Educación, un proyecto compartido

El Consejo Económico y Social demanda mayor inversión en enseñanza en su informe Sistema Educativo y Capital Humano

La educación debe considerarse una cuestión de Estado, según un informe del Consejo Económico y Social de España (CES), que apuesta por una mayor inversión, la formación para el empleo y la coordinación entre administraciones.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
EEl Consejo Económico y Social considera en su informe Sistema Educativo y Capital Humano que el objetivo de alcanzar un buen sistema de educación y de formación y de una buena interrelación con el mercado de trabajo debe ser un proyecto compartido, convirtiéndolo en una cuestión de Estado sobre la base de un amplio consenso social y político.
Este documento reconoce que a pesar de los importantes avances de las últimas décadas, continúa teniendo graves problemas de calidad, entre los que destaca un alto índice de fracaso escolar, que se traduce en el algo porcentaje de jóvenes que abandona prematuramente el sistema educativo, incluso sin el título de Graduado en Secundaria Obligatoria.
Reforzar la orientación de la ESO, un mayor esfuerzo inversor, aumentar la calidad de la enseñanza y la coordinación entre las administraciones son algunas de las propuestas del CES, que también apuesta por una mayor conexión entre la universidad y las empresas y más apoyo a los centros sostenidos con fondos públicos.
Para este organismo, las familias son fundamentales en el apoyo educativo de los alumnos y plantea una reflexión sobre el papel de los orientadores, su formación, sus conocimientos y los recursos de que disponen.
Cooperación
Asimismo, considera fundamental un soporte financiero adecuado y sostenido y exige el máximo esfuerzo de cooperación de las administraciones educativas si se quieren hacer efectivas las medidas contra el fracaso escolar. También constata que el esfuerzo inversor de España (4,2% en relación al PIB), está aún por debajo de la media de la OCDE que es del 5,4% y de la UE-19, que se sitúa en el 5,3%. “La coyuntura económica actual no debería suponer un obstáculo dado que la inversión en capital humano es clave para la recuperación económica y para el desarrollo de un modelo productivo más sólido y sostenible”, manifiesta el CES.
La escolarización universal en las etapas obligatorias, una elevación significativa del nivel educativo y el alto porcentaje de población con estudios universitarios constituyen algunos de los avances que ha experimentado la educación española. No obstante, los miembros de este órgano muestran su preocupación ante el abandono temprano del sistema educativo que se sitúa en un 30% de los jóvenes, frente al 15% de la UE-27. Este dato ha ido evolucionando negativamente entre 2000 y 2006, por lo que nos alejamos del objetivo europeo para 2010, fijado en el 10%.

Comprensión lectora

Según se desprende de este informe, los datos más preocupantes aparecen en comprensión lectora y su evolución en los últimos años ha sido especialmente negativa, pasando del 16,3% en 2000 a casi el 26% en 2006, lo que nos sitúa a bastante distancia de la media de la OCDE y de la UE y del punto de referencia fijado de un 17% para 2010. Estos datos revelan la existencia de una proporción considerable de jóvenes que tienen dificultades para entender y aplicar lo que leen, que conlleva un lastre para su trayectoria formativa y su acceso al mundo laboral.
Aunque el fracaso escolar responde a una multiplicidad de causas de naturaleza socioeconómica y cultural, el CES determina como uno de los factores más influyentes en el rendimiento académico de los alumnos, el nivel sociocultural de las familias, de forma que el alto índice de fracaso escolar que presenta nuestro país sería una consecuencia del retraso educativo acumulado de la población en relación con otros países. No obstante, considera que la Educación Infantil, de 0 a 6 años, es fundamental para sentar las bases del aprendizaje posterior y prevenir el abandono escolar prematuro.
Para este organismo, la calidad de los centros educativos es independiente de su titularidad pública o privada, aunque señala que las instituciones educativas deben otorgar mayor respaldo a los centros sostenidos con fondos públicos, especialmente los situados en entornos socialmente desfavorecidos y más afectados por el fracaso escolar.

Formación Profesional

En 2007, el 70% de parados eran trabajadores con cualificaciones básicas y carentes de especialización profesional. La formación profesional para el empleo constituye una pieza clave de la estrategia de formación permanente, afirma el CES y apuesta por políticas de optimización de la inversión elevada, que demanda un FP de calidad y dotada de instalaciones, equipos y profesorado, para que los centros de FP se conviertan en referentes de la oferta de formación profesional para el entorno social y productivo.
Mientras que sólo el 7,7% de los trabajadores ocupados participa en actividades de formación continua, en cuanto a la formación de parados, propone redoblar los esfuerzos, dado que el peso económico y presupuestario continúa siendo significativamente menor en España que en el promedio de la UE y la tasa de cobertura de la misma es insuficiente.
Según el CES, las empresas españolas son poco innovadoras en comparación con los países de nuestro entorno y colaboran muy poco con la universidad en materia de innovación. Sólo el 2,8% de las empresas innovadoras considera el vínculo con la universidad fundamental o prioritario para la innovación y la mayoría de las que cooperan con la universidad se concentra en Industria Química, Fabricación de maquinaria y equipo mecánico, Fabricación de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico, Comercio y reparaciones y Actividades inmobiliarias y servicios empresariales.

El 30% de los jóvenes españoles abandona los estudios prematuramente. (Foto: Rafael Martínez)
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