El número de alumnos inmigrantes se ha multiplicado por diez desde 1997

Un informe de la Fundación Alternativas alerta sobre los efectos de este fenómeno en el sistema educativo

Expertos en Economía e Inmigración apuntan en el informe Análisis económico de los efectos de la inmigración en el sistema educativo español , auspiciado por la Fundación Alternativas, que más del 80% de los niños inmigrantes que viven en España asisten a la escuela pública, generando una “elevada concentración” del colectivo, por lo que piden al Gobierno que haga posible una redistribución “más equitativa” de estos estudiantes entre los centros privados y concertados..
La mayor tasa de alumnado inmigrante en centros públicos se concentra en Madrid, Baleares, La Rioja, Cataluña y Comunidad Valenciana.
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
El informe está firmado por los economistas Javier Salinas y Daniel Santín y viene a destacar que la presencia del colectivo inmigrante en las escuelas españolas en los últimos años ha experimentado un “rápido crecimiento”, ya que entre 1997 y 2007 esta cifra se multiplicó por diez. "Sería conveniente que, de acuerdo a la LOE, se impusiera una mayor observación de los mínimos y máximos permitidos para tener un mayor control del alumnado", ha señalado Santín en la presentación de este trabajo, auspiciado por la Fundación Alternativas.
En opinión de este especialista, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, el informe refleja que, a medida que aumenta este porcentaje, disminuye el de estudiantes españoles que opta por la escuela pública. Según dijo, “puede que estos últimos traten de segregarse porque sospechan que afecta a su rendimiento en las aulas”. Para el coautor del estudio, Javier Salinas, este crecimiento a lo largo de la última década ha provocado que, por ejemplo, en algunas CC.AA como Murcia, el aumento del número de alumnos inmigrantes se haya multiplicado por cuarenta,
Según Santín, la presencia de un 10% de inmigrantes por clase -entre dos y tres alumnos de media- disminuye únicamente el rendimiento académico de los alumnos españoles “en los centros públicos en un 0,6% en Matemáticas, en un 1,63 % en Lectura y en un 1% en Ciencias, sin que dicha concentración implique efectos adicionales sobre los inmigrantes”.
Salinas también ha recordado que “la mayor parte de las familias inmigrantes generalmente no disponen de los ingresos o de la información suficiente para matricular a sus hijos en colegios concertados”. Además de ello aclaró que el nivel cultural de sus padres también afecta a su trayectoria escolar, y precisó que la presencia de estos escolares de otros países “es mínima en los centros concertados” y aquellos que acuden a los mismos “son preseleccionados”
Por Comunidades Autónomas, la mayor tasa de alumnado inmigrante en centros públicos se concentra en Madrid, Baleares, La Rioja, Cataluña y la Comunidad Valenciana, cuyas tasas superan el 15% del total de matriculados y queda por encima de la media nacional, que se sitúa en el 11,4%. En este sentido, los autores del estudio destacaron que “la LOE establece que los estudiantes con mayores necesidades deben ser distribuidos entre los distintos tipos de centros de acuerdo con los porcentajes establecidos por las administraciones”.
Finalmente, los ponentes aseguraron que una de las claves fundamentales para hacer frente a los índices de fracaso escolar del país sería establecer planes dirigidos a la detección temprana de los alumnos con mayor riesgo de abandono, y señalaron que, a su juicio, “es imprescindible que las administraciones pongan en marcha todos los recursos de los que dispongan en el momento en que detecten cualquier tipo de problema educativo”.

Más afectados en la pública

Un idea básica del informe Análisis económico de los efectos de la inmigración en el sistema educativo español sería la siguiente: los alumnos españoles se ven más afectados por la concentración de alumnos inmigrantes en la escuela pública que en la concertada. Por otra parte, dentro de la escuela concertada, la concentración de alumnos inmigrantes afecta en mayor medida a los propios alumnos inmigrantes que a los alumnos nativos que comparten aula con ellos. Sin embargo, los inmigrantes de segunda generación obtienen resultados mejores que los nativos en la concertada, por lo que el efecto individual final dependencia del porcentaje de inmigrantes en la escuela.
Por otra parte, el mercado no resuelve la asignación óptima de alumnos en escuelas financiadas por fondos públicos. Esto supone la necesidad de una mayor intervención de las autoridades educativas sobre la asignación de alumnos en escuelas que tenga por objetivo, al menos, el establecimiento de un porcentaje mínimo y máximo de inmigrantes entre las escuelas publicas y concertadas de cada ciudad o área educativa. El reparto del alumnado inmigrante entre escuelas publicas y concertadas, junto con programas ambiciosos de integración escolar, redundarían en la mejora de la igualdad de oportunidades, en el aumento del rendimiento académico y, sobre todo, en una caída del fracaso escolar, dimensión esta sumamente relevante en el diseño de la política educativa.
Entre las conclusiones se pone de relieve que “el número de alumnos inmigrantes no universitarios se ha multiplicado por 10 desde el curso 1997-1998 hasta el curso 2007-2008, y se precisa que “esta afluencia masiva de alumnos inmigrantes se ha concentrado en las escuelas públicas frente a los centros privados concertados”. Las diferencias entre ambos tipos de centros han ido aumentando de forma constante hasta alcanzar, en el curso 2007-2008, tasas de un 11,44% de alumnos inmigrantes en el total de alumnado de la escuela pública frente a un 5,06% de presencia en la escuela concertada.
En relación con el gasto público educativo imputable a los alumnos inmigrantes, los resultados obtenidos en el estudio muestran que las plazas escolares que ocuparon los alumnos inmigrantes en el curso 2005-2006 supusieron un coste de 1.269 millones de euros en la escuela pública y de 211,3 millones de euros en la escuela concertada.
Del análisis del gasto público educativo realizado por las escuelas públicas y por las escuelas concertadas se concluye que “en general, para las administraciones educativas resulta más barato el puesto escolar de la educación concertada que el de la pública”, y se añade al respecto que, “sin embargo, es necesario un estudio en mayor profundidad para determinar todas las fuentes de financiación de la escuela concertada, especialmente aquellas que procedan directa o indirectamente del pago del alumno que puedan estar dañando la igualdad de oportunidades a la hora de elegir centro escolar”.
También se indica que “de acuerdo con lo establecido en la LOE, la elección entre escuela pública y concertada debería ser independiente del origen socioeconómico, del nivel de renta de los padres y de la condición de ser inmigrante; sin embargo, en España se está produciendo un sesgo creciente de selección derivado de la existencia de cuotas voluntarias, falta de información sobre el acceso a estos centros y criterios de selección, por lo que el reparto de inmigrantes no es proporcional entre centros públicos y concentrados, viéndose perjudicados los alumnos, tanto nativos como inmigrantes, que acuden a centros públicos”
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