Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Niños investigadores

Alumnos de un centro de Buenos Aires trabajan sobre el carácter medicinal de las plantas alimenticias en el marco del programa pedagógico “De la Universidad a la Escuela”

Un grupo de alumnos de 4º grado de la escuela de Primaria “Joa- quín María Cullen” de Buenos Aires (Argentina), que habían estudiado temas relacionados con el cuidado de la salud, incentivados por la iniciación de actividades de natación como parte del programa de educación
física de la escuela, han desarrollado una experiencia vinculada a las propiedades medicinales de determinadas plantas alimenticias que les acerca al fascinante mundo de la investigación científica.

En el marco de una actividad didáctica innovadora, los alumnos habían indagado acerca de los microorganismos más comunes en las infecciones infantiles, sus síntomas, diagnóstico, prevención y tratamiento.
De acuerdo a sus características y posibilidades, habían desarrollado distintas actividades en el laboratorio escolar. Así, habían logrado desempeñar tareas asistenciales rutinarias entre los profesionales de la salud. Además, se les habían mostrado los medicamentos comúnmente utilizados en la prevención y el tratamiento de sus infecciones, en experiencias pertenecientes a la serie pedagógica “De la Universidad a la Escuela” (Pérez y col., 2004; Pérez, 2005).
En esa instancia, se les explicó que los medicamentos antimicrobianos suelen dejar de ser eficaces por distintas causas, entre ellas el mayor desarrollo de resistencia por parte los microorganismos. En este contexto, se torna necesaria la búsqueda de otros fármacos alternativos. Para ilustrar esta búsqueda, se diseñó una actividad de laboratorio que continuara la serie pedagógica y reprodujera en forma sencilla los pasos básicos que condujeron a algunos investigadores de la UBA (a cuyo equipo pertenece una de las autoras) al descubrimiento de potenciales antibióticos a partir de plantas alimenticias de uso cotidiano.
La sociedad actual ha incorporado a su vida cotidiana numerosos avances  científicos. En el campo médico, se han registrado importantes logros en el diagnóstico, prevención y tratamiento de enfermedades (Gallardo, 2003). El descubrimiento y uso de los antibióticos constituye un paso crucial en el control de infecciones, al disminuir considerablemente el número de muertes y efectos producidos por ellas.
Los pueblos de los desiertos, que suelen soportar temperaturas extremas, tradicionalmente preparan comidas muy condimentadas a fin de compensar la falta de heladeras y por ende el riesgo de su descomposición por desarrollo de microorganismos propiciado por el calor. Así, suelen incorporar abundantes especias, como se puede apreciar en los “tacos” mejicanos y los “kepis” árabes.
La actividad antimicrobiana de plantas de uso alimenticio ha sido estudiada científicamente, en el contexto de recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que promueve la búsqueda de agentes medicamentosos a partir de recursos naturales.Varios trabajos de la Universidad de Buenos Aires han demostrado su actividad contra distintas especies de hongos (Candida albican, p.e.) y bacterias (Staphylococcus aureus, Escherichia coli, etc.; Pérez & Anesini; Pérez & Suarez, 1993- 1994). En este trabajo, hemos seleccionado varios de sus hallazgos, que resultaran familiares a los niños por su uso alimenticio, ya sea como base de comidas o como condimentos, en una tentativa de transferencia de ciencia real al laboratorio escolar. De esta forma, elegimos 12 muestras de plantas alimenticias de uso cotidiano, según se consigna en la siguiente lista.
Especies vegetales y sus nombres científicos.
1. Cacao (Theobroma cacao, cáscaras de semillas molidas). 2. Té (Camellia sinensis, hojas). 3. Girasol (Helianthus annuus, semillas). 4. Arroz (Oryza sativa, semillas íntegras). 5. Maíz (Zea mays, semillas). 6. Soja (Glycine max, semillas). 7. Trigo (Triticum sp, semillas). 8. Ajo (Allium sativum, bulbos). 9. Orégano (Origanum x applii, hojas). 10. Pimienta (Piper nigrum, fruto molido). 11. Naranja dulce (Citrus sinensis, cáscaras).12. Algarrobo (Prosopis nigra, vainas).

