Salud para todos

Un Atlas Mundial examina las condiciones sanitarias
de 6.000 millones de personas de 200 países

El Atlas Mundial de la Salud recoge información sobre 6.000 millones de personas de 200 países. Este documento demuestra que la salud está más relacionada con los estilos de vida que con la herencia genética y la asistencia sanitaria. Y deja claro que las conductas y hábitos de vida influyen de forma determinante en la salud de cada individuo.
El Atlas Mundial de la Salud consta de tres bloques temáticos: Cartografía general sobre desarrollo, La salud en el mundo hoy y Grandes desafíos de la salud mundial.

Madrid. R.C.
El Atlas Mundial de la Salud analiza las condiciones de salud en las que viven más de 6.000 millones de personas en cerca de 200 países. Esta obra ha sido diseñada por las Fundaciones de Educación para la Salud (Fundadeps) y SM, en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Consumo y la Fundación AstraZeneca.
Para la elaboración de este informe, se han utilizado las estadísticas oficiales aportadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Según sus autores, Hernán Díaz y Diego Bernardini, “desde un primer momento entendimos que un Atlas Mundial de la Salud debía reflejar tanto los aspectos sanitarios como los determinantes sociales, ambientales, económicos y culturales que condicionan el estado de salud de los individuos y sus comunidades”.
En su opinión, el mayor desafío es adoptar un nuevo concepto de salud, alejado de la idea vigente de que la salud es un tema de competencia exclusiva de médicos, enfermeros y demás personal sanitario. “Queremos fortalecer la idea de que cada uno de nosotros, con sus conductas y hábitos de vida, tiene una porción de responsabilidad en el cuidado de la salud personal y colectiva”, puntualizan.

Educación para la salud

Por su parte, Dra. María Sáinz Martín considera que “el desafío más importante de esta obra era poder plasmar información contrastada, actualizada y fácil de comprender para el lector”. Así como, la presidenta de Fundadeps revela que “la salud está más relacionada con los estilos de vida y el medio ambiente que con la herencia genética y la asistencia sanitaria, y por eso la educación para la salud es la mejor “vacuna social” para mejorar la calidad de vida de las personas”.
El Atlas Mundial de la Salud consta de tres bloques temáticos: Cartografía general sobre desarrollo, La salud en el mundo hoy y Grandes desafíos de la salud mundial, además incluye un anexo estadístico y un glosario. Mientras que el primer bloque incluye un mapa político de mundo, la distribución de la población, el desarrollo humano y sus componentes, la pobreza humana y desequilibrios y pobreza, el segundo apartado pretende ofrecer un diagnóstico de la realidad sanitaria actual describiendo la realidad epidemiológica. En éste se examinan el derecho universal a la salud, los determinantes sociales de la salud, de qué enferma y muere la gente, un dossier sobre malnutrición y los grupos vulnerables: mujeres, infancia y mayores.

Desafíos

Por último, el bloque dedicado a los grandes desafíos de la salud mundial presenta temas como el envejecimiento activo, comer mejor y tener un estilo de vida activo, prevenir el tabaquismo, evitar las conductas de riesgo, cuidar la salud mental, un medioambiente protector de la salud y el dossier “Educar para la salud es educar para la vida”. También analiza otros temas como invertir en salud con eficacia, reducir las desigualdades en la salud, mejorar la calidad de la información sanitaria y los desafíos más urgentes.
Como aspecto novedoso, Hernán Díaz y Diego Bernardini señalan el dossier referido a la malnutrición, que es una de las principales responsables de la carga de enfermedad y muerte en el mundo y que se manifiesta con dos caras contrapuestas: la desnutrición y la obesidad. Además de un segundo dossier que hace referencia a la metodología de la promoción y la educación para la salud como herramienta eficaz para cambiar conductas.

Participación ciudadana

En el prólogo de esta obra, Bernat Soria afirma que “la educación para la salud ha de ser un instrumento de responsabilización del individuo para que adquiera los conocimientos, las actitudes y los hábitos básicos para la defensa y la promoción de la salud individual y colectiva”. A pesar de que el ministro de Sanidad y Consumo manifiesta que el sistema sanitario brinda a todos los ciudadanos unos servicios de calidad prestados por los mejores profesionales, reconoce que existen espacios de mejora derivados de “este mundo cambiante y global en el que estamos, que plantea continuamente nuevos retos y que hemos de saber afrontar con eficacia”. También se muestra partidario de la participación de los ciudadanos de forma que sean gestores de su propia salud, evitando situaciones de riesgo y adoptando formas de vida saludables.
Por otra parte, Federico Plaza, director general de la Fundación AstraZeneca, considera que la aportación de la industria farmacéutica hace a la salud es incuestionable, pero también la economía general se beneficia de la actividad farmacéutica. “Las enfermedades suponen una carga para los gobiernos, pues aumentan el gasto en recursos de salud y son la causa de altos niveles de absentismo”, reconoce. No obstante, Plaza subraya que “el mayor reto de la industria farmacéutica es seguir investigando, y contribuir a la mejora de la salud, poniendo al alcance de los pacientes medicinas innovadoras que alivian y curan enfermedades".


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