El autor de este artículo, el secretario general de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, considera “imprescindible evitar que la educación se someta al continuo vaivén de las coyunturas políticas o electorales”. En este sentido aplaude la propuesta del ministro Ángel Gabilondo, para lograr un pacto político y social por la educación, y establece como principales prioridades del mismo la reducción del abandono temprano y del fracaso escolar, el reconocimiento social de los profesionales de la enseñanza a través de un Estatuto Docente, y el necesario incremento de la inversión en enseñanza.

Un pacto de educación para un nuevo modelo productivo

José Campos Trujillo
Secretario General de la FE CC.OO y miembro del Comité ejecutivo mundial de la Educación


Desde que el ministro Ángel Gabilondo lanzó su propuesta de pacto educativo social y político, nosotros hemos manifestado por activa y por pasiva nuestra disposición a prestar todo el apoyo a esta iniciativa por la que venimos apostando desde hace varios años. En CCOO tenemos muy claro desde al menos hace cinco años, tras el cambio de Gobierno en 2004, que la mejora de nuestro sistema educativo pasa por un acuerdo político y social que involucre a las partidos más representativos de la sociedad española así como a Las administraciones educativas, a los agentes sociales, y, por supuesto, a las organizaciones del sector.
La educación es un asunto de Estado, como lo es también la Seguridad Social, el desarrollo de la Ley de la Dependencia o a las pensiones, por lo que, al igual que estas cuestiones, debe tratarse en el marco del Diálogo Social. Se trata también de una tarea que exige un clima de seguridad y confianza, amplios plazos para la realización de las reformas y una gran estabilidad en el sistema educativo. El derecho a la Educación, reconocido y garantizado por nuestra Constitución, ha sido aplicado y desarrollado por diversas leyes orgánicas que no han podido asegurar su continuidad, puesto que en nuestro país los legítimos cambios de Gobierno han conllevado con demasiada frecuencia cambios normativos.

Tiempos de crisis

La inestabilidad legislativa en que se encuentra la educación preocupa seriamente a la Federación de Enseñanza de CCOO. Nos enfrentamos, especialmente en estos tiempos de crisis, a unos retos y a unas urgentes necesidades de mejora educativa que no podrán resolverse con éxito si las fuerzas políticas no consideran la educación como un asunto de Estado y si las leyes orgánicas que han de regularla no son consensuadas por los principales grupos parlamentarios.
Por esto, consideramos imprescindible evitar que la educación se someta al continuo vaivén de las coyunturas políticas o electorales. Desde el convencimiento de que es absolutamente precisa una política de Estado en esta materia, CCOO ha trabajado constantemente para lograr un Acuerdo Político y Social que garantice la continuidad del sistema educativo en unos parámetros de calidad y equidad. Sólo así podremos alcanzar la convergencia educativa real con los países más desarrollados de la Unión Europea y cumplir los objetivos y propuestas formulados por la Agenda de Lisboa para el año 2010.
Ese Pacto educativo debe resolver los problemas más acuciantes de la educación y la formación en España, en torno a un conjunto de ejes estratégicos que consideramos prioritarios:
1. La reducción del abandono temprano y del fracaso escolar, dedicando una atención especial a los siguientes elementos del sistema educativo: a) primer ciclo de Educación Infantil; b) Atención a la diversidad en todas las etapas educativas; c) La Formación Profesional; e) Los servicios educativos complementarios.
2. El reconocimiento y la valoración social de los profesionales de la educación: Estatuto Docente. Acuerdo básico para el Personal de Administración y Servicios Educativos, Estatuto del Personal Docente e Investigador y financiación adecuada para la aplicación del proceso Bolonia.
3. La Inversión en educación, con un incremento significativo del gasto público en Educación en relación con el PIB.

