CONCAPA pide la gratuidad de la enseñanza
en todos los centros y niveles educativos

Los padres católicos consideran que la búsqueda de un pacto “exige una respuesta seria de los partidos políticos y de la sociedad”

La Confederación Nacional Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), ha presentado un conjunto de propuestas para el Pacto Educativo entre las que destacan la gratuidad de la enseñanza en todos los niveles y en todos los centros, la revisión de la promoción automática, el refuerzo de las materias de Lengua y Matemáticas en Educación Infantil y Primaria, y planes específicos para la lengua extrajera.

El presidente de CONCAPA, Luis Carbonell, durante la presentación de sus propuestas. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. M. GIRON
El presidente de CONCAPA, Luis Carbonell, ha remarcado la importancia de conseguir un Pacto Social apoyado por un consenso mayor que el de la mayoría parlamentaria y que tenga un carácter integrador que incluya, en igualdad de condiciones, todas las orientaciones pedagógicas e ideológicas.
Carbonell se ha quejado de que el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, “no ha concretado” las directrices del Pacto. “Son propuestas vagas”, ha dicho, y “hay que tener el valor de bajar al ruedo, porque quedar bien con todos es imposible. Un pacto requiere compromisos, sacrificios y tomar medidas”. Igualmente, señala que el ministro “trata de huir de lo ideológico”, pero indica que “ideológico es todo, la libertad de la enseñanza y la calidad”, por lo que ha insistido en que no basta con un pacto “minúsculo”. “Si buscamos un pacto, y todos creemos que hace falta, exige una respuesta seria de los partidos políticos y de la sociedad”, ha comentado.
La propuesta de pacto educativo de CONCAPA, que han hecho llegar al ministerio antes de la próxima reunión con el ministro, plantea, según su presidente, “un pacto integrador que no puede obviar las propuestas de las familias, primeras y principales responsables de la educación de sus hijos”.

Necesidad de acuerdos

En este sentido, Carbonell ha reconocido que han planteado a CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos) la necesidad de llegar a acuerdos entre ellos que el Gobierno no pueda rechazar, por pedirlos los padres en su totalidad. Pero reconoce la dificultad de consenso entre ambas confederaciones de padres por cuanto considera que CEAPA “tiene planteamientos ideológicos radicalmente diferentes a los nuestros, aunque, por nuestra parte, seguiremos negociando”.  
Entre las medidas concretas que plantea CONCAPA destaca el refuerzo de Lengua y Matemáticas, sobre todo en Educación Primaria y en segundo ciclo de Educación Infantil. Apuestan, además, por una prueba de evaluación al final de cada etapa. También, abogan por un plan específico para la lengua extranjera para generalizar el bilingüismo desde edades tempranas.
Igualmente, proponen revisar la promoción automática, de modo que solo se pase de curso si se han adquirido los conocimientos básicos, así como desarrollar programas de apoyo específico e incluso itinerarios diversos. También piden medidas concretas para fomentar la cultura del esfuerzo entre los alumnos y generalizar las pruebas extraordinarias de septiembre y las recuperaciones. En este sentido, consideran el suspenso “una medida necesaria”.

Nuevas tecnologías

Asimismo, reclaman un plan específico para la incorporación de las nuevas tecnologías al sistema educativo, con la correspondiente formación del profesorado y la dotación a los centros sostenidos con fondos públicos de los medios materiales necesarios.
Respecto a los departamentos de orientación, solicitan su fortalecimiento en todos los centros y a todos los niveles, así como las tutorías y los sistemas de contacto permanente entre las familias y los centros.
En la propuesta, se pide también el establecimiento de medidas específicas para fortalecer la autoridad y el prestigio de los profesores, así como para mantener la disciplina en las aulas. Igualmente, proponen la formación permanente del profesorado con carácter obligatorio y el tratamiento específico de la función directiva en los centros.
En referencia a la libre elección de centro, reclaman que “este derecho pueda ser ejercido por las familias en plenitud”, para lo cual la oferta de plazas, tanto en la red pública como en la concertada, “debe adecuarse a la demanda de las familias, y no al revés”. Además, solicitan que se implanten sistemas objetivos de evaluación de los centros, con publicidad de sus resultados, de tal forma que las familias tengan  datos suficientes para elegir el centro. También piden la revisión de los criterios de preferencia en los procesos de admisión en centros públicos concertados, eliminando aquellos que supongan una restricción del derecho a elegir y los que no respondan a razones objetivas y justificadas (zonificación).

Criterios y competencias

Asimismo, reclaman la fijación por parte de los centros de criterios complementarios de admisión y la gestión de solicitudes por parte de los centros concertados.
Por otro lado, exigen medios económicos para el correcto desarrollo de la función de los centros, así como la gratuidad de la enseñanza, garantizando que los módulos del concierto cubran el coste total de la misma y que se amplíe a todos los niveles de la enseñanza obligatoria, con independencia del tipo de centro que los padres elijan.
La propuesta también recoge la necesidad de fortalecer la obligación de todos los miembros de la comunidad educativa  de aceptar el proyecto educativo de su centro, así como de dotar de mayor autonomía a los centros concertados para el establecimiento de su régimen interno, selección de profesorado y organización del horario lectivo.
Otra de las propuestas hace referencia a la neutralidad ideológica del sistema educativo y de la escuela pública, señalando que “las asignaturas que el Estado califica como obligatorias no deben ser pretexto para tratar de persuadir a los alumnos sobre ideas y doctrinas”, por lo que plantean que “se evite en los currícula los contenidos ideológicamente controvertidos”.
Respecto a la asignatura de Religión, consideran que ha de garantizarse la oferta de la misma conforme a la confesión correspondiente, de elección voluntaria, evaluable y equiparable al resto de asignaturas, y articularse una asignatura alternativa en idénticas condiciones para quienes libremente no elijan la de Religión. Además, los profesores de esta asignatura han de equipararse al resto de miembros del cuerpo docentes, con idénticos derechos y obligaciones.

 

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