Incrementar la inversión hasta
alcanzar la media europea

Gabilondo presenta en el Congreso las propuestas para el pacto educativo

Aumentar la inversión educativa hasta alcanzar la media europea del 5,4% del PIB, en el periodo 2015-20, es uno de los objetivos que Ángel Gabilondo anunció durante su comparecencia ante la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados, donde también hizo referencia a la cuestión lingüística y la libertad de enseñanza.

El ministro expuso sus propuestas para el pacto educativo a los representantes de los grupos parlamentarios. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
En el transcurso de su comparecencia ante la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados, Ángel Gabilondo expuso las 104 propuestas del documento base para el Pacto social y Político por la Educación. Este documento ya había sido presentado a los consejeros autonómicos que constituyen la Conferencia Sectorial y a los agentes sociales.
Ante los representantes de los grupos políticos, el ministro abordó la enseñanza del castellano y reiteró que está garantizada por la Constitución. “Este pacto se inscribe en la Constitución y, por tanto, está claro que no hemos de incorporar otra orientación distinta en el mismo”, afirmó. No obstante, matizó que “estamos dispuestos a hablar de ello. Y si así se considera, habremos de encontrar el acuerdo para hacerlo”.
Para Gabilondo, las lenguas no se deben utilizar como elementos de confrontación: “una lengua no se defiende atacando a otra. Por tanto, entendemos que la existencia de lenguas cooficiales en algunas comunidades autónomas, además de la lengua oficial de todo el Estado, son una riqueza y un activo impagable para el conjunto del país. Y una gran posibilidad educativa”, manifestó.
También se comprometió a garantizar la presencia de las lenguas cooficiales en las aulas, aunque anticipó que se hará una evaluación de los conocimientos del castellano en todas las comunidades autónomas.

Becas y ayudas

Por lo que se refiere a la financiación, Gabilondo fijó el objetivo para 2015 de elevar la actual inversión del 4,92% del PIB a la media de los países europeos más desarrollados que se cifra en el 5,4%. Así como, se mostró partidario de incrementar el presupuesto para becas y ayudas al estudio del 0,08% del PIB al 0,2%. En este sentido, precisó una aportación de 600 millones de euros anuales para la financiación de las medidas derivadas del futuro pacto.
Asimismo, el ministro hizo hincapié en que el pacto contempla la libertad de enseñanza, por lo que el Gobierno “no rehuirá este debate”, aunque apuntó la necesidad de llegar a un consenso sobre lo que la sociedad entiende por ese concepto. “Para unos supone elegir centro, para otros, la construcción de centros con idearios propios, la igualdad de oportunidades o la libertad de cátedra”, advirtió.
De igual modo, el titular de Educación precisó que el documento es un texto abierto, que “incorpora las posiciones tanto de los partidos de los que venimos hablando como de fuerzas y organizaciones sociales” y recalcó que no se va a excluir a ninguna fuerza política en este diálogo, porque “todas son indispensables”.

Redefinir el sistema

En su intervención señaló que el pacto tiene un horizonte claro y determinante, ya que se centra en definir nuestro sistema educativo a partir de 2015-20. Para Gabilondo, la educación y la formación van a ser factores determinantes para salir fortalecidos como país de la crisis económica actual y la sociedad ha tomado conciencia de ello, y destacó que “un 92% de los ciudadanos considera absolutamente cruciar alcanzar un gran pacto por la educación para garantizar el bienestar futuro de nuestra sociedad”. No obstante, subrayó que el pacto no debe ser sólo para 2020, sino que también debe haber un compromiso explícito sobre las medidas inmediatas que han de ponerse en marcha. “Queremos que haya una propuesta anual que contemple las medidas concretas que van a adoptarse, de tal forma que estén vinculadas a una memoria y a un compromiso económico para su realización”, insistió.
Las políticas educativas deben ir encaminadas, en 2015-20, a garantizar que el 85% de los estudiantes tengan una formación equivalente a FP de grado medio o Bachillerato.

Flexibilidad

El ministro aludió a que todos los informes internacionales coinciden en que en el año 2020, el 80% de los empleos exigirán una formación cualificada, y por tanto “no sólo nos jugamos el futuro educativo de nuestros ciudadanos, sino también la cohesión social y el bienestar del conjunto de la sociedad española”, advirtió.
De igual modo, se mostró partidario de introducir en el pacto una mayor flexibilidad en el sistema educativo, ya que, a su juicio, es “excesivamente rígido”, por lo que apuesta por establecer dos opciones en 4º de la ESO, una orientada al Bachillerato y otra a la Formación Profesional, de forma que los alumnos tengan más oportunidades, pero “no se trata de medidas de darwinismo social, sino que son opciones de vida”. Entre sus objetivos, aclaró que no figura que la educación sea obligatoria hasta los 18 años, ni que todos los estudiantes estén en las aulas a partir de los 16 años, sino que se pretende que los alumnos prosigan la formación y que ésta sea diversificada.

Críticas

Juan Antonio Gómez Trinidad, portavoz de Educación del Grupo Popular, lamentó la falta de medidas concretas y serias. “Me decepciona que el texto no diga nada del Bachillerato, de aumentar la calidad del profesorado o de la rendición de cuentas” y que la mayor parte de las reformas que recoge el documento “son obligaciones que deberían estar en la agenda de cualquier ministro, cuando no, meras transposiciones literales de la LOE”, afirmó.
La portavoz de CiU, Mercè Pigem anticipó que su grupo no apoyará un pacto que “bajo el rótulo de estabilidad normativa, busque una recuperación estatal de las competencias transferidas, ni trate de resolver temas ya resueltos, como la transferencia de becas”. También, calificó de inadmisible que el 15% de los becados que hay en España se concentren en Cataluña y que la comunidad sólo reciba el 10% de estas ayudas.
De igual modo, Aitor Esteban, representante de EAJ-PNV, expresó sus dudas sobre el marco de continuidad que se le quiere dar al acuerdo y reconoció que “mucho me temo que, por muchas voluntades que se expliciten aquí, si alguno de los grupos mayoritarios obtiene mayoría absoluta imponga su voluntad”.

Discrepancias

Paralelamente, Gaspar Llamazares de IU pidió acotar los puntos sobre el pacto, de modo que sea más modesto y se centre en lo fundamental, para que haya más posibilidades de acuerdo y señaló que “no deberíamos abrir todo el melón educativo, no vaya ser que en vez de encontrar acuerdos, encontremos desacuerdos”.
Asimismo, Joan Tardà, portavoz de ERC, valoró la búsqueda de un acuerdo y confía en que sirva para “superar los déficits del pasado”, como la transferencia a las autonomías de las competencias en materia de becas, y para “desconflictivizar las lenguas” y blindar “los sistemas educativos en los que se han optado por la inmersión lingüística”.
Para Olaia Fernández Davila, portavoz del BNG, muchos de los debates que abre el borrador del Ministerio “no son reales”, sino que están cargados de una “clara intencionalidad política” y considera que ciertos aspectos del texto “no sólo no beneficiarán a la educación, sino que la perjudicarán”.

 

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