La Federación de Sindicatos FSIE pide un pacto por la educación y libertad de enseñanza

El X Congreso reúne a Madrid a más de 200 compromisarios y elige a Jesús Pueyo como nuevo secretario general

La educación debe ser un asunto de Estado con la máxima prioridad, y hay que promover un pacto “social, político, estable y sólido” para que trascienda a los vaivenes electorales, según la declaración final del X Congreso de FSIE, que ha designado a Jesús Pueyo como nuevo secretario general. También ha reivindicado mayor reconocimiento profesional para que los docentes tengan la consideración y el respaldo social que merecen, y ha pedido que el módulo del concierto cubra el “coste real” de la enseñanza.
Eva Almunia conversa durante el Congreso con el nuevo secretario general de FSIE, Jesús Pueyo (a la izquierda) y su antecesor, Francisco Vírseda (derecha).
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. ARIANES
La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE) ha celebrado recientemente su X Congreso Nacional que, bajo el lema “Pacto escolar y dignificación profesional”, ha reunido en Madrid a 210 compromisarios en representación de las 17 comunidades autónomas y de las 54 entidades que componen esta organización. El 72% de los mismos han votado a favor del nombramiento de Jesús Pueyo como nuevo secretario general, en sustitución de Francisco Vírseda. El nuevo responsable de FSIE es maestro del colegio Fundación Sofía Barat de Zaragoza, secretario general hasta ahora de FSIE Aragón, y miembro del Consejo Escolar de esta comunidad y del Pleno del Consejo Escolar del Estado. El Ministerio de Educación estuvo representado en este congreso por la secretaria de Estado Eva Almunia.
El comité organizador de este Congreso ha justificado la mención al pacto escolar en el lema elegido para el mismo “porque la educación debe ser un asunto de Estado, una cuestión de la máxima prioridad, para garantizar los medios, las estrategias y los recursos necesarios que favorezcan una educación de calidad, compatible con los principios de libertad y de equidad, fortaleciendo el de igualdad de oportunidades y el impulso de la cohesión social”.Y también su referencia a la dignificación profesional, que contribuya a elevar “la consideración social del profesorado para que tenga un mayor respaldo de las familias y de la sociedad, para favorecer el desempeño de la función docente”.
Este Congreso ha aprobado una Declaración Final, en la que FSIE reitera su defensa de “la libertad de enseñanza consistente en la pluralidad de centros, en la concurrencia de proyectos distintos y en la libre elección de propuestas educativas de calidad, al servicio de las personas, sin discriminación alguna”. Esa libertad debe garantizar “el derecho de las personas físicas y jurídicas a crear y dirigir centros de enseñanza; el derecho de los padres a elegir el colegio (público o privado), el tipo de educación que desean para su hijos y la formación religiosa y moral que debe dárseles en el ámbito escolar; el derecho de los titulares a definir el carácter propio de los centros docentes privados; y el derecho de los profesores a la libertad de cátedra”.

Pluralismo

FSIE recuerda que “los padres son, por derecho natural, los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos”, que “los profesores son agentes fundamentales en la educación de sus alumnos”, y que “la educación es el elemento vertebrador del desarrollo y de cohesión social”. Insiste en que “el pluralismo educativo implica necesariamente el reconocimiento y garantía de la complementariedad de los centros públicos y concertados, y de la coexistencia de ambos con los centros privados”. Y reconoce que “la libertad de elección de centro debe hacerse compatible con la planificación escolar que corresponde a las administraciones educativas”.
Esta Federación se muestra abierta a estudiar “cualquier sistema de financiación” de la enseñanza, pero actualmente defiende “de forma prioritaria “el modelo de conciertos educativos, “porque da mayor estabilidad y seguridad y garantiza el pago delegado del profesorado, avanzando en su analogía”. En cualquier caso, considera que “las administraciones deben fijar el módulo de concierto de forma que cubra el coste real de la enseñanza”. Y les pide que doten a los centros concertados de los “necesarios recursos humanos y materiales” para hacer “real y efectiva” la integración de los alumnos pertenecientes a “minorías étnicas, culturales o de ámbitos de marginalidad social”.

Consenso

Por otra parte, cree que deba cerrarse el Catálogo de las Cualificaciones, que las convalidaciones entre el Grado superior y las universitarias deben ser las mismas en todo el Estado, y que los centros privados de FP deben gozar de “autonomía real” para poder realizar y evaluar la prueba de acceso del Grado Medio al Superior. También reclama un “buen clima de convivencia” en los centros, para “impulsar la educación integral de los alumnos y favorecer su transición a la formación superior y a la vida laboral”. Y dice que es “absolutamente necesario” llegar a un consenso que conduzca a un pacto “social, político, estable y sólido” por la educación, “que garantice una política educativa asumida y comprometida por todos y entre todos, y que trascienda los vaivenes electorales”.
Por último, FSIE pide la “vertebración y cohesión” del sistema educativo, que asegure “una educación común a todos los escolares con independencia del lugar en que residan”. Y reclama actuaciones para promover las “plazas necesarias” en el primer ciclo de la Educación Infantil y “facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral”; impulsar las becas y ayudas al estudio en la FP y el Bachillerato, concertando esas enseñanzas; compensar las situaciones de desventaja de los alumnos; reducir los “elevados” índices de fracaso y abandono escolar prematuro; poner “especial énfasis” en la Educación Infantil; implantar en la FP un modelo “flexible e integrador de pasarelas entre la ESO, el Bachillerato y la Universidad”; fomentar el “empleo normal” del castellano y el resto de lenguas españolas, “como vehiculares y de aprendizaje” en los centros; y fomentar el reconocimiento social y laboral de los docentes.

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