La Confederación Española de Centros de Enseñanza considera que debe existir un ambiente adecuado para alcanzar el tan ansiado pacto de Estado por la educación propuesto por Ángel Gabilondo. Según Isabel Bazo, presidenta de esta
organización, dos son las líneas que la CECE traza para la elaboración de un acuerdo educativo en España: libertad para elegir centro y financiar la educación, y evaluación para atajar los problemas allí donde se presenten.

Pacto por la Educación
y libertad para elegir

Isabel Bazo
Presidenta de Confederación Española de Centros de Enseñanza

NTE la expectativa creada por la

negociación de un pacto de Estado por la Educación, la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), reunida en Junta Directiva, solicita de las autoridades políticas el ambiente necesario para que este pacto sea posible de modo que nuestro sistema de enseñanza se desarrolle en un clima de respeto, libertad y ayuda.
La CECE, como organización de ámbito nacional, considera que para que este pacto sea satisfactorio para todos debe ser de sumas y en un entorno en el que quepan todas las opciones y proponiendo una serie de cuestiones que consideramos fundamentales para construir un espacio de formación, instrucción y convivencia imprescindible para la tarea educativa.
Dos son las líneas que la CECE traza para la elaboración de un pacto educativo en España: libertades eficaces y evaluación con medidas.
Libertades para elegir centro, para financiar la educación que los padres eligen, para asegurar la presencia de idearios y proyectos educativos plurales aceptados y apoyados por la comunidad educativa. Y por respetar la enseñanza de la Religión en la escuela en los centros que así lo hagan en sus proyectos educativos.
Evaluación para atacar los problemas allí donde se presenten, para actuar a la luz de los resultados, y para dar a conocer esos resultados a la sociedad. Una evaluación de conocimientos, de resultados, que afecte a los colegios, a los profesores y a las autoridades administrativas que permita corregir los problemas pronto, antes de que se hagan –como ahora- imposibles de enderezar.
La CECE aboga por actuar fuertemente en la Enseñanza Primaria, de modo que los problemas educativos se detecten en cuanto se producen; por llevar a cabo una reforma profunda de la Formación Profesional, por la gratuidad del Bachillerato, y por la formación del profesorado, apoyando la dignidad del personal docente.
Junto a esas cuestiones, la Junta Directiva de la CECE ha analizado numerosos detalles del sistema educativo y la vida en los centros, añadiendo otras concreciones a ese intento de pacto que plantea el Ministro de Educación.

Punto de partida

Así, la CECE considera que la Constitución debe ser el marco y punto de partida para cualquier acuerdo global, recordando que la Carta Magna reconoce la libertad de elección de centro y considera a la educación como servicio de interés público –no servicio público-, aspectos que sólo pueden garantizarse con la oferta de centros de titularidad privada. En este punto, la CECE considera vital que se reconozca a las familias el derecho de elección de centro y propone que todos los alumnos (autóctonos y foráneos) tengan los mismos derechos y obligaciones a la hora de elegir centro.
La admisión de alumnos es otro asunto que preocupa a la Confederación enormemente y solicita, de cara al pacto, que las Administraciones Educativas garanticen la atención a la demanda y la libre elección, para ello es imprescindible que se asegure el derecho al concierto para los centros que cuenten con demanda suficiente y debe ampliarse la financiación pública a los niveles de Infantil, Bachillerato y Formación Profesional de Grado Superior.
Otro aspecto que consideramos vital en el proceso de admisión de alumnos es la  flexibilización eliminando aspectos, como la zonificación, que impiden la libre elección por las familias de acuerdo con sus convicciones. Los centros también deberían poder fijar criterios complementarios de admisión, conforme a su proyecto educativo, siendo la Administración muy respetuosa con dicho proyecto. Además, la CECE solicita más autonomía de los centros para que éstos puedan organizarse conforme a la demanda de su comunidad y su propio proyecto.
En el terreno de la financiación, la CECE propone nuevos modelos alternativos al concierto, como pueden ser la subvenciones o los convenios económicos. Además, la Confederación cree de vital importancia que la financiación pública asociada al derecho a la educación responda al coste real de la enseñanza. También se debería reconocer la posibilidad de que las familias o entidades puedan hacer aportaciones voluntarias a centros sostenidos con fondos públicos.