Planificación de estrategias en el contexto escolar

Los objetivos planteados con el desarrollo de la experiencia son:
- Estimular el interés de los niños por temas relacionados con el cuidado de la salud, la Medicina y disciplinas afines.
- Acercar técnicas y procedimientos utilizados por investigadores y profesionales de la salud.
- Propiciar la apertura a la investigación científica.
- Difundir hallazgos de la investigación científica propia realizada en la UBA.
- Inducir al respeto por las normas de trabajo en la investigación científica escolar.
- Fomentar la utilización de instrumentos de uso científico.
- Promover el respeto por el conocimiento producido por investigadores científicos.
- Valoración de un espacio de investigación en el país que contribuye al desarrollo del conocimiento científico (UBA).
- Difusión científica acerca de actividad antimicrobiana de origen vegetal.
Para la consecución de estos objetivos y en el ámbito de aplicación y desarrollo de la experiencia se diseñaron actividades de laboratorio a los fines de ilustrar aspectos relevantes de los tópicos tratados. En primer lugar, se impartieron normas de conducta y nociones sobre las prácticas elementales necesarias para trabajo en consultorios y laboratorios, en particular de Microbiología. Se tomaron todos los recaudos de bioseguridad a fin de prevenir contaminaciones y heridas en los niños (Jamison y col., 1996).
En cada paso, a lo largo de cuatro viernes, se incluyeron registros en pizarrones y cuadernos, además de toma de fotografías, de acuerdo a procedimientos habituales de las Ciencias Naturales (Krumm de Nikolaus, 1999). Así, los alumnos observaron, registraron y analizaron resultados fácticos, confrontaron éstos con los antecedentes bibliográficos existentes, extrajeron conclusiones, etc.

Esquema experimental

Dado que se juzgó de interés acercar a los alumnos conocimientos, técnicas y procedimientos habituales en la evaluación científica de la actividad antimicrobiana, se diseñó el siguiente esquema experimental relacionado con el hallazgo científico a difundir.
- Preparación de extractos acuosos de muestras de origen vegetal.
Utilizando tubos de plástico y agregando agua caliente (para imitar la preparación popular de infusiones), cada alumno preparó un extracto  distinto, tras elegir una de  las 12 muestras vegetales seleccionadas. A continuación, en la siguiente técnica enfrentaron los extractos a un cultivo de hongos.
- Valoración de actividad antimicrobiana de los extractos.
Preparación de un cultivo de hongos. En la experiencia anterior, a través de una dramatización, los alumnos habían simulado tomar muestras de escamas en  pacientes infectados con hongos de la piel y colocarlas en frasquitos para un estudio posterior (Pérez y col., 2005). En esta actividad, y dada la similitud con cultivos patógenos, la muestra fue materializada como un cultivo de hongos inocuos: S. cerevisiae, conocida vulgarmente como  levadura de cerveza, la cual fue cultivada con solución azucarada en un tubo de plástico con tapa.
- Preparación de medio de cultivo sólido.
Por otra parte, se vertió agar nutritivo, previamente licuado, en cápsulas de Petri estériles. Siembra de la suspensión de  S. cerevisiae sobre el agar nutritivo, una vez que hubo solidificado nuevamente. Se utilizaron anzas o hisopos para este procedimiento.
- Tallado de cavidades en la capa de agar nutritivo de las cápsulas de Petri. Se realizó con cilindros o tubos de plástico.
- Vertido de los extractos vegetales a evaluar, así como de una solución  antiséptica testigo (eugenol, de amplio uso odontológico y familiar por su olor característico de los consultorios).
- Difusión de sustancias e incubación en las cápsulas a temperatura ambiente durante dos días mínimos en un ámbito aislado.
- Observación y análisis de los resultados obtenidos. Las muestras con actividad antimicrobiana producirán un halo de inhibición sobre el cultivo del hongo, el cual aparecerá opaco respecto del aspecto inicial del agar.
- Confrontación con cápsulas de referencia de trabajos realizados previamente en la UBA, habiendo utilizado los procedimientos técnicos originales.
Para la realización de estas actividades se utilizó el equipamiento y material básicamente disponibles en la escuela. Se incorporaron algunos preparados específicos proporcionados por la UBA.
-Material didáctico: pizarrones, láminas, fotografías, diarios.
-Equipamiento: mecheros Bunsen, recipientes metálicos para Baño María,  anzas y pinzas metálicas.
-Muestras de medicamentos  antimicrobianos: eugenol.
-Medios de cultivo: agar nutritivo, agua azucarada.
-Material de bioseguridad: barbijos, guantes descartables.
-Material fungible: se utilizó, en general, material de plástico, estéril cuando fue necesario: tubos con sus correspondientes tapones, gradillas, pipetas, frascos para  medio de cultivo, cápsulas de Petri, papel de filtro, embudos, balones.
-Material natural: muestras de partes de plantas de uso popular argentino, según se consignó en  la sección 2. (información acerca de los datos científicos a difundir). Las muestras fueron almacenadas en 12 frasquitos de plástico con tapa, rotulados y repartidos entre los alumnos.

