Próximo decreto sobre Acreditación de la experiencia laboral y profesional

La normativa pretende ofrecer una “segunda oportunidad” a los jóvenes que han abandonado el sistema educativo y a aquellas personas que nunca siguieron estudios reglados

Mercedes Cabrera ha señalado que la nueva normativa trata de posibilitar la acreditación de las actividades que se han podido realizar a lo largo de la vida. (Foto: Rafael Martínez)
Un buen número de jóvenes, adultos y amas de casa podrán convalidar a partir del próximo curso su experiencia profesional o su labor cotidiana por unidades de competencia que les permitan acceder a un título de Formación Profesional de grado medio. Así se recoge en un Real Decreto sobre Acreditación de la experiencia laboral y profesional que ofrecerá una “segunda oportunidad” a todos aquellos jóvenes que han abandonado el sistema educativo e incluso a aquellas personas que nunca siguieron estudios reglados.

Madrid. D. PÉREZ SANZ
El Consejo de Estado tramita en estos días esta normativa, por medio de la cual el Gobierno pretende recuperar para la enseñanza a un gran contingente de ciudadanos –se barajan cifras de dos millones de jóvenes-, que verán convalidada su experiencia y conocimientos a través de módulos profesionales, que más tarde darán pié a la obtención de un titulo de grado medio de Formación Profesional. Según la titular del MEPSYD, Mercedes Cabrera, esta normativa va a abrir nuevas oportunidades de retorno a los estudios, de forma especial al colectivo de mujeres y amas de casa.
El citado Real Decreto contempla distintas vías para el trámite de acreditación. Por un lado, disponer de tres años de experiencia laboral, siempre que se hayan cumplido 20 años de edad, aunque tan sólo serán necesarios 18 si lo que se pretende alcanzar es el nivel I de Cualificación regulado por la Unión Europea. La segunda vía es acreditar 300 horas de cursos de formación en el campo de la enseñanza no formal, que se traducirían en créditos de FP para las denominadas unidades de competencia, un medio por el que se espera convalidar entre un 8 y un 10% de los títulos de FP de grado medio. La tercera posibilidad, de carácter extraordinario, se dirige a mayores de 25 años, que no respondan a ninguno de los dos supuestos anteriores. “Se trata de posibilitar la acreditación de las actividades que han podido realizar a lo largo de su vida”, dijo la ministra, refiriéndose de modo especial a la labor de muchas mujeres en sus casas y hogares, trabajando en la organización la vida doméstica, cuidando de sus hijos o de personas dependientes, apuntó Cabrera, que podrían ver convalidada esta experiencia con los módulos profesionales de las familias de Hostelería y Turismo, Atención Sociosanitaria o Educación Infantil. Se estima que unas 35.000 personas puedan responder a esta situación.

“Hoja de ruta”

Según explicó la ministra el Real Decreto está pendiente del trámite en el Consejo de Estado, por lo que podría ser aprobado en las próximas semanas. Desde su punto de vista, esta normativa es uno de los ejes de la “hoja de ruta” diseñada por el Gobierno en materia de Formación Profesional. La finalidad última es contribuir a elevar el nivel de formación de los ciudadanos en su conjunto, recuperar para el sistema a aquellos que lo abandonaron, evaluando sus méritos, experiencia y conocimientos, una labor que realizarán profesores y profesionales acreditados.
Mercedes Cabrera y Celestino Corbacho, ministro de Trabajo e Inmigración, ya presentaron el pasado mes de diciembre las líneas generales de esta normativa al Consejo General de la Formación Profesional. En el citado encuentro, la titular del MEPSYD señalaba que, probablemente “en el año 2020, la mitad de los empleos en la UE necesitarán cualificación media o superior”, ya que “los empleos sin cualificación tienden a ir disminuyendo dentro del ámbito europeo”, lo que va a obligar a todos los países de la zona euro a hacer “un esfuerzo especial en educación y formación”.
El procedimiento de acreditación de la experiencia contemplado en el Real Decreto tendrá tres fases: en primer lugar habrá un asesoramiento individualizado sobre la conveniencia de que el candidato acceda a la fase de evaluación, una vez analizada su trayectoria profesional. En segundo lugar, la fase de evaluación para cada una de las áreas de competencia en las que el candidato se haya inscrito tendrá como objetivo comprobar si demuestra la competencia profesional requerida en los criterios y en una situación de trabajo, real o simulada. Finalmente, en la fase de acreditación se expedirá certificación de cada una de las competencias profesionales, acordes con los títulos de FP, que el candidato haya demostrado. Por otro lado, los asesores y evaluadores deberán tener una experiencia de al menos cuatro años como profesores de la familia profesional correspondiente o como profesionales expertos en las áreas de competencia que se pretendan acreditar. Además, recibirán una completa formación para garantizar que la evaluación sigue unos criterios objetivos y comunes para todos.

Plan Educa3

En su encuentro con los medios de comunicación, Cabrera también se refirió a otras líneas de actuación prioritaria de su Departamento en materia educativa, como es el caso del Plan Educa3, un programa que ya está en marcha y en el que están implicadas las 17 Comunidades Autónomas. Dirigido al fomento de la escolarización temprana, dispone de un presupuesto de 1.087 millones de euros para atender la demanda de plazas en los próximos cuatro años. La iniciativa va a suponer un fuerte impulso al empleo asociado a este sector, puesto que requerirá más de 25.000 nuevos maestros y técnicos superiores en esta etapa educativa. Según Cabrera, la finalidad es crear “una red de Educación Infantil de calidad”, lo que se traduce en un mayor número de profesionales cualificados y en centros con mejores recursos para atender a los niños de esta edad. “Pretendemos establecer criterios de calidad y equidad en respuesta a la demanda de las familias en este ciclo de enseñanza”.
Otra actuación prioritaria del MEPSYD tiene que ver con el Plan contra el Abandono escolar, aprobado el pasado mes de noviembre por la Conferencia Sectorial de Educación, en la que se acordó que de aquí a 2012, unos 570.000 jóvenes puedan estudiar más allá de la educación obligatoria, al objeto de acercarnos a la media de los países europeos. Según el indicador europeo de abandono escolar temprano, el 31% de los jóvenes españoles entre 18 y 24 años no sigue estudiando más allá de la educación obligatoria, con grandes diferencias entre comunidades autónomas, frente al 14,8% de la UE. En la mayor parte de los casos, los jóvenes que forman parte del indicador de abandono en su momento no consiguieron la titulación obligatoria, por lo que tienen muy difícil volver al sistema educativo.

Docentes y familias

Mercedes Cabrera ha señalado que en este capítulo es necesario reforzar la relación entre los docentes y los padres: “hay que implicar a los padres en el seguimiento del proceso académico de sus hijos”, una pieza clave para la obtención del éxito escolar, según se desprende de estudios internacionales al respecto. Dentro del Plan contra el Abandono escolar también se va a aumentar la oferta de Programas de Cualificación Profesional Inicial -cursos dirigidos a estudiantes mayores de 16 años que no tienen el título de graduado en ESO-, así como el Plan PROA, los Programas de Refuerzo, Orientación y Apoyo creados en 2005 y que alcanza en la actualidad a más de 900 centros de Educación Primaria y Secundaria.
Entre otras acciones prioritarias, la ministra también se refirió a desarrollo de medidas y programas relacionados con el fomento de la lectura entre los escolares. Queremos mandar a la sociedad el mensaje de que es necesario de que los alumnos lean y que lo hagan en cualquier soporte”.

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