Élite gestora

La conmemoración de los 150 años del Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios recupera la historia de su evolución

Grandes especialistas, singularmente discretos, los profesionales que durante 150 años se ha encargado de preservar y difundir el rico patrimonio bibliográfico y documental de nuestro país, obtienen un nuevo reconocimiento a su trascendental labor social en el recuerdo a su trayectoria que realiza  “Sic vos non vobis/Así vosotros, no para vosotros” de la Biblioteca Nacional.

JULIA FERNÁNDEZ
En el preámbulo del Real Decreto de 1847, por el que se creaba una Junta Superior Directiva de Archivos dependientes del Ministerio de Gracia y Justicia, se describía la situación funesta en la que se hallaban los archivos documentales, guardados en “parajes oscuros, húmedos y hasta ruinosos”, tratados con una “falta de celo y diligencia”,para llegar a concluir que esto sería imposible de atajar “mientras no se los subordine a una organización común, mientras no se rijan por un sistema general, bajo la inspección y dirección de una autoridad especial protectora, activa y permanente, que no puede ser distraída de su objeto por las alteraciones  y vicisitudes que ocurrieren, como necesariamente sucede a los Gobiernos”. Sobre esta primera iniciativa, y por las necesidades que las sucesivas desamortizaciones, que trajeron al Estado ingentes documentos de interés histórico, literario, científico o artístico, se crea en julio de 1858, el Cuerpo Facultativo de Archiveros-Bibliotecarios, la pieza definitiva que hará posible el catalogar, conservar y, en su caso, difundir todos los archivos de España.

Hecho por ellos

El verso “Sic vos non vobis/Así vosotros, no para vosotros”, atribuido a Virgilio, lema del Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios desde su creación, encabeza la conmemoración del 150 aniversario de la profesionalización de un trabajo que el ministro de Cultura César Antonio Molina caracteriza, siguiendo este verso, como el “hecho por ellos, pero no para ellos, sino para todos nosotros; el que de modo silencioso y solidario salvaguarda la cultura escrita y la memoria histórica”. Una parada reflexiva para hacer el balance de su historia, de sus logros y de sus deficiencias, y un homenaje sincero al trabajo diario de los archiveros y bibliotecarios es Sic vos non vobis, la muestra creada por Manuel Carrión Gútiez y Pedro González García que estos días abre sus puertas en la Biblioteca Nacional, con apoyo de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, del Ministerio de Cultura. Su recorrido, planteado cronológicamente, reflexiona sobre 1858-1898: Conciencia del Patrimonio Nacional; 1898-1930: Una profesión de especialistas al encuentro de una nación; 1931-1973: La hora de la cultura popular. “Lectura pública” y planificación; y, por último,  1973-2008: El futuro es sólo una puerta. El mundo como unidad. La información ¿patrimonio de la humanidad?.

Documentos originales 

Retratos y fotografías de las grandes personalidades ligadas a la génesis y desarrollo de esta profesión como el de Isabel II, monarca bajo cuyo reinado comienza su existencia, o el de Agustín Durán (director de la Biblioteca Nacional en 1854 y 1862), Ventura Ruiz de Aguilera (primer director del Museo Arqueológico Nacional), Francisco González Vera (director del Archivo General Central en 1860-1875 y director del Archivo Histórico Nacional en 1875-1896)… entre otros muchos, se conjugan con un seleccionado conjunto de documentos originales de su historia: el Real Decreto de su fundación, el dibujo de la fachada a la plaza del palacio del Archivo General de la Administración creado en 1858, las actas de documentos procedentes de los Monasterios y Conventos suprimidos conservados en la Real Academia de la Historia, los sucesivos reglamentos para el régimen y gobierno de los archivos del Estado, los manuales de formación de los bibliotecarios y archiveros, las revistas y boletines profesionales y de su participación directa, en las décadas primeras del siglo XX, en la instrucción de la sociedad, expedientes y pliegos de descargos de procesos de depuración tras la Guerra Civil... Todas las fases del largo camino realizado han sido ilustradas en este recordatorio auspiciado por la Biblioteca Nacional, benefactora y deudora de este cuerpo de élite profesional. “Ha cambiado mucho nuestra profesión en estos 150 años desde su reconocimiento oficial, y más aún a lo largo de la casi tres veces centenaria historia de la Biblioteca Nacional –afirma la bibliotecaria y directora de la institución, Milagros del Corral- Desde los primeros bibliotecarios de la Biblioteca nacional, generalmente clérigos con el confesor del rey al frente, hasta el hombre-orquesta de nuestros días (o mejor la mujer-orquesta, dado que en el reparto por género somos el 80%)”.

Nuevas tecnologías

Este cambio, según la directora de la Biblioteca Nacional, se vio acelerado con la democracia y el renacer de las bibliotecas como instituciones culturales y estudiosas de primer orden, “dotadas al fin de presupuestos razonables, aunque siempre insuficientes”. Trabajadores del documento, las nuevas tecnologías dibujan en esta primera década del siglo XXI una escena tan amplia que, en palabras de Del Corral, “el bibliotecario se ha convertido en un promotor creativo del libro y un animador de la lectura; un tecnólogo atento a la gestión óptima de la información, pero también a la vertiginosa evolución de las tecnologías y a la aparición de nuevas soluciones de gestión bibliotecaria y de equipos de seguridad; un avezado experto en estadísticas comparadas y un interlocutor válido para informáticos, arquitectos, juristas, diseñadores, periodistas...” Son el hoy de un grupo de gestores de la cultura que estos días celebra el 150 cumpleaños de su profesionalización.

arriba