Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.
 
Poesías y retahílas en el aula

Una experiencia que reconoce la importancia de las rutinas en el alumnado de Infantil y fomenta su uso

En Educación Infantil las rutinas son básicas. A través de ellas los niños se orientan temporal y espacialmente de manera progresiva. Interiorizan ritmos, y les permite situarse en un momento determinado, saber qué viene antes y qué después (antes de comer el almuerzo nos lavamos las manos y después salimos al patio), por tanto, les permite anticipar acciones, y así sentirse seguros, tranquilos y a gusto, ya que les va a proporcionar el placer de controlar y dominar lo que realizan.

A todos nos ha ocurrido que cuando, por ejemplo, los niños no pueden salir al patio porque llueve, o no viene el especialista que les tocaba a tercera hora porque está enfermo, es decir, se les rompe la rutina de alguna manera, los niños están nerviosos, inquietos, se revuelven. “Es que en cuanto les sacamos de la rutina…”, comentamos entre las maestras.
El ambiente acogedor, cálido y afectivo tan fundamental e importante en Educación Infantil, tiene lugar gracias a esas rutinas, que van a favorecer la autonomía e independencia de los niños/as, y a su vez esas rutinas van a favorecer la existencia de ese ambiente tan fundamental, creándose así entre los dos aspectos una estrecha relación de dependencia.
Todos basamos nuestro día a día en el aula en esas rutinas: entramos, nos quitamos el abrigo, nos ponemos el baby, nos sentamos en asamblea, pasamos lista, quién ha venido hoy y quién falta… Y qué mejor manera de conseguir que los niños asimilen estas rutinas, que con poesías y retahílas. Las poesías y retahílas son un recurso muy utilizado por los maestros de Educación Infantil, por su gran atractivo para los niños, ya que son un excelente elemento de motivación, a ellos les encantan, y además poseen grandes beneficios: favorecen la dicción correcta, la expresión oral, la discriminación auditiva, desarrollan la memoria y la atención, les acercan vocabulario y experiencias diversas, potencian el sentido del ritmo, y además, las podemos usar para interiorizar esas rutinas de las que hablábamos antes.
Las poesías y retahílas que aquí presento, las he creado para desarrollar los objetivos antes descritos. A veces surgen en el día a día con los niños de manera casi espontánea, a ellos/as les gusta lo que una vez les has dicho, y muchas veces son ellos/as los que las van repitiendo, y a veces hasta modificando. Normalmente, sólo las trabajo de manera oral, pero en alguna ocasión, las he trabajado de manera escrita. He transcrito la poesía a ordenador con letras mayúsculas en folio A3, (a veces con intención egoísta: de que no se me olvide “lo que nos hemos inventado” en la clase entre todos los niños). Al lado de la frase he dibujado una imagen relativa al significado. Y cuando la repasábamos de manera oral, la colocaba en la pizarra y la íbamos leyendo. Sobretodo para que los niños/as aprecien el significado y utilidad de las palabras, y así motivar e iniciar en la lectoescritura, de paso.
Seguro que vosotros también os habéis inventado muchas veces poesías de este tipo. Espero que os gusten.

Para llamar al silencio

El Señor Silencio nos quiere visitar,
para eso tu puerta (la boca)has de cerrar.
Ya está aquí, ya llegó.
Al silencio oigo yo.

Para colgar el abrigo en su percha (para que no lo tiren o se caiga)

El abrigo contento está,
si en la percha le dejas ya.

Para aprender a abrocharse

Con una manita,
cojo el botón,
con otra manita,
cojo el ojal.
Qué abrazo se dan!
Qué amigos son ya!

Para contar

Cuento hacia delante,
es alucinante!
Cuento hacia atrás,
qué risa me da!

Para sentarse

1, 2 y 3, sentadito estés,
1, 2 y 3, ya no estés de pie.

Para respetar los turnos de palabra

Puerta (la boca) cerrada,
mano levantada.

Para coger los instrumentos de escritura de forma correcta


Con estos dos dedos (se señalan los dedos índice y pulgar)
cojo el lapicero.
Con la “pincita” (se señalan los dedos índice y pulgar)
cojo la pinturita.

Para los acontecimientos de la mañana

Por las mañanas cuando me levanto,
salgo de cama pegando un buen salto.
Me lavo, me peino, me visto y me arreglo
y el desayuno corriendo me zampo.
Y así ya estoy listo, para ir al colegio.
En el cole me esperan, la profe y el patio,
los cuentos, los juegos y los amigos.


Rosa Ana Hernando García
Maestra de Educación Infantil en Valladolid

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