Currículo

Respecto a los asuntos que tienen que ver con el currículo, la CECE cree necesario presentar un programa similar en todo el territorio nacional que incluya las exigencias, enseñanzas mínimas auténticamente comunes, horarios, tiempos, condiciones de trabajo que facilite un resultado cultural común entre todos los alumnos del sistema. También pedimos un programa de incentivo al esfuerzo que ataque, de manera común, el problema del fracaso escolar, así como recuperar los exámenes de septiembre.
En cuanto al profesorado, la CECE considera imprescindible que esté vinculado al proyecto educativo o ideario del centro y que se refuerce su formación inicial y continua, incluyendo tiempos de formación en los propios colegios. Además, es preciso devolver al profesorado el respeto, la dignidad y la autoestima, imprescindible para que puedan realizar su actividad con éxito. En este punto también es necesario fortalecer la figura de los departamentos de orientación, en todos los centros y a todos los niveles, para fortalecer los lazos entre centros escolares y familias.
En lo relativo a los contenidos de algunas materias, la CECE sigue reclamando la supresión de la materia Educación para la Ciudadanía y Educación Ético-cívica al considerar que los asuntos morales son potestad de las familias. Respecto a la Religión, la CECE considera que serán las familias quienes elegirán la asignatura, en igualdad al resto de materias –tal y como se recoge en el vigente Concordato del Estado Español y la Santa Sede-, de modo que los alumnos no queden en desventaja, respetando siempre el ideario religioso de los centros que así lo declaren. Finalmente, la CECE reclama para los docentes de Religión la misma valoración que los del resto del claustro.
Por niveles de enseñanza, la CECE considera importante tratar el asunto de la financiación de la Educación Infantil desde el primer ciclo (0-3 años) e incluir en los programas de bilingüismo a los alumnos desde los tres años.
La CECE cree que la enseñanza Primaria es una etapa fundamental para luchar contra el fracaso escolar y la indisciplina y para ello harán falta medidas como reforzar el trabajo en las materias instrumentales así como limitar la promoción automática, de manera que los alumnos sólo puedan pasar de curso si demuestran tener los conocimientos fundamentales en las materias. También abogamos por una prueba de evaluación en el último curso.

Itinerarios alternativos

En ESO la experiencia ha demostrado que la comprensividad no funciona, por lo que proponemos un modelo diverso mediante itinerarios alternativos, pero desde un tronco común que permita conseguir que todos los alumnos alcancen unos contenidos suficientes de interés básico. Como sucedía en Primaria, también es oportuno limitar la promoción automática así como facilitar el acceso a los PCPI a partir de los 15 años.
Para el Bachillerato, la CECE propone prolongar la enseñanza obligatoria incluyendo esta etapa; implantar una prueba de nivel en el último curso que homologue el Título con carácter nacional y ampliar su duración a tres años, con una zona troncal que contenga las instrumentales y los idiomas.
En FP la CECE propone una “carrera profesional” del Grado Medio al Superior que pueda conducir a la Universidad; la universalización del bilingüismo y completar el desarrollo de la Ley de Cualificaciones mejorando y coordinando los contenidos de los Reales Decretos actualmente existentes.
Finalmente, respecto a los alumnos con Necesidades Educativas Especiales, se reclama el derecho de las familias a elegir la escolarización que consideran mejor para su desarrollo. La CECE hace especial hincapié en garantizar el seguimiento y atención de cada alumno para prevenir problemas de aprendizaje con ayudas individualizadas y la implicación de las familias. Respecto al alumnado extranjero, es fundamental un periodo de adaptación a nuestro sistema e idioma, antes de integrarse en los centros.

 

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