El Ministerio presenta un documento con 104 propuestas

El texto recoge las aportaciones de las CC.AA. al pacto educativo

Conciliar excelencia y equidad es el gran objetivo del Pacto Social y Político por la Educación, según ha manifestado Ángel Gabilondo tras presentar un documento con 104 propuestas ante la Conferencia Sectorial. Dotar de un carácter orientador a 4º de la ESO y aprobar los cambios normativos por dos tercios en el Parlamento, son algunas de las medidas que recoge el documento.

Un momento de la reunión de la Conferencia Sectorial de Educación. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Ángel Gabilondo ha presentado a la Conferencia Sectorial de Educación y al Consejo Escolar del Estado un documento que recoge 104 propuestas para un Pacto Social y Político por la Educación, entre las que destaca que tanto los cambios normativos como la futuras modificaciones que se puedan derivar de este acuerdo precisarán de una mayoría parlamentaria de dos tercios para su aprobación. Otra de las medidas otorga al último curso de la enseñanza obligatoria (4º de la ESO) un carácter orientador, con dos opciones para los estudios postobligatorios, una orientada al Bachillerato y otra a la Formación Profesional de grado medio. Según especifica el documento, al finalizar 3º de la ESO, los alumnos que no estén en condiciones de acceder a una de las opciones señaladas, podrán optar entre repetir este curso, cursar un programa de diversificación curricular o un Programa de Cualificación Profesional Inicial.

Transversalidad

Tras la reunión de la Conferencia Sectorial, el ministro ha explicado en rueda de prensa que el documento recoge las sugerencias de once comunidades autónomas y un texto conjunto firmado por las seis autonomías gobernadas por el PP, además de las aportaciones de distintas organizaciones. “Este documento no es un texto socialista, sino que es un texto con voluntad de pacto y el resultado de las aportaciones”, ha precisado.
También ha anunciado que en torno al 22 de febrero, “una vez que los consejeros hayan analizado todas las propuestas, presentaremos un nuevo texto que será debatido en la próxima Conferencia Sectorial, que tendrá lugar a finales de mes”.
Para Gabilondo, el principal objetivo de la reforma es asegurar la transversalidad, evitando que los alumnos que elijan una opción académica “se queden encerrados sin posibilidad de cambio”. “Queremos un sistema que permita las pasarelas y que acredite la FP, de modo que nadie tenga que renunciar a estudiar una u otra modalidad”.
Tras reconocer importantes logros en el sistema educativo como la enseñanza obligatoria hasta los 16 años, la escolarización y gratuidad en el tramo de 3 a 6 años, sin que fuera obligatorio, afirmó que “lo importante es que el alumno permanezca el máximo tiempo posible en la formación, lo que no significa que deba estar en las aulas estudiando Bachillerato”.

Evaluación

En este sentido, se mostró partidario de que los estudiantes se sigan formando hasta los 18 años, aunque no obligatoriamente, para que en 2020, el 85% de los jóvenes tenga un título que garantice su empleabilidad. No obstante, el ministro no contempla prolongar a tres años el Bachillerato, como había planteado el Partido Popular.
Otras medidas se concretan en desarrollar un sistema de evaluación en 6º de Primaria y 3º de Secundaria, que llevará a cabo el Instituto de Evaluación; además de asumir un compromiso de financiación que permita la homologación con las cifras de los países desarrollados y aumentar las becas y ayudas al estudio hasta alcanzar el 0,2% del PIB en 2015.
Otra de las propuestas se dirige a incrementar las partidas presupuestarias destinadas a becas y ayudas hasta asegurar que en la educación secundaria (Bachillerato y Formación Profesional), al menos, el 50% de los alumnos tengan beca o ayuda y que en la educación superior pueda alcanzarse, al menos, el 30% de beneficiarios de estas ayudas.

Profesorado

El documento especifica que para mejorar la calidad de la educación es necesario promover un nuevo acuerdo con el profesorado, en el marco del Estatuto de la Función Pública Docente, que impulse el reconocimiento profesional y social de la labor docente, que garantice un sistema de incentivos salariales y profesionales y un modelo de carrera profesional que contribuya desde la práctica docente a un compromiso eficaz con la calidad de la enseñanza.
El consejero catalán Ernest Maragall ha expresado su satisfacción porque el documento constituye “un material rico y potente” para lograr un acuerdo eficaz. Por su parte, la consejera de Educación andaluza, Mar Moreno, ha afirmado que el documento supone “un punto de encuentro, que acerca posiciones de unos y otros”.
Tras la Conferencia Sectorial, las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular han expresado su disposición a llegar un pacto educativo, aunque solicitan al ministro un mayor esfuerzo en materia lingüística y en la libre elección de centros. Lucía Figar, consejera madrileña de Educación, ha manifestado que se puede mejorar en el ámbito de las libertades educativas y que estudiarán si el documento incluye los principios que defiende el PP, como la mejora de la calidad de la enseñanza, el aumento de la libertad de elección y lograr un sistema educativo mas fuerte y cohesionado desde el punto de vista de las enseñanzas comunes, para garantizar la igualdad de oportunidades. El consejero de Educación de Castilla y León, Juan José Mateos, opina que el documento es un texto denso y que seguirán aportando mejoras para el futuro pacto.

Propuesta del PP

No hay que olvidar que el Partido Popular presentaba recientemente en Toledo un documento con sus propuestas para el pacto educativo, entre las que destaca ampliar un año más el Bachillerato y pasar de curso con dos asignaturas suspensas, con un informe favorable del centro. Para el principal partido de la oposición, los pilares fundamentales de su propuesta se concretan en la mejora de la calidad educativa y de los rendimientos escolares, empezando por la enseñanza pública, así como la ampliación y garantía de la libertad de elección de centro y de tipo de educación, para lo que “los conciertos educativos deben tener un marco más favorable”. También propone un currículo básico común para todo el territorio nacional, preservar el carácter nacional de los cuerpos docentes, la garantía de la enseñanza del castellano y en castellano en toda España, reforzar la autoridad del profesorado e incentivar la cultura del esfuerzo. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha hecho referencia a la inclusión de las evaluaciones externas de carácter nacional para las materias comunes, el fortalecimiento de la formación en inglés, la mejora de las tecnologías de la información, la modernización del sistema de becas y ayudas al estudio y la formación profesional ligada a la empresa. En cuanto a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, se mostró partidaria de suprimirla en Primaria, en la Secundaria tendría que perder el contenido “adoctrinatorio” y cambiarlo por el conocimiento de la Constitución y las normas fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico y en Bachillerato habría que sustituirla por “una vuelta a la materia de Filosofía”. Mientras que el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha reiterado su firme voluntad de llegar a un acuerdo y ha dado un voto de confianza al ministro de Educación, Ángel Gabilondo.
El documento entregado en la Conferencia Sectorial esta disponible en la web del Ministerio de Educación: www.educacion.es

 

arriba