los candidatos lleguen bien preparados al proceso de selección, con una sólida formación y con experiencia en la gestión y en el liderazgo de grupos humanos.
La dirección participativa. Los centros precisan de un liderazgo extendido y ejercido por muchas personas; pero eso sí, con Directores capaces de implicar a sus colaboradores en el desarrollo del proyecto, que al mismo tiempo den seguridad y proporcionen ilusión.
-La formación inicial y continua. El proceso de formación ha de ser riguroso y constante, abordando tanto los aspectos teóricos como los prácticos, y en el que deben tener una participación relevante directivos con experiencia en gestión educativa.
-Autonomía. Los equipos directivos deben tener autonomía para poder desarrollar  proyectos, planes y programas, pudiendo compensar el esfuerzo y el rendimiento del ejercicio de la labor profesional, a partir de los resultados obtenidos.
-Liderazgo. Por otro lado, el liderazgo de los equipos directivos debe entenderse en el contexto profesional de un equipo docente pues, si bien es cierto que la Dirección impulsa, planifica, organiza y orienta el Proyecto de Centro, en última instancia es el profesorado el encargado de traducir en la práctica el éxito educativo.
Finalmente, los Equipos Directivos deben someterse a un sistema riguroso y efectivo de evaluación del ejercicio de sus responsabilidades, no solo porque lo dice la normativa vigente sino porque es una exigencia de calidad.

 

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