Exposición y resultados obtenidos

Como cierre del proyecto, se realizaron varios afiches ilustrativos de la secuencia de pasos concretados, documentada a través de fotografías, textos explicativos y material de laboratorio. Se invitó a los padres de los alumnos a presenciar una exposición explicativa e interactiva sostenida  con  los docentes y los niños. El programa “Con ciencia y trabajo” realizó un reportaje a docentes y alumnos para divulgar la experiencia pedagógica (Radio Nacional Argentina, 2004).
En forma acorde a su nivel educativo y características, los niños habían tenido la oportunidad, poco común, de acceder a un conjunto de conocimientos, técnicas y procedimientos de distintas disciplinas universitarias de las carreras de  Medicina, Farmacia y Bioquímica (Pérez y col., 2004). 
Estos conocimientos les sirvieron para entender y fundamentar un trabajo de ciencia real generado por la UBA, cuyos pasos básicos de laboratorio reprodujeron  en la escuela. Cabe destacar que esto constituye otra innovación, ya que las instituciones enseñan habitualmente una ciencia escolar, que se diferencia en varios aspectos de la desarrollada por los científicos. La evaluación de resultados indicó que lograron las siguientes metas: aprender pautas y procedimientos de bioseguridad en laboratorios, como empleo de guantes, barbijos, etc., a pesar de no haber corrido riesgos reales; adquirir nociones teóricas y prácticas acerca de avances científicos locales, en este caso generados por la UBA, y relacionarlos con la vida cotidiana y ayudar a mejorarla.
Con gran entusiasmo y dominio del vocabulario técnico aprendido en esta experiencia, los alumnos pudieron referirse a pipetas Pasteur, cápsulas de Petri, mecheros, contaminación, etc. Resultó pintoresca la inclusión de este léxico en sus explicaciones sencillas, si bien conceptualmente correctas. Estas particularidades pueden apreciarse en el reportaje que el programa “Con ciencia y trabajo” de Radio Nacional mencionado anteriormente. 

Conclusiones

El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la República Argentina declaró al 2008 como prioritario para la enseñanza de las ciencias en escuelas. También remarcó la necesidad de que las ciencias ocupen un lugar importante en las escuelas y convocó a las universidades para participar en la docencia y difusión científica. El contacto fluido entre las universidades y las escuelas ha sido considerado tradicionalmente como muy valioso en países europeos (Ministerio de Cultura y Educación, 1997).
Las universidades, generadoras de conocimientos científicos y tecnológicos, tienen la obligación de contribuir a que éstos sean accesibles (Rietti, 1999). En este sentido, la UBA viene desarrollando distintas propuestas, entre ellas la serie pedagógica “De la Universidad a la escuela” (Pérez y col., 2003- 2007), de la que forma parte este trabajo.
La ciencia tendría que comunicarse comenzando en los niveles educativos iniciales, que inolucran a los niños, ya que son los depositarios de mayor potencialidad para incorporarla como valor cultural (Jaim Etcheverry, 2003).
En un marco de respuesta y concordancia con lo expuesto, el logro de los objetivos y metas propuestos en esta experiencia redundó en los siguientes aportes:
- Difusión de conocimientos generados por científicos argentinos cercanos.
- Enriquecimiento de la temática de CBC (Ministerio de Cultura y Educación, 1996; Secretaría de Educación, 1999) en relación con disciplinas afines a la Medicina, como Microbiología,  Farmacología y Educación para la salud.
- Potencialidad de aplicación a otras temáticas de las Ciencias Naturales tanto en escuelas primarias como secundarias.
- Fomento de vocaciones científicas en los alumnos.

Cristina Pérez
Profesora Adjunta de Farmacología. Facultad de Odontología. Universidad de Buenos Aires.
M. Teresa Tosto
Maestra de 4º grado. Escuela “Joaquín María Cullen”. D. E. nº 10. Ministerio de Educación de Buenos Aires.
Florencia Rulli
Psicopedagoga. D. E. nº 10. Ministerio de Educación de Buenos Aires.

 

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