Estela del 27

La muestra “El colegio Estudio: una aventura pedagógica en la España de la posguerra” recuerda la valiosa experiencia educativa

En el inicio de la posguerra, tres mujeres de la generación del 27 que creían en la línea pedagógica y los ideales de la Institución Libre de Enseñanza, se embarcarían en la que sería la aventura educativa del Colegio Estudio. Durante décadas la libertad y democracia que respiraban sus aulas alentarían nuevos horizontes en la sociedad española.

Sobre estas líneas, de izquierda a derecha, Carmen García del Diestro, Jimena Menéndez-Pidal y Ángeles Gasset, en una imagen de 1956.

JULIA FERNÁNDEZ
“En ‘Estudio’ no teníamos libros de texto, aunque los libros y la biblioteca eran imprescindibles en la vida escolar”, escribe Mercedes Cabrera, exministra de Educación y antigua alumna del colegio, en uno de los artículos editados en el catálogo de la exposición que sobre el Colegio ‘Estudio’ exhibe la Residencia de Estudiantes. “Nuestro trabajo se plasmaba en fichas monográficas, autónomas, que se acumulaban en ficheros. Éstos se ampliaban de curso en curso, relacionando los de unas materias con otras y procurando además la creatividad de cada alumno. El trabajo intelectual corría parejo al trabajo manual y al ejercicio físico. Las excursiones permitían aunar la historia con la geología, la física, la música, la literatura y el arte. Las aulas eran espacio para el estudio, pero también para la discusión, la participación y la asunción de responsabilidades en las reuniones de clase, donde elegíamos presidente, secretario y tesorero de nuestra Asociación de Alumnos. Leíamos y comentábamos las noticias de los periódicos, e incorporábamos nuestra vida cotidiana al tiempo escolar.” Las palabras de esta catedrática, investigadora de prestigio y durante años máxima autoridad educativa en España, sintetizan el anómalo sistema de formación del alumno que el colegio Estudio practicó en plena dictadura: una educación libre, plural y universal que fue una isla sorprendente de ilustración y democracia.

Instituto-Escuela

Tres mujeres: Jimena Menéndez-Pidal (1901-1990), Ángeles Gasset (1907-2003) y Carmen García del Diestro (1908-2001), coetáneas de la Generación del 27, fundadoras del Colegio ‘Estudio’, son las protagonistas fundamentales de la exposición-homenaje que la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y la Fundación Estudio, en colaboración con la Residencia de Estudiantes, realizan en las salas de ésta última.
Formadas como maestras en el Instituto-Escuela, verdadero laboratorio de pedagogía que incorporó las corrientes y experiencias educativas más avanzadas de Europa, coincidieron en la Colina de los Chopos, Residencia de Estudiantes, en los años 30, cuando el empeño de algunos gobiernos de la Segunda república dio un gran impulso a la educación, considerada camino esencial para la modernización de España.
La guerra civil fue una terrible desgarradura que hizo desaparecer bruscamente el instituto-Escuela y truncó el impulso innovador que los pedagogos de la Institución llevaban adelante. El 18 de julio de 1936, Jimena Menéndez-Pidal y su familia se encuentran de veraneo en la casa familiar de San Rafael. En la confusión de los primeros días se refugian en Segovia donde pasarán la guerra; la profesora educará a sus hijos en una escuela sin aulas cuyos escenarios fueron la naturaleza y la ciudad: nacen así las fichas y el Auto de navidad del futuro ‘Estudio’.
En Madrid, Carmen García del Diestro dirige el Centro escolar Lina Odena, perteneciente a la Federación de Pioneros, por encargo del Ministerio de Instrucción Pública. Mientras, Ángeles Gasset viaja a París, a cargo de un grupo de niños republicanos refugiados, junto a Teresa García del Diestro. Permanece en casa del filósofo José Ortega y Gasset. Desde allí vuelve a Burgos, donde es nombrada maestra en la escuela de Albaina.
Las tres mantienen intactos sus deseos de continuar en la estela de la Institución Libre de Enseñanza. En octubre de 1939 se reúnen para fundar Estudio y recuperar así la pedagogía basada en la coeducación y en la neutralidad filosófica, política y religiosa que había preconizado la Institución Libre de Enseñanza.

Formación integral


Una estantería y un armario del mobiliario original con que el colegio inició sus clases en la calle Oquendo,29 ambientan la sala dedicada a los Párvulos. Trabajos manuales, figurines y fotos de aquellos primeros niños matriculados, casi todos hijos de amigos y simpatizantes de lo que simbolizaban, dan cuenta de cómo desde su fundación el colegio puso énfasis en la formación integral de los alumnos recuperando los métodos y técnicas del Instituto-Escuela en educación física, intelectual, social, moral y estética.
Los distintos edificios en los que se dieron los cursos de bachillerato: hasta 1950, en un chalet de la madrileña calle de General Mola, y más tarde en el Instituto Internacional de Boston, donde logró una protección académica frente a la presión totalitarista de la educación de la época, son recordados en una sala en la que se exponen sintetizados y con sus logros aquellos rasgos que aún siguen siendo sorprendentes en su forma de enseñanza.
En otra dependencia se plasman las tareas desarrolladas en el ámbito del teatro y del guiñol a lo largo de la existencia del Colegio. El teatro fue uno de los recursos pedagógicos más originales del Instituto-Escuela y las fundadoras de Estudio cuidaron con verdadero fervor la dramatización de los mejores textos de nuestra tradición literaria.
El actual colegio Estudio es el tema que cierra el recorrido del homenaje que hasta el 8 de noviembre expone la Residencia de Estudiantes. La nueva sede, realizada por el arquitecto Fernando Higueras, se realizó siguiendo las instrucciones de Jimena Menéndez-Pidal, quien concibió los espacios para cumplir por fin el sueño pedagógico de un emplazamiento en plena naturaleza. En otoño de 1968 los alumnos empezarían el nuevo curso en él y se abriría una etapa de consolidación del proyecto que, en años posteriores, por fin confluiría con el proceso de renovación de la enseñanza en la España de la Transición y la Democracia.

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