Por una dieta infantil más saludable

Sólo el 20% de los niños españoles de 11 años consume al menos cinco raciones diarias de fruta o verdura

El objetivo del Plan Nacional de Consumo de Frutas y Verduras en las Escuelas que ha puesto en marcha el Gobierno es fomentar la ingesta de estos productos entre la población infantil y, de esta forma, ayudar a prevenir la obesidad y otras dolencias asociadas. De momento, 13 Comunidades Autónomas se han sumado a una iniciativa que se aplicará a lo largo del próximo curso escolar.
La distribución de fruta y verdura en los colegios se completará con actividades prácticas que muestren los beneficios de su consumo.(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ANDREA LEGORBURU
El citado plan, presentado por los Ministerios de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Sanidad y Educación, es una iniciativa puesta en marcha tras un acuerdo político en el Consejo de Agricultura y Pesca de la Unión Europea (UE), gracias a la reforma del sector de frutas y hortalizas, realizada en 2007. La ministra Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ha indicado que el programa llegará a más de 1.200.000 niños de 5.900 centros escolares, incluyendo las guarderías, otros centros preescolares y las escuelas de enseñanza primaria y secundaria.
Para poner en marcha este plan se han mantenido reuniones con la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición y el Ministerio de Educación, así como con los representantes de las Comunidades Autónomas, que han acogido positivamente la iniciativa, en una mesa específica, con representantes de los sectores de producción, distribución, catering y restauración, y minoristas, y también con la Comisión Europea.
En relación con los productos elegidos, se ha establecido una lista, excluyendo aquellos que contengan sal, azúcar, grasas y edulcorantes añadidos. Los productos contemplados son la fruta fresca, (no se incluyen frutos secos o de cáscara, ni frutas y semillas oleaginosas), las verduras y hortalizas frescas, las verduras y hortalizas procesadas (o de cuarta gama), el zumo de frutas (no a base de concentrados, ni néctares de frutas), dando prioridad a los productos locales y de temporada, y tratando de minimizar la presencia de envases.

Prevención de la obesidad

Según la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, se trata de prevenir la "epidemia" de la obesidad infantil y otras patologías relacionadas como la diabetes tipo 2 o el incremento de las lesiones cardiovasculares así como reducir los costes sanitarios, pues uno de cada cuatro niños españoles tiene ya exceso de peso. En este sentido, uno de los últimos informes Enkid, revela que el 13,9% de los niños, adolescentes y jóvenes de 2 a 24 años tiene obesidad (y un 12,4%, sobrepeso). Por este motivo la obesidad infantil se ha convertido en el gran reto de las administraciones de salud; la batalla se centra en evitar que el 26,3% de niños españoles con problemas de peso acaben siendo obesos en la edad adulta.
Por otra parte, y en relación con el consumo de fruta y verdura, Elena Espinosa ha explicado que por persona y año el consumo en España durante 2008 fue de 156,4 kilogramos (sólo por detrás de Grecia, Alemania, Italia, Austria y Francia) repartiéndose entre 94,30 kilos de frutas frescas y 57,1 de hortalizas frescas. También ha destacado la importancia del sector de frutas y hortalizas, señalando que contribuye con el 59 por ciento del valor de la producción agrícola, representando más de 15.000 millones de euros en 2008. Además es un sector muy dinámico que dedica a la exportación más del 50 por ciento de la producción

Plan voluntario y anual

La ministra ha subrayado que según el Panel de Alimentación que elabora su Departamento, el consumo de frutas y verduras es menor en los hogares con niños que en los hogares sin niños, por lo que uno de los objetivos más importantes del Plan en las escuelas es frenar la tendencia en el descenso del consumo de estos productos, que es especialmente pronunciado entre la población infantil.
Este plan es voluntario y anual (de 1 de agosto de 2009 a 31 de julio de 2010), y su aplicación la realizarán las Comunidades Autónomas, en colaboración de sus autoridades sanitarias, agrícolas y educativas.
Además, Espinosa ha añadido que su Ministerio viene desarrollando desde hace tiempo acciones directas dirigidas a incrementar el consumo de fruta, y también mediante convenios y apoyos a Fundaciones como la de "Desarrollo de la Dieta Mediterránea", o la Asociación "Cinco al Día".
La distribución de frutas y verduras en colegios y guarderías, según la ministra de Sanidad, se completará con actividades paralelas que enseñen a los niños las características, los sabores, las texturas de estos alimentos además de sus beneficios para la salud. "Combinar la teoría con la experiencia de tocar y probar los productos y de cocinarlos es la manera de alcanzar el objetivo de modificar de manera permanente el hábito de consumir estos alimentos", ha apuntado Jiménez.
"Le exigimos a la escuela que rompa los muros para abrirse a la sociedad", ha declarado la secretaria de Estado de Educación y Formación Profesional, Eva Almunia, quien ha considerado fundamental que los centros educativos enseñen a tener hábitos de vida saludables, "de una manera divertida y agradable".
En cuanto a la financiación de la iniciativa, la Comisión Europea cofinancia 5,3 millones de euros, y España con 3,4, con la aportación de las Comunidades Autónomas. Además las medidas de acompañamiento ascienden a 2,2 millones de euros, que no son cofinanciables.

Cambio de hábitos

Un reciente estudio realizado por el Departamento de Ciencias Médicas y Quirúrgicas del Área de Pediatría de la Universidad de Cantabria demuestra que las verduras y hortalizas (54,7%) y las legumbres (18,7%) constituyen los alimentos que menos gustas a los adolescentes, una aversión que ha aumentado en los últimos 10 años. Y el estudio concluye que las preferencias se aprenden a través de la experiencia con los alimentos y la comida, y por lo tanto, pueden ser modificables. Y además añade que el concepto de promoción de la salud lleva implícito la creación de un medio social en el que se faciliten las elecciones más saludables.
En este sentido, los especialistas argumentan que para mantener un buen estado de salud necesitamos ingerir energía, y además que nuestra dieta diaria incluya alrededor de 50 nutrientes, que deben provenir de hidratos de carbono, lípidos (grasas), proteínas, vitaminas y minerales. Por lo tanto, en la dieta sana de un niño tienen que haber alimentos variados ya adecuados a la edad, a sus gustos, sus hábitos y la actividad física e intelectual que realice. Las guías y expertos coinciden en un modelo de alimentación que tiene como base los cereales, tubérculos, arroz, pan, hortalizas y legumbres, además de la leche y derivados.

Importancia del desayuno

Desde el Ministerio de Sanidad se han ido desarrollando campaña dirigidas a prevenir la obesidad infantil y fomentar entre niños, adolescentes y familias hábitos alimenticios saludables. En una de sus campañas se hacía hincapié en la importancia del desayuno, ya que el 8% de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado. Además, se ha demostrado que la prevalencia de obesidad es superior en aquellas personas que toman un desayuno escaso o lo omiten. Nutricionistas y expertos apuntan que el desayuno es una de las ingestas más importantes del día, que debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar.
Otro problema son los desequilibrios nutricionales que se dan en muchos de los comedores escolares y que no colaboran en la lucha contra la obesidad, que lejos de ser un problema estético contribuye a que aparezcan otras enfermedades, como hepatitis, cáncer, diabetes o crisis cardiovasculares. “La mayoría de los colegios no están preparados para garantizar una dieta equilibrada para los niños y no podemos olvidar que, cada vez más niños comen en el colegio”, afirma Jesús Román, nutricionista, y uno de los autores del Libro blanco de la alimentación escolar.

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