Total participación

Asimismo, consideramos imprescindible que este Pacto no se limite a un pacto basado en la aritmética parlamentaria, sino que se extienda a las organizaciones sindicales representativas de los trabajadores de la enseñanza y a las organizaciones de la comunidad educativa que participan directamente en el hecho educativo.
En este sentido, exigimos un procedimiento adecuado que permita una participación real de nuestra organización:
1. Establecer un calendario para la negociación y para la aplicación de las medidas acordadas.
2. Delimitar con claridad las responsabilidades que corresponden a cada uno de los agentes que van a intervenir en el Pacto, teniendo en cuenta que son las Administraciones educativas, como garantes del derecho a la educación, las que en primera instancia están obligadas a realizar unas políticas educativas coherentes con los objetivos planteados y a asumir la responsabilidad que tienen respecto a los centros educativos de los que son titulares.
El objetivo de todo ello es transformar un proceso histórico de enfrentamiento social y político en un proyecto de cooperación en materia educativa del que existen ejemplos en otros países de Europa.
Básicamente, nuestra propuestas se articulan en torno a cuatro ejes esenciales: aumento de la inversión económica para dotar al sistema educativo de los recursos económicos, materiales y humanos necesarios; compromiso con una educación de calidad y de equidad en el ámbito del servicio público, a través de la cooperación entre administraciones y la implicación de todos los agentes que participan en el hecho educativo; planificación y desarrollo de políticas de formación permanente, estableciendo vínculos intersectoriales en relación con el empleo, la inclusión social y los servicios sociales y, por último, el compromiso con quienes ejercen su profesión en la enseñanza, reconociendo la importancia de su labor y la dificultad de su tarea.

Servicio público

El pacto educativo ha de enmarcarse en un acuerdo general que considere la educación como un servicio público de primera magnitud para el desarrollo económico, del empleo y de la cohesión social. El cambio del modelo productivo por el que apuesta CCOO exige necesariamente una mejora de la educación, de la formación profesional reglada, ocupacional y continua y de la formación permanente.
No nos cansaremos de subrayar que este pacto y su desarrollo en las comunidades autónomas debe incluir medidas concretas contra el abandono y el fracaso escolar, sobre todo en aquellas zonas que, por sus características socioeconómicas y culturales, en las que se aprecia una tendencia más acusada. Se trata de recuperar la confianza en la escuela y en el sistema educativo que en estos años pasados, al calor de un crecimiento económico poco sólido, se redujo a la mínima expresión principalmente en las regiones del litoral y donde florecía la construcción de viviendas.
Aunque en CCOO nos hemos pasado estos años advirtiendo de las indeseables consecuencias que acarrearía el divorcio de la educación y del modelo económico y productivo, ahora tendremos que hacer lo posible para que esta situación no se repita. Por ello nos parece imprescindible revisar la situación del sistema educativo con el fin de adaptarlo a la transformación del modelo productivo.

Diálogo social

Nosotros ya hemos trasladado al ministro de Educación algunas de nuestras principales propuestas y peticiones en el ámbito socioeducativo, que considera imprescindibles para mejorar la enseñanza y también para contribuir a un cambio real del modelo productivo en nuestro país.
Entre las peticiones, destacamos el reinicio del diálogo social para abordar las cuestiones pendientes que no se resolvieron con el anterior equipo ministerial, como el cierre del Estatuto Docente, después de dos años de paralización de la negociación, con el referente de los compromisos adquiridos por el Ministerio de Educación en el marco institucional de la reunión de la Mesa sectorial del 18 de abril de 2007, la última que se mantuvo con este Ministerio.
Igualmente, le hemos pedido al titular del Ministerio de Educación que mantenga la línea de acuerdos laborales alcanzados en otras etapas. Además de establecer una carrera profesional estimulante y que reconozca el trabajo del profesorado en el aula y en equipo, el Estatuto Docente tiene que incluir medidas concretas que garanticen y refuercen la labor docente.
En esta misma línea, y ante las situaciones cada vez más complejas a las que han de hacer frente nuestros docentes, pedimos a la Administración que les preste apoyo pedagógico y dote a los centros de más personal administrativo cualificado para auxiliar en este tipo de tareas que escapan al proceso de enseñanza-aprendizaje.
Sin salirnos del ámbito de la enseñanza no universitaria, reclamamos la aplicación de aquellos aspectos de la LOE que todavía no se han puesto en marcha, la financiación de la Educación Infantil, especialmente el tramo de 0 a 3 años, y el desarrollo de la Formación Profesional, no sólo para atajar la curva ascendente de las tasas de abandono escolar prematuro por parte de nuestros jóvenes sino para mejorar la cualificación de los trabajadores y trabajadoras en un contexto de crisis estructural de nuestro aparato productivo.
CCOO considera prioritario ofertar una FP con distintas modalidades para que los trabajadores y estudiantes puedan conciliar la formación con el trabajo o con otra actividad, garantizando así el derecho a la formación a lo largo de la vida a todos los trabajadores.
Por lo que respecta a la enseñanza universitaria, CCOO urge cerrar la negociación del Estatuto del Personal Docente e Investigador de nuestras universidades, que permita satisfacer una de las reivindicaciones históricas del sector, previsto en la modificación de la LOU.


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