Nuevo Programa de Biología Celular del Cáncer
El MICINN y la Fundación BBVA financian un proyecto que incorporará a 60 científicos y seis grupos de investigación

Madrid. G. A. La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y el presidente de la Fundación BBVA, Francisco González, han firmado un convenio de colaboración por el que la citada Fundación ya ha aportado 2,5 millones de euros al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), para financiar durante cinco años el nuevo Programa de Biología Celular del Cáncer, que dirigirá el profesor Erwin Wagner. Este plan nace con un compromiso de estabilidad y gracias a él se crearán en el CNIO seis nuevos grupos de investigación (dos senior y cuatro junior), lo que supondrá la incorporación de 60 científicos nacionales e internacionales.
Cristina Garmendia ha afirmado que una de las apuestas de su Departamento es “sentar las bases de un marco estable de investigación puntera a nivel internacional, que facilite la incorporación de científicos relevantes a nivel mundial”. Ha resaltado “la capacidad del CNIO para atraer talento, una realidad ejemplificada en el profesor Erwin Wagner”, y ha valorado la colaboración con la Fundación BBVA, indicando que desde el Ministerio “impulsamos el nuevo mecenazgo de la investigación científica que nuestro país necesita”. También ha dicho que “resulta imprescindible y fundamental para el desarrollo científico la colaboración público-privada”, por lo que ha agradecido a esta Fundación “su contribución a la financiación de la investigación científica, que viene realizando desinteresadamente desde hace años”.

Centro de referencia

Por su parte, el presidente de la Fundación BBVA ha señalado que el CNIO ha logrado construir “un modelo de éxito en la forma de gestionar y desarrollar la investigación en España, convirtiéndose en un centro de referencia internacional”. Ha recordado que uno de los objetivos centrales de la institución que preside es impulsar el conocimiento y la innovación, y ha añadido que en el actual contexto de crisis “es fundamental que los decisores públicos y los agentes privados mantengan, e incluso aumenten, su esfuerzo inversor en tecnología y conocimiento”.
La dirección del Programa de Biología Celular del Cáncer recae sobre el investigador austríaco Erwin Wagner, pionero en la generación de animales transgénicos, que dirigirá el grupo de Genes, Desarrollo y Enfermedad. El nuevo plan centrará su trabajo en la comprensión del crecimiento tumoral en diferentes órganos y tejidos, estudiando todos los aspectos posibles en lo referente a las células madre tumorales, a las interacciones del tumor con las células huésped, así como el papel de la angiogénesis y el metabolismo celular en su aspecto genético y bioquímico, tanto en modelos animales como en células humanas.

Nuevas vías

También continuará el estudio de la función que desempeñan los marcadores tumorales en el desarrollo normal del organismo y en el cáncer, así como en otras enfermedades. De este modo se podrán abrir nuevas vías para generar nuevos y más eficaces métodos diagnósticos de aplicación clínica, así como para la obtención de nuevos tratamientos que después de probarán en pacientes oncológicos, dentro del Programa de Investigación Clínica que el CNIO pondrá en marcha en los próximos meses.
Erwin Wagner es catedrático en la Universidad de Viena y, hasta su llegada al CNIO, ha sido subdirector del Instituto de Pedagogía Molecular de la capital austriaca, uno de los centros de mayor prestigio científico de Europa, y anteriormente había desarrollado su actividad en Berlín, Filadelfia, y Heidelberg. Autor de más de 250 trabajos originales de investigación publicados en revistas de reconocida solvencia internacional, como Nature, Cell y Science, sus contribuciones más significativas durante los últimos 15 años se refieren al análisis de la función de los genes en mamíferos, incluidos las familias de factores de transcripción Fos y Jun, que se encuentran a menudo activados cono oncogenes. Ha recibido el Premio Max Plank, la Medalla de Oro de la EMBO, el Premio Wittgenstein y el Premio Brupbacher a la Investigación en Cáncer.

21,5 millones de euros para proyectos de investigación empresarial en energías renovables

Madrid. G. A. El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, han visitado recientemente el Instituto de Sistemas Fotovoltaicos de Concentración (ISFOC), en Puertollano (Ciudad Real), una empresa pública fruto de un convenio específico de colaboración suscrito por ambos organismos para la financiación de un Plan de I+D de Energía Solar Fotovoltaica de Concentración. Su objetivo principal es establecer en esta comunidad autónoma el motor para el desarrollo mundial de esta tecnología, y para ello se están instalando en la citada ciudad manchega varias plantas con una potencia de tres megavatios.
Durante la visita, la ministra ha anunciado la resolución de una convocatoria extraordinaria del Plan E (Proyectos Innovadores, Demostradores y tipo Cluster en el Sector de la Energía) con una dotación de 21,5 millones de euros, para mejorar la competitividad de las empresas, generarán 620 nuevos empleos durante los próximos meses y, a medio plazo, contribuirán a “la creación de nuevas industrias energéticas en todas sus ramas de actividad”. Estos proyectos de cooperación entre los sectores público y privado “pretenden potenciar las investigaciones en centros y empresas, a través de la demostración de la efectividad de las tecnologías”. Participan en ellos un total de 10 pymes, 3 grandes empresas, 15 organismos públicos de investigación y universidades, 4 fundaciones y asociaciones y 2 entidades públicas.

Sector estratégico

Cristina Garmendia ha vuelto al reiterar “el compromiso del Gobierno con las energías renovables, por ser un área en la que España tiene un liderazgo científico y empresarial esencial para el desarrollo económico y para nuestro bienestar”. Este sector es estratégico para su Departamento, y clave en el cambio del modelo productivo “que ha de ser sostenible económicamente a medio y largo plazo y, para ello, debe incorporar más conocimiento y hacer de la innovación y la investigación actividades sistemáticas”. Y entre las tecnologías a desarrollar desatacan la biomasa y los biocarburantes, biocombustibles líquidos, eficiencia energética de la edificación, energía marina, generación distribuida, tecnologías de uso limpio del carbón y solar fotovoltaica.
Durante su visita, la ministra ha destacado la buena relación que existe entre el Gobierno central y la Junta de Castilla-La Mancha, organismos que durante el último año han estado trabajando en importantes proyectos para el crecimiento y el desarrollo económico de la región, y del país en general. Fruto de dicho trabajo son la “importante financiación”, con cargo a los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER), del Parque Científico-Tecnológico de Guadalajara y del Centro Tecnológico Europeo del Asfalto, cuya construcción supondrá un referente a nivel internacional, ya que sólo existe uno similar en Estados Unidos.
El FEDER debe contribuir a corregir los principales desequilibrios regionales en la Unión Europea, actuando en el marco del una estrategia global e integrada de desarrollo sostenible, y garantizando un efecto sinérgico con las intervenciones de los demás fondos Estructurales. Para ello, debe prestar apoyo a diferentes ámbitos generales de actuación, como el entorno productivo y la competitividad de las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, y la investigación y el desarrollo tecnológico. El sector global de la fotovoltaica puede generar 200.000 puestos de trabajo en la UE antes de 2020, y está creciendo a una media del 25% anual durante la pasada década y casi a un 50% en los cinco últimos años, mientras que España ha experimentado un incremento del 100%.

El Instituto Pirenaico de Ecología acoge la reunión Científica del Proyecto Consolider Graccie sobre el cambio climático

Madrid. El Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), con sede en Zaragoza, ha organizado una reunión Científica del Proyecto Consolider Graccie, financiado en España por cinco años para investigar los cambios climáticos graduales y abruptos y sus efectos en el medioambiente. Este es el segundo año de desarrollo del proyecto a cargo de un Equipo de Investigación Multidisciplinar, entre cuyos objetivos destaca la investigación de los procesos de formación de registros sedimentarios de interés climático, con el fin de calibrar los indicadores paleoceanográficos y paleolimnológicos preservados en los sedimentos, así como de los procesos que alteran y destruyen dichos registros.
Junto a miembros del citado Instituto, este Equipo está integrado por el grupo de Geoquímica Ambiental del Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona, el GRC en Geociencias Marinas de la Universidad de esta ciudad, el grupo de Geociencias Oceánicas de la Universidad de Salamanca, el Departamento de Física de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), y el Instituto de Física de la Universidad de Berna (Suiza). También participan el Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de Murcia, el grupo de Oceanografía Geológica y Biogeoquimica de la Universidad de Vigo (Pontevedra), el grupo de Ecología de los Cambios Ambientales del Centros de Estudios Avanzados de Blanes (Gerona), y el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.
Según ha informado a Europa Press uno de sus miembros, este equipo cuenta para lograr sus objetivos con el instrumental y la experiencia necesarios para monitorizar el medio marino y lacustre actual, y para la observación, muestreo y análisis del registro estratigráfico. También para investigar sobre la interacción entre clima y contaminación difusa, y sobre la influencia climática en la redistribución de organismos en los medios oceánico y terrestre, con particular atención a la facilitación de especies invasoras en el medio marino y cambios abruptos de vegetación en los sistemas continentales”.

 

Científicos japoneses crean monos transgénicos portadores de una proteína verde de gran importancia para la investigación médica

Madrid. Un equipo de científicos encabezados por la directora del Instituto de Investigación Animal de Kawasaki (Japón), Erika Sasaki, ha dado un gran paso al conseguir crear monos transgénicos portadores de la proteína fluorescente verde GFP (en sus siglas en inglés), ya que permite ver con mayor claridad la evolución de las patologías en un organismo. En concreto, han logrado criar ejemplares de titís pigmeos, la especie de mono más pequeña del mundo, que se usarán en distintos ensayos clínicos sobre el Parkinson, la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) o el Síndrome de Huntinton.
Los modelos más utilizados hasta la fecha para este tipo de investigaciones eran las ratas y ratones, por su capacidad de heredar los genes introducidos en su organismo, algo que no se había logrado todavía en los primates. Ahora, el último número de la revista “Nature” publica este descubrimiento, que promete revolucionar este campo al lograr no sólo que los cinco monos presenten en su sistema reproductivo la citada proteína, sino que sean capaces de tener descendientes que también la porten.
Para conseguir su objetivo los científicos japoneses inyectaron la proteína fluorescente a través de vectores virales a 91 embriones de titís, de los que nacieron cinco crías. Después recogieron semen procedente de una de ellas y lo sometieron a un proceso tradicional de fecundación “in vitro”, del que nacieron otros dos ejemplares portadores de GFP. Las propiedades luminosas de esta proteína se han convertido en una de las herramientas más usadas en la biociencia moderna, al hacer visibles procesos antes desconocidos, como el desarrollo de las células nerviosas en el cerebro, la propagación de células cancerígenas o la observación del deterioro celular en pacientes con Alzheimer.

arriba