Segunda oportunidad para la formación

La crisis económica propicia el interés por las enseñanzas técnico-profesionales

La crisis económica ha propiciado el interés por la formación profesional. Ante la disminución de la oferta de empleo, numerosos jóvenes deciden retomar sus estudios, a través de vías formativas que les permitan conseguir un trabajo a corto plazo. Atender las demandas de alumnos y empresas es la finalidad de la reforma de la FP, que han puesto en marcha los Ministerios de Educación y Trabajo.
La “hoja de ruta” de la FP incluye la acreditación de la experiencia laboral. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA. CALLEJA.
Una formación profesional que responda a las demandas de los estudiantes y los trabajadores y del mercado productivo es la finalidad de la reforma que han diseñando los Ministerios de Educación, Política Social y Deporte y de Trabajo e Inmigración. Las líneas de actuación de la “hoja de ruta” se canalizan a través de la formación continua a lo largo de la vida, el trasvase de unas actividades profesionales a otras y el reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas por la experiencia laboral o vías no formales, además de incentivar la movilidad internacional de alumnos y trabajadores.
En colaboración con los interlocutores sociales, el Gobierno agilizará la elaboración de nuevos títulos de FP de grado medio y superior, priorizando los relacionados con los sectores emergentes e innovadores de la economía. A lo largo de esta legislatura, los trabajadores de 18 a 24 años que no hayan cursado FP podrán acceder a esta titulación mediante un sistema de becas y ayudas y también se elaborarán contratos para la formación y a tiempo parcial.
Elevar el nivel de formación de los ciudadanos y recuperar a los que abandonaron el sistema educativo, evaluando sus méritos, experiencia y conocimientos, son los objetivos de la nueva normativa, que regulará el reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral.

Cualificaciones

Según refleja un reciente estudio de la Fundación La Caixa, la Formación Profesional representa la mejor inversión para potenciar el cambio de modelo productivo. Este informe, realizado por Oriol Homs, analiza el proceso de transición hacia un sistema de formación profesional moderno para los jóvenes, pero también para los trabajadores o desempleados, que necesiten actualizar sus conocimientos y habilidades.
Este sociólogo revela que el mercado de trabajo en España se caracteriza por unas altas tasas históricas de desempleo, cambios bruscos de ciclo económico y ciertas carencias en la cualificación de los trabajadores. En comparación con el modelo de cualificación que domina en Europa, España presenta una sobreabundancia de mano de obra poco cualificada y una escasez de cualificaciones intermedias. Mientras que en Europa, casi la mitad de la población ocupada tiene una cualificación profesional intermedia, en España este porcentaje sólo alcanza el 23%. Para el autor del informe, el problema español radica en la incapacidad del sistema de formación de incentivas las cualificaciones intermedias y ello se debe al excesivo volumen de jóvenes que no obtienen el certificado de la ESO y que no pueden continuar estudiando. No obstante, la LOE facilita la reincorporación al sistema educativo de estos alumnos al permitirles que acreditando una mínima experiencia laboral, puedan participar en las pruebas de acceso a los ciclos medio o superior.

Experiencia laboral

Por otra parte, el Real Decreto sobre Acreditación de la experiencia laboral y profesional, que verá la luz en las próximas semanas, permitirá que jóvenes, adultos y amas de casa puedan convalidar a partir del próximo curso su experiencia profesional o su labor cotidiana por unidades de competencia que les faciliten el acceso a un título de Formación Profesional de grado medio. Por una parte, los mayores de 20 años deberán acreditar tres años de experiencia laboral, aunque para alcanzar el nivel I de Cualificación regulado por la UE, sólo es necesario tener cumplidos los 18 años. La segunda vía es acreditar 300 horas de cursos de formación en el campo de la enseñanza no formal, que se traducirían en créditos de FP para las denominadas unidades de competencia, un medio por el que se espera convalidar entre un 8% y un 10% de los títulos de FP de grado medio. Otra posibilidad de carácter extraordinario se dirige a los mayores de 25 años que no pueden acogerse a las dos vías anteriores y hace referencia a la actividad desarrollada por mujeres en el ámbito doméstico y que podría convalidarse por módulos profesionales de las familias de Hostelería y Turismo, Atención Sociosanitaria o Educación Infantil.

Perspectivas de futuro

Para afrontar los desafíos de la formación profesional en la sociedad del conocimiento, Oriol Homs señala aspectos que es preciso mejorar la escasa dimensión de la formación inicial, que no llega a cubrir las necesidades del sistema productivo, la poca especialización de la oferta formativa, concretada especialmente en la falta de niveles intermedios de cualificación, las dificultades de articulación entre el ámbito estatal y el autonómico, que debilitan los mecanismos de coordinación y gestión del conjunto del sistema y la falta de integración real de la formación inicial y la formación para la ocupación. Este sociólogo se muestra partidario que de la formación se oriente más al entrenamiento de habilidades y actitudes profesionales – modelo anglosajón o germánico – en vez de a la transmisión de conocimientos – modelo latino, basado en la transmisión teórica – y que ello se prolongue a lo largo de la vida laboral.

 

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