El conjunto de Tesoros de las culturas del mundo reunidos en Madrid expresan el
logro múltiple
de la creatividad humana

Rica y diversa

Una selección de excepcionales objetos procedentes del British Museum de
Londres y el Museo de América de Madrid traza para nuestro país un viaje por las culturas del mundo desde los orígenes de la humanidad hasta nuestros días: una invitación al encuentro con el ser humano y su huella.

JULIA FERNÁNDEZ
Tesoros materiales que han sido desenterrados como las espléndidas joyas obtenidas en las excavaciones de la antigua ciudad de Ur y tesoros simbólicos como las hachas de mano encontradas en Tanzania, fabricadas hace más de un millón y medio de años por el ser humano. Tesoros para asombrarse como el grabado El combate de los hombres desnudos, de Antonio Pollaiuolo, exitoso experimento del Renacimiento florentino y tesoros que relativizan el progreso como las tablillas neoasirias, del siglo VII a.C., procedentes del palacio del rey Asurbanipal. Tesoros que el British Museum lleva 250 años recogiendo de todas las áreas geográficas del mundo y que en su conjunto construyen el relato de las distintas formas en que se han organizado las sociedades a lo largo de la historia y de cómo los distintos pueblos han tratado los problemas comunes de la humanidad. Tesoros de las culturas del mundo que entregan por primera vez en Europa, y tras su paso por distintos países de Asia y América, un recorrido por algunas de las manifestaciones más significativas del pensamiento, las creencias, el arte y la técnica de diferentes culturas, épocas y lugares. Tesoros de la humanidad.

Geografías

Cuando el Centro de Exposiciones Arte Canal cumple cinco años sus salas acogen esta selección de obras del Museo Británico después de haber desplegado en ellas exposiciones como Guerreros de Xi’an o Roma SPQR. Sus amplias dimensiones, su extraordinaria construcción y el cuidado que caracteriza sus puestas en escena, son singularmente adecuadas a estas muestras que son resumen de grandes temáticas. Y Tesoros de las culturas del mundo es sin duda una de ellas: la amplitud y variedad de la colección de objetos que se muestran es impresionante e incluye algunas de las piezas más famosas del Museo Británico, en un recorrido que refleja las ideas que se esconden detrás de sus piezas sin olvidarse del significado que tenían para quienes las crearon y usaron.    
Estructurada en siete ámbitos, seis de ellos dedicados a África, Oriente Medio, Europa, Asia, Oceanía y las Américas, y el último al Mundo moderno, el discurso que  sus más de 280 piezas construye da información de cómo diferentes pueblos que vivían en distintas partes del mundo en diversos momentos estaban conectados por unas ideas y preocupaciones comunes, como el poder y la política, las creencias religiosas, el comercio y la guerra, la tecnología, el arte y la búsqueda de la identidad. Así,  cotejar la cultura del continente europeo, densamente poblado y con una historia marcada por esfuerzos artísticos, intelectuales y económicos, con el caso de Oriente Medio, epicentro del arte y la escritura durante el preludio de la civilización humana, en lugar de documentar abismos descubre complicados paralelismos entre sus experiencias.           
En cada ámbito, excepto en el último, una pantalla de proyección completa con imágenes del continente, mapas, paisajes, además de algunas de las piezas, el aporte de sus obras.

Millones de años

El ataúd interno antropomórfico de madera de Djeho, de la época ptolemaica, es la pieza más destacada de África, el lugar donde surge la cultura material hace unos 2,4 millones de años, en el que se desarrollaría posteriormente la civilización que conocemos como Antiguo Egipto y donde aparecieron estados poderosos previos al contacto de Europa.
En el ámbito de Oriente Medio, se encuentran objetos relacionados con las grandes civilizaciones que se sucedieron en la zona: el antiguo Oriente próximo, la antigua Mesopotamia, el Imperio aqueménida, Bizancio y su legado, y el Oriente medio islámico. Una especial atención es dedicada a la escritura cuneiforme que, desde aproximadamente el 3500 a.C., fue utilizada por muchas de las lenguas habladas por los habitantes de esta área geográfica.
Las obras de la civilización grecorromana, la importancia de la cristianización del territorio europeo durante la Edad Media, el periodo del Renacimiento y la Ilustración tienen espacio en Europa, un ámbito donde destaca sobremanera cinco piezas de ajedrez, probablemente hechas en Noruega sobre marfil de morsa, en el 1150 d.C., singularmente expresivas.
Los instrumentos de un gamelán (un conjunto de instrumentos musicales) encontrados en Java pueden sintetizar la riqueza que encierra el ámbito Asia, donde se enclavan dos de las culturas milenarias del planeta: Japón y China, y donde también hay ejemplos de la cultura coreana y de la amplia variedad de civilizaciones que han ido surgiendo en el sur del continente asiático, muy influenciadas por doctrinas religiosas como el hinduismo, el budismo y el jansaismo.
Oceanía, con un espacio de naciones insulares del Pacífico que está formado por más de catorce millones de personas que hablan unos 1.300 idiomas distintos y con la masa continental de Australia, se expresa entre otras bellas obras en el dintel de un templo, talla colocada originalmente sobre la puerta de un templo maorí de la Isla Norte de Nueva Zelanda y que representa la creación del mundo.
El Museo de América español es el gran apoyo sobre el que se construye Las Américas, el sexto ámbito geográfico que muestra algunas obras de las civilizaciones que se desarrollaron en América, tanto en el sur como en el norte del continente. Un pectoral de oro fundido perteneciente a un jefe o sacerdote, realizado en Colombia en el 1100 d.C., da idea del desarrollo de su orfebrería en tiempos en que aún eran “no existentes” para Europa.
La creación de colecciones de objetos modernos y contemporáneos es una actividad vital para el Museo Británico, para el que el arte de los siglos XX y XXI documenta la experiencia humana en un mundo cada vez más complejo e interconectado. El último espacio de Tesoros de las culturas del mundo se dedica al Mundo moderno y evidencia cómo el quehacer cultural de nuestros días se relaciona de manera descarada e innovadora con cuestiones políticas y sociales de la actualidad a la vez que también representa tradiciones artísticas que han sobrevivido durante milenios.              

El “Británico”

Este paseo por la humanidad que hasta el 10 de mayo se puede realizar en Madrid tiene como gran responsable al primer museo nacional fundado en el mundo. Orientado a la universalidad y propiedad de todos los ciudadanos, el Museo Británico era fundado en 1753 mediante una ley aprobada por el Parlamento Británico y sus orígenes se remontan a una extraordinaria colección de 71.000 objetos, una biblioteca y un herbario reunidos por el célebre médico y naturalismo Sir Hans Sloane.
Las relaciones comerciales y marítimas que tenía Londres por todo el mundo conocido y su participación activa en la exploración de muchas de las zonas que aún estaban por descubrir, hicieron de este lugar probablemente el único donde podía ponerse en marcha un proyecto de tal envergadura. En palabras de Neil MacGregor, director del Museo Británico, “esas especiales condiciones hicieron posible reunir a toda la humanidad bajo un mismo techo a través de los objetos que ésta había fabricado. Después de 250 años de estudios e investigaciones en los que la colección no ha hecho más que aumentar, hoy podemos disfrutar de un museo que, más que cualquier otro en el mundo, nos permite ver lo que somos y lo que hemos sido”. Actualmente el museo sigue incorporando objetos históricos y modernos a sus colecciones, que son visitadas cada año por unos seis millones de personas sólo en Londres.  

 

arriba