Sueños reales
Exposiciones, proyecciones y encuentros retratan un Luis Buñuel aún transgresor a los 25 años de su muerte
Una España acostumbrada desde hace décadas a reconocer el espléndido fruto que dio su cultura en el primer tercio del siglo XX ve renovar sus argumentos en estos meses de conmemoración del 25 aniversario del fallecimiento del cineasta Luis Buñuel, un revolucionario y revulsivo creador de imágenes que dio fuego existencial a los escritores,  pintores e intelectuales que no le interesó ser.

JULIA FERNÁNDEZ
Cuando el escritor valenciano Max Aub, tras su larga investigación sobre Luis Buñuel, en la que invirtió años de conversaciones con él, sus familiares, amigos y colaboradores profesionales, se pregunta quién es, en suma, el personaje a quien está queriendo descifrar, escribe esta síntesis elocuente de su extraordinaria personalidad: “Mi personaje es su época; es decir, lo que su época fue influyendo en él: la religión, los jesuitas, las rameras, Federico García Lorca, el vino tinto, Calanda, su madre, Fritz Lang, Dalí, Wagner, Freud, Breton, Benjamin Péret, el surrealismo en general y el comunismo en particular.
Las guerras calientes, la fría, influyen tanto en su vida como en la de todos. Es su tiempo –nuestro tiempo- el que se refleja en él de una manera privilegiada y profunda y el que pone de relieve su obra y su vida con absoluta normalidad. Con la absoluta normalidad –todo hay que decirlo- que viene a ser, en el siglo XX, la del surrealismo”.
Un Luis Buñuel, como presenta Max Aub, resumen de la variedad cultural del siglo y sentido aún como el sesgo anormal de una época, está muy presente estos días del veinticinco aniversario de su muerte provocando, a través de  conferencias, encuentros, proyecciones y exposiciones, provocando una renovada admiración hacia la complejidad de su vida, un absoluto respaldo a su obra y un reconocimiento de la riqueza que entregó a la sociedad española.

Homenaje de la Academia

El espacio expositivo de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España está plenamente dedicado en estos días a recuperar el gran significado que este cineasta tiene en la historia del cine universal a través de una doble exposición: “Colección Lucio Romero de carteles” y “Buñuel, creador de cine”. El actor malagueño Lucio Romero, que posee una de las mayores colecciones de España de carteles cinematográficos, con unas 4.000 piezas, es la fuente de esta selección de carteles relacionados con la cinematografía de Luis Buñuel, un autor que ha inspirado a los mejores diseñadores de la historia del cine, y entre los que destacan aquellos firmados por Iván Zulueta para Viridiana, Simón del desierto y La edad de oro.
“Buñuel, creador de cine”, muestra a través de instantáneas, al aragonés en pleno trance creador, dirigiendo algunas de sus películas más importantes en países como México, Francia y España. Se trata de fotografías únicas en las que Buñuel aparece junto a actores y equipos técnicos, en pausas de rodaje, dando indicaciones o consejos, celebrando algunos de los premios recibidos o bien intercambiando bromas y risas. Todas ellas proceden del archivo de la familia Buñuel y algunas fueron realizadas por el hijo del director.
Parte del homenaje de la Academia es también el ciclo dedicado a sus mejores obras, en el curso del cual Jean-Claude Carrière (guionista, entre otros títulos, de Belle de jour y Ese oscuro objeto de deseo) y Javier Espada (director del Centro Buñuel de Calanda) celebraron el carácter vitalista y el genio creador del cineasta.

México fotografiado

En el I Congreso de la Cultura Iberoamericana, celebrado en México DF a comienzos del mes de octubre, con asistencia del presidente de México, Felipe Calderón, los Príncipes de Asturias y el ministro de Cultura español César Antonio Molina, una ocasión que ha sido calificada como “el mayor encuentro internacional en torno a la cultura que ha tenido lugar en Iberoamérica en muchos años”, también el aragonés Buñuel se sitúo como un protagonista de excepción al ser el objeto de una muestra que recuerda el cómo este cineasta supo adentrarse en la cultura, la geografía y el espíritu del que acabaría siendo su auténtico espacio referencial de adopción. La muestra “Buñuel entre dos mundos”, que tiene su origen en otra que se inauguró simultáneamente en Madrid y Calanda el pasado mes de julio (el cineasta falleció en México el 29 de julio de 1983) y que ha sido revisada y ampliada con una visión general de su vida y de su obra,  resalta el doble carácter de Buñuel, el español y el mexicano, recordando, en una primera sección, las fotografías que realizó para la localización de las películas dirigidas en México, con un conocimiento inédito de este aragonés en su función de viajero investigador del nuevo país.
Su biografía, a través de fotografías, documentos, premios y montajes audiovisuales; una visión general de su cinematografía, en la que se representa con significativos elementos y acompañados de montajes audiovisuales, las treinta y dos películas que dirigió a lo largo de su vida; y un documental, preparado para la exposición, a partir de documentos firmados recientemente en diversos lugares de España y México, donde se propone un acercamiento a la figura y a la obra cinematográfica de Luis Buñuel, siguiendo las conversaciones entre su hijo Juan Luis y su estrecho colaborador Jean Claude Carrière, en un viaje “entre dos mundos”, completan esta espléndida exposición.


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