El comedor es un espacio de acogida y de aprendizaje de hábitos saludables para alumnos con problemas de integración. (Foto: Rafael Martínez)

La convivencia, como factor de calidad

Un centro murciano desarrolla un novedoso proyecto de aprendizaje de español para alumnos extranjeros

Más de 743.000 alumnos extranjeros cursaban estudios en España el pasado año académico, de ellos, el 13% residía en la Región de Murcia. Tras La Rioja, Baleares y Comunidad de Madrid, la comunidad murciana ocupa el cuarto puesto en escolarización de inmigrantes. El CEIP “Joaquín Carrión Valverde”, de San Javier, acoge a 519 estudiantes, de los que más de 28% pertenecen a minorías étnicas y culturales.  

Madrid. ROSAURA CALLEJA
El centro de Educación Infantil y Primaria “Joaquín Carrión Valverde” escolariza a 519 alumnos, en 20 unidades de Infantil y Primaria, de los cuales más del 28% son de origen extranjero y el 6,21% presenta necesidades educativas especiales. La pluralidad y la diversidad son características de este centro, ubicado en la localidad murciana de San Javier, que acoge alumnos de diferentes procedencias nacionales, extranjeras y de distintas minorías étnicas. “En nuestro centro contamos con grupos heterogéneos, que presentan dificultades de aprendizaje, de integración, alumnos de compensación educativa o baja autoestima, que desconocen el idioma y otros con diferentes niveles de competencia curricular dentro de un mismo grupo”, explica José Luis Truque, director del centro.
Para la atención estos escolares, el equipo docente de este colegio, en colaboración con el Centro de Profesores y Recursos de Torre-Pacheco, diseñó unas Unidades Didácticas de Compensatoria (UDICOM). “La presencia en nuestras aulas de niños inmigrantes y minorías étnicas que, en la mayoría de los casos, no entienden ni hablan castellano o presentan escaso vocabulario, genera en los tutores una incertidumbre sobre qué hacer, por donde empezar, cómo iniciar su proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta situación nos estimuló para la elaboración de estos materiales específicos”, señala José Luis Truque.

Areas temáticas

El colegio y mi aula; el cuerpo y los sentidos; los alimentos; las prendas de vestir; la casa; la calle; los oficios; los animales; las plantas; los medios de transporte; y los medios de comunicación, son las áreas que abordan las unidades didácticas, divididas en bloques de actividades, que corresponden a diferentes contenidos. Los bloques, editados en formato PDF, se pueden visualizar en pantalla o grabar en el disco duro. También se utilizan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación mediante el Aula Virtual de Español.
A su llegada al centro, los alumnos que desconocen el idioma español se integran en un aula de acogida nivel I en la que permanecerán tres meses para aprender el idioma a nivel oral. Una vez transcurrido este periodo de tiempo acceden al nivel II para el aprendizaje escrito y cuando adquieren una aptitud básica de comunicación oral y escrita, pasan al nivel III, donde trabajan las diversas materias del currículum. Con el resto de alumnos de incorporación tardía se dedica un tiempo a la lectoescritura y apoyo a las actividades de clase y, de forma excepcional, se escolarizan en un nivel inferior al correspondiente por su edad.

Grupos flexibles

Para hacer efectiva la compensación educativa, se fomenta la utilización del ordenador con la adquisición de material atractivo para estos alumnos, se usan tarjetas de vocabulario y juegos participativos, videos y diapositivas, elaboración de fichas de compensación, vocabulario, refuerzo de la atención y la memoria con fichas de refuerzo del currículo y la utilización habitual del diccionario. Por lo que se refiere a las medidas organizativas y de agrupamiento de los alumnos se estructura el horario de manera que se pueda atender mejor a cada alumno, rompiendo los grupos que no son homogéneos, excepto en apoyos individualizados de trabajo personal, y modificando el número de grupos para organizar el aula de acogida.
A comienzos de curso, los profesores realizan entrevistas con los padres, apoyados por un intérprete, para facilitar la atención a los alumnos y que conozcan la dinámica de trabajo de compensatoria, además cuentan con el asesoramiento de la traductora y mediadora de servicios sociales en problemática cultural y traducción.

Metodología

En cuanto a la metodología para abordar las deficiencias de expresión de alumnos, que utilizan el lenguaje rural o de origen extranjero, “pretendemos organizar de forma eficaz y atractiva las bibliotecas de aula. En colaboración con las familias, se hará préstamo de libros a los niños con el seguimiento de un registro que ellos mismos hacen en clase. También, desarrollamos actividades como recopilación de canciones, poesías, cuentos, adivinanzas y talleres de animación a la lectura con los padres”, especifica José Luis Truque.   
El equipo docente de este centro puso en marcha el proyecto “La convivencia en nuestro centro educativo como factor de calidad”, con el objetivo de proporcionar a niños, padres y educadores unos espacios de sensibilización y formación en el respeto de los derechos y libertades y en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad. “Entendemos la convivencia como un proceso, creativo y respetuoso con todos, de resolver conflictos, ya sea previniendo su aparición, ya sea evitando su escalada, cuando se han producido”, aclara el director del centro. A pesar de que no todos los conflictos se expresan a través de la violencia, José Luis Truque reconoce que puede estar presente en la vida de los centros educativos.

Retos educativos

Absentismo, incremento de alumnos de Compensatoria a lo largo del curso y de niños con necesidades educativas especiales procedentes de otros centros y deficiencias de expresión propias de la lengua rural o minorías lingüísticas constituyen algunos de los retos educativos que debe afrontar el equipo docente, con una escasez de recursos humanos y materiales.
Para cada área se contemplan, dentro de las programaciones docentes de cada ciclo, medidas de refuerzo y de atención al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, así como para el alumnado que presenta una mayor capacidad o motivación para el aprendizaje. Entre las actuaciones de refuerzo y atención a los alumnos con necesidad específica de apoyo figuran medidas curriculares con programas didácticos y adaptaciones curriculares y medidas organizativas. Las adaptaciones abarcan desde metodológicas, de agrupamientos, espacios y tiempos, hasta introducción de actividades alternativas o complementarias, selección de materiales específicos, lectura perceptivo-global, textos cortos y esquemáticos, estimulación visual con imágenes en fotografía, dibujo gráfico y pictogramas y uso de las TIC, además de adaptación en objetivos, contenidos y evaluación.

Aula abierta

Un maestro de audición y lenguaje, un auxiliar educativo, la tutora, una terapeuta y dos especialistas en  Pedagogía Terapeútica atienden el Aula Abierta, que acoge a cuatro alumnos, de 6 a 9 años, con trastornos generalizados del desarrollo (TGD) tipo autista, que presentan alteraciones o déficit del proceso de comunicación y dificultades para relacionarse con el entorno social.
El último proyecto de este centro se concretó en octubre pasado con la puesta en marcha del Plan PROA con un grupo de alumnos del tercer ciclo de Primaria, que presentan carencias en las áreas instrumentales y de hábitos de trabajo, además de una pobre integración en el centro. Este programa de cooperación entre el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas ofrece recursos a los centros para disminuir los factores que generan la desigualdad y garantizar la atención a los colectivos más vulnerables para mejorar su formación y prevenir riesgos de exclusión social.

 

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