Gabilondo presentará en el Consejo Europeo las propuestas para una educación inclusiva

Están basadas en los principios de normalización, accesibilidad
e igualdad de los alumnos discapacitados

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, se ha comprometido a llevar al próximo Consejo Europeo del mes de mayo las propuestas sobre educación inclusiva de las personas con discapacidad, que han surgido durante la celebración de la Conferencia Internacional “La educación como vía para favorecer la cohesión social”. Este encuentro ha tenido lugar en Madrid, dentro de los actos de la presidencia Española de la Unión Europea.

El ministro Ángel Gabilondo durante el acto de clausura de esta conferencia internacional. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. M. GIRON
La organización de esta iniciativa ha corrido a cargo del Ministerio de Educación, la Fundación ONCE y el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), y al mismo han asistido numerosos expertos y representantes de administraciones educativas españolas y europeas.
Durante el acto de clausura, el ministro de Educación ha destacado que se trata de asegurar que en Europa se imparta una educación inclusiva que responda a los principios de normalización, igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad. “Me siento ahora con más razones –ha explicado- para que la educación con toda su dimensión inclusiva esté en el corazón de la estrategia europea 2020 y en el corazón de la ciudadanía”.
Asimismo, entre otras conclusiones de las jornadas, el ministro ha hecho hincapié en el refuerzo de ideas como que la educación inclusiva es esencial para la cohesión, el progreso y vertebración de toda la comunidad social. Además, considera que el sistema educativo inclusivo es tan irrenunciable como la calidad o la equidad, por lo que hay que fijar los mejores métodos para atender a los alumnos que presentan necesidades educativas especiales.
Entre otros datos, Gabilondo ha recordado que el 78% de los estudiantes discapacitados están escolarizados en centros educativos ordinarios, y su integración es éxito en la enseñanza primaria, pero desciende en la ESO y, especialmente, en FP y en al Universidad.

Pleno derecho

“No nos resignemos a que sea así –ha pedido el ministro-, no aceptemos esto con naturalidad. La inclusión no es una asimilación, es una incorporación de pleno derecho”.
Por su parte, el presidente de la Fundación ONCE, Miguel Carbellada, ha llamado la atención sobre el hecho de que un nivel educativo bajo tiene consecuencias negativas en la posibilidad de encontrar empleo por parte de los discapacitados. Así, solo un 1% de los universitarios es discapacitado y únicamente un 3’5% tiene estudios superiores. Además, solo uno de cada tres, de entre 15 y 30 años, tiene trabajo, frente a una media del 50% del resto de la población.
La vicepresidenta del CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad), María Luz Sanz, aseguró que no se puede hablar de calidad en la educación si no se contempla la equidad y se ofrecen las respuestas concretas a las necesidades de cada alumno sin discriminaciones. Por ello, señala la importancia de fomentar la detección precoz de necesidades educativas, la formación continua y especializada del profesorado y la elaboración de planes para que el sistema educativo se adapte al alumno y se evite el abandono escolar.
En referencia al proceso para llegar a un pacto educativo, Sanz ha dicho que “no pueden faltar” los planes de accesibilidad universal, las nuevas tecnologías adaptadas, la coordinación del profesorado en las diferentes etapas y el acceso a todas las becas y ayudas.

Establecer un plan

Por su parte, la vicepresidenta del Comité de Seguimiento de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, Ana Peláez, señaló que para “implementar la educación inclusiva es necesario actuar en el plano legislativo, político y financiero”. Además, destacó la necesidad de establecer un plan, identificar responsabilidades y establecer mecanismos eficaces. Igualmente, hizo referencia a la importancia de las acciones financieras que garanticen el acceso a la educación, “ya que en muchos países sólo se consigue a través de un sistema educativo privado”.
Peláez también subrayó la necesidad de introducir la educación inclusiva en las estrategias de cooperación internacional de la UE, destinar fondos estructurales para favorecer la transición en las etapas educativas y sobre todo que las niñas y mujeres con discapacidad puedan acceder a la educación en igualdad de condiciones.
En el encuentro, el jefe de la Unidad de la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea, Adam Pokorny, ratificó la necesidad de reducir la proporción de alumnos discapacitados que abandona la escuela temprano y aumentar los que consiguen diplomarse en educación superior. Para Pokorny, a nivel europeo “hemos pasado por una revolución educativa”, por lo que “debemos aprovecharnos de las buenas prácticas que se están desarrollando en Europa”.
Por último, el director de la Agencia Europea para el Desarrollo de la Educación del Alumnado con Necesidades Educativas Especiales, Cor Meijer, quiso recordar que no existe ningún país que tenga todas las respuestas válidas en educación inclusiva, de ahí la importancia de trabajar en equipo.

 

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