Las Escuelas Católicas piden un nuevo Reglamento de Conciertos

Las asambleas de FERE-CECA y EyG reclaman igualdad de recursos para las dos redes sostenidas con fondos públicos

Las Escuelas Católicas han denunciado la diferencia de trato en cuanto a dotaciones y recursos que sufre la enseñanza concertada con respecto a la pública, y han pedido un nuevo Reglamento de Conciertos con unos módulos que cubran el “coste real del puesto escolar”, según han manifestado las asambleas de FERE-CECA y EyG. También quieren consenso para aplicar los desarrollos normativos de la LOE, defienden la autonomía de sus colegios y quieren que se respete la libertad de enseñanza.

Madrid. G. A.
La Federación Española de Religiosos de Enseñanza-Titulares de Centros Católicos (FERE-CECA) y la Confederación de Centros Educación y Gestión (EyG), han celebrado recientemente en Madrid sus respectivas asambleas anuales, en las que han participado representantes de titulares de sus 2.200 colegios católicos que, según afirman sus responsables, representan a más del 70% de la enseñanza concertada española. Los trabajos de estos encuentros se han plasmado en una “declaración final conjunta”, en la que ambas organizaciones recuerdan los “numerosos retos” que la escuela tiene planteados de cara al futuro, como “el marcado carácter multicultural y multirreligioso de la sociedad española, la necesaria atención a la diversidad, el alto índice de fracaso escolar, el empuje de las nuevas tecnologías, etc.”.
Por ello FERE-CECA y EyG se proponen “fortalecer su identidad de escuela católica”, hacer de sus centros “lugares de diálogo entre fe y cultura”, e impulsar la calidad educativa y la innovación pedagógica. Además, van a demandar a las administraciones educativas “un esfuerzo para lograr el necesario consenso” en la aplicación de los desarrollos normativos de la LOE, y van a seguir defendiendo “la libertad de enseñanza y la autonomía real” de los colegios, para hacer factibles “la libertad de creación de centros y de elección de las familias”. Y siguen reclamando un estudio del “coste real del puesto escolar y la consiguiente adaptación del módulo de conciertos”, así como la negociación y aprobación de un nuevo Reglamento de Conciertos.

Trato diferentea

También han denunciado que “la diferencia en el trato a la escuela pública y a la concertada se ha visto incrementada en el último año con numerosos ejemplos de ayudas, dotaciones, recursos adicionales, programas específicos, etc., destinados exclusivamente a los alumnos escolarizados en colegios públicos”. Por ello, han creado un “Observatorio contra la discriminación en el ámbito de la enseñanza”, y han vuelto a pedir a las autoridades educativas “una verdadera igualdad a la hora de distribuir recursos entre las dos redes complementarias de centros”.
Las Escuelas Católicas han manifestado su preocupación por la “crisis de valores y referencias” que padece la sociedad española. Y por la crisis económica “que afecta de forma especial a las familias y a los sectores más desfavorecidos, cuyos hijos estudian en nuestros centros”. En dicha coyuntura, creen que “es imprescindible la mutua colaboración entre todos los agentes sociales en la búsqueda de soluciones, en la aproximación de posturas y en la propia negociación colectiva”. Y apuestan por “promover y ayudar a los centros e instituciones a impulsar una verdadera cultura evaluativa y de calidad”.

Internet en la escuela

Por otra parte, las Escuelas Católicas de Madrid han celebrado una jornada sobre el “Régimen jurídico de Internet en el ámbito escolar”, con el fin de “dar respuesta a numerosas cuestiones que se están planteando en los centros como consecuencia del incremento del uso de las Tecnologías de la Información por los menores”. Los participantes en este encuentro han hecho un llamamiento a las administraciones e instituciones educativas, para que tomen medidas que “garanticen la seguridad y defensa ante el mal uso de Internet y las redes sociales, ámbitos en los que se están abriendo nuevas formas de comunicación que alteran la convivencia en los centros”. También han destacado la necesidad de que los profesores conozcan los mecanismos de defensa y asuman los nuevos lenguajes de sus alumnos.
En esta jornada se ha presentado el Manual CLI-PROMETEO, realizado por la Comisión de Libertades e Informática a partir de un estudio con más de 8.000 estudiantes de entre 9 y 17 años, de los que el 37% afirman utilizar Internet todos los días, pero muchos de ellos también reconocen no saber los peligros a los que están expuestos. Está dividido en tres partes: la primera ofrece información sobre las Tecnologías de la Información; la segunda incluye recomendaciones y consejos prácticos para hacer un buen uso de ellas; y la tercera propone juegos para poner en práctica lo aprendido. También incluye un apartado de consejos para padres, educadores y tutores legales.

Intimidad y seguridad

El inspector jefe de la sección técnica de la Policía Nacional, Fernando Fernández, ha desarrollado una ponencia en la que ha explicado que cada vez es más difícil encontrar un equilibrio entre intimidad y seguridad, ya que cuanto más se protege el derecho a la intimidad más difícil resulta para la Policía el seguimiento de un delito. Por ello, ha animado a denunciar cualquier comportamiento en la red que genere duda, especialmente la pornografía infantil enmascarada en archivos descargados por Internet.
Por su parte, el asesor del Gabinete Técnico del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier García Morodo, ha repasado la legislación relativa a Internet que protege al menor, y ha planteado la consecución de un gran acuerdo que una a todos los agentes sociales para proponer una navegación más segura, porque “la protección del menor requiere la implicación de padres y escuelas para hacer de Internet un espacio conjunto”. Por último, el secretario general de Escuelas Católicas de Madrid, Emilio Díaz, ha pedido a profesores y directivos que se formen y conozcan los nuevos lenguajes e instrumentos de comunicación que están al alcance de niños y jóvenes, y ha pedido a las administraciones que pongan a disposición de los colegios instrumentos de defensa ante la utilización, muchas veces nociva, de estos medios y redes de comunicación.

Los centros católicos denuncian que sus alumnos no tienen las mismas posibilidades de acceso a dotaciones, ayudas, recursos adicionales, programas específicos, etc., que los estudiantes de los centros públicos.
(Fotos: Rafael Martínez)
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