Potenciar la investigación biomédica
El Gobierno central y las Comunidades Autónomas debaten sobre un nuevo marco de cooperación en materia de ciencia y tecnología

Madrid. G. A.
La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ha presidido la última reunión del Consejo General de la Ciencia y la Tecnología, compuesto por representantes del Gobierno central y de las Comunidades Autónomas, cuyo principal objetivo ha sido avanzar en un nuevo marco de cooperación en ciencia y tecnología. Durante este encuentro se ha abordado por primera vez la potenciación de la investigación biomédica y sus mecanismos de coordinación entre las distintas administraciones y, también por primera vez, se ha tratado el papel de las administraciones autonómicas en la nueva Ley de la Ciencia y la Tecnología, actualmente en proceso de debate.
Cristina Garmendia ha valorado el refuerzo de la investigación biomédica en España desde que el Instituto de Salud Carlos III fuera adscrito a su Departamento. También ha enumerado los principales logros alcanzados en este campo en lo referente a financiación, y ha destacado los más de 200 millones de euros destinados a esta Acción Estratégica en 2009 (articulada a través del Plan Nacional de I+D+i) como dotación máxima, que ya se están invirtiendo para mejorar la capacidad investigadora del Sistema Nacional de Salud.
Así, se han destinado 104 millones a proyectos de investigación en el ámbito de la salud, y otros 93,5 millones a estructuras estables como las Redes Temáticas de Investigación Cooperativa en Salud (RETICS), los Centros de Investigación Biomédica en Red (CIBER), y la Plataforma Estatal de Unidades de Ensayos Clínicos (CAIBER). La ministra también se ha referido a los 180 millones contemplados en el PlanE para financiar iniciativas en el ámbito de la sanidad, con el fin de “mejorar nuestro potencial internacional investigador e innovador en Salud”. Y ha dicho que gracias a dicho PlanE, el Instituto de Salud Carlos III suma 44,8 millones más a su presupuesto en 2009, que alcanza así casi 370 millones de euros.

Pieza clave

Además, Cristina Garmendia ha calificado al Sistema Nacional de Salud como “una pieza clave para el desarrollo de la investigación biomédica”, y ha instado a las Comunidades Autónomas a mejorar la colaboración e integración de sus políticas con la Administración General del Estado. Acompañada por el secretario de Estado de Investigación, Carlos Martínez Alonso, ha explicado los desarrollos normativos de la Ley de Investigación Biomédica. Y ha informado sobre las tres iniciativas de relevancia internacional en este campo en las que España participa activamente: la Alianza Internacional de Medicina Regenerativa, la Plataforma de Ultrasecuenciación Genómica y el Consorcio Internacional del Cáncer.
El Consejo General de la Ciencia y la Tecnología es el órgano de coordinación del Gobierno con las administraciones regionales en materia de investigación y desarrollo y ésta ha sido su 33ª reunión, la tercera de la presente legislatura. Hasta ahora ha propiciado el diálogo sobre el papel de las administraciones autonómicas en la nueva Ley de Ciencia que, en palabras de Cristina Garmendia, “es un tema central para el futuro de la I+D+i en España”. Por ello, que uno de sus objetivos es, precisamente, “establecer mecanismos eficientes de coordinación y colaboración entre las administraciones públicas con competencias en investigación científica y desarrollo tecnológico”.

Presentado el “borrador cero” de la futura Ley de Ciencia

Madrid. G.A.
La ministra Cristina Garmendia también ha presentado a las comunidades autónomas el “borrador cero” de la futura Ley de la Ciencia y la Tecnología, que sustituirá a la actual Ley de Fomento de Coordinación General para la Investigación Científica y Técnica, promulgada en 1986. Según ha manifestado a la agencia Europa Press el secretario general de Política Científica del Departamento, José Manuel Fernández de Labastida, el Gobierno espera ultimar un nuevo texto “a finales de este mes de abril”, que incluirá las correcciones incorporadas a este borrador tras un proceso de consultas con todos los agentes implicados, desde formaciones políticas, sindicatos y parques temáticos, hasta las propias administraciones regionales.
Este “borrador cero” es el fruto del trabajo de un grupo de 25 expertos, que el pasado mes de febrero entregaron sus conclusiones al Ministerio. Ambas partes coincidieron entonces al afirmar que la futura Ley debe contribuir al cambio del sistema productivo español hacia otro basado en la sociedad del conocimiento, y permitir hacer frente a las actuales necesidades del sistema de ciencia y tecnología. Entre éstas, los responsables ministeriales citan la mejor coordinación entre las distintas administraciones públicas; el desarrollo de una carrera investigadora que ofrezca mayores oportunidades científicas; el diseño de nuevas formas de cooperación, especialmente entre los sectores público y privado; la regulación de nuevos instrumentos organizativos y de gestión; y “el fomento de las actuaciones de transferencia y de internacionalización”.

Paso decisivo

Según la ministra, con la entrega del texto de los expertos al Departamento se dio “un paso decisivo” para que España se sitúe entre los países “más competitivos” a nivel científico, y a partir de las iniciativas incorporadas en este borrador el Gobierno quiere elaborar un proyecto de Ley que alcance “el mayor consenso posible”, para que “se apruebe con el mayor respaldo de los grupos parlamentarios”. También ha manifestado que la nueva norma establecerá mecanismos “eficientes” de coordinación y colaboración entre todas las administraciones públicas que tienen competencias en investigación científica y desarrollo tecnológico.
Cristina Garmendia ha insistido en que la futura ley será fundamental para el futuro de la I+D+i en España, y ha informado que en el borrador se propone la creación de un Consejo de Política Científica y Tecnológica. En él se integrarán todas las administraciones competentes y será responsable de aprobar la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología “con visión de largo plazo”. En opinión de la ministra, “la Ley nos dará la oportunidad de que el creciente esfuerzo que venimos haciendo redunde en beneficios para España en su conjunto: para sus ciudadanos, universidades, organismos y centros de investigación y empresas”.

Más de 4,5 millones de euros para fomentar la participación española en el Séptimo Programa Marco europeo de I+D

Madrid. G.A.
El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado 7 abril una orden del Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), por la que se establecen las bases de la convocatoria de ayudas INNOEUROPA, que durante el periodo 2009-2010 se financiarán con un dotación total de 4.546.000 de euros. La principal finalidad de esta iniciativa es potenciar la participación en el Séptimo Programa Marco de I+D de la Unión Europea (7PM) de los centros tecnológicos españoles, unas entidades sin ánimo de lucro constituidas para potenciar la generación de conocimiento e I+D en las empresas.
El Ministerio ha puesto en marcha esta convocatoria a través de su Secretaría de Estado de Investigación, para fomentar la participación de dichos centros en el 7PM, e incrementar tres aspectos relacionados con ella: la tasa de retorno conseguida por los centros tecnológicos españoles; su liderazgo en los proyectos; y el fomento de la participación de las empresas españolas en los consorcios. Las ayudas se concederán en dos plazos: un primer pago de carecer anticipado, que se produce antes de que se realice la actuación tras dictarse la resolución de concesión; y un segundo pago que se facilitará tras comprobar el cumplimiento del objetivo de retorno definido por el beneficiario en su Plan de Actuación Estratégico.
Según informa el propio MICINN, esta convocatoria va dirigida a aquellos centros tecnológicos que aún no han participado en el Programa Marco, o a “los que necesitan realizar inversiones para incrementar de manera sustancial sus retornos”. Con los fondos se podrán “crear o fortalecer oficinas de proyectos europeos en los centros, así como financiar los recursos humanos o los gastos que sea necesario realizar para mejorar la eficacia de la gestión” de los proyectos comunitarios. INNOEUROPA se enmarca dentro del Programa Nacional de Articulación e Internacionalización de la I+D, del Plan Nacional de I+D+i (2008-2011), y forma parte del programa EUROINGENIO, diseñado para fomentar la participación española en el 7PM.

 

Profesores del CSIC identifican un nuevo mecanismo implicado en la división celular

Madrid. Un equipo de profesores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto el papel fundamental de la proteína “PI3Kbeta” en el proceso de división celular, un hallazgo que aporta nuevos datos para un fenómeno clave, tanto para el desarrollo embrionario y postnatal como para el mantenimiento y renovación de la sangre o la piel en adultos. El último número de la revista “Proceedings”, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, publica las conclusiones de este trabajo, que abre también vías de investigación para el tratamiento de situaciones patológicas en las que la división celular está descontrolada, como ocurre en los procesos tumorales.
La investigación ha sido realizada por Miriam Marqués y Amit Kumat, bajo la dirección de Ana Carrera, en el Departamento de Inmunología y Oncología del Centro Nacional de Biotecnología (perteneciente al CSIC), en Madrid. También han colaborado Philippe Pasero, del Centre National de la Recherche Scientifique (Francia) y Shaun Jackson, del Australian Centre for Blood Diseases (Australia). Según han manifestado, su hallazgo “contribuye a conocer cómo se regula la división celular en mamíferos, y abre nuevos mecanismos susceptibles de ser interferidos en situaciones patológicas de división descontrolada”.
La división celular es el proceso por el que una célula, duplicando su contenido de ADN y masa celular, es capaz de dar lugar a dos células hijas. En los mamíferos, constituye la base del crecimiento y la formación de distintos tejidos, convirtiéndose en un proceso clave en el desarrollo del organismo. En los adultos es vital para la regeneración de tejidos dañados y del mantenimiento de células que están en constante renovación, como las de la sangre o la piel. Porque, según ha manifestado Ana Carrera, “conocer cómo se regulan estos mecanismos es también importante para abordar el tratamiento de patologías que derivan de un mal funcionamiento del proceso de división celular, como ocurre en el cáncer”.

 

